GENESIS Bereshit בראשית
En el principio (El Libro del Comienzo)
Gén 1:1 PARASHÁ 01 BERESHIT
BeReshit
Significa: En el principio del o por causa del Principal
BeReshit - Gén_1:1 – 6:8
Haftarah: Ieshaiah Is_42:5-25; Is_43:1-10
Brit Hadashá: Mr_1:1-45; Mt_1:1-17; 19:3-9; Lc_3:23-38;
10:1-12; Iohanán Jn_1:1-18; 1Co_6:15-20; 15:35-58; Ro_5:12-21; Efe_5:21-32;
Col_1:14-17; 1Ti_2:11-15; Israelitas Mesiánicos Heb_1:1-3; 3:7; 4:11; 11:1-7; 2
Kefa 2Pe_3:3-14; Rev_21:1-5; 22:1-5
[Aliyá 1] En el principio
creó Elohím את los cielos y la tierra.
Bereshit bará Elohím et hashamáyim ve'et ha'árets.
בְּרֵאשִׁ֖ית בָּרָ֣א אֱלֹהִ֑ים אֵ֥ת הַשָּׁמַ֖יִם וְאֵ֥ת הָאָֽרֶץ׃
Gén 1:2 La Aretz estaba sin forma y vacía; la oscuridad cubría
la superficie del abismo, y el aliento de Elohim אֱלהִים se movía sobre la superficie del agua.
Gén 1:3 Elohim אֱלהִים dijo: “Que haya luz”; y
hubo luz.
Gén 1:4 Vio Elohim אֱלהִים que la luz era
buena, y separó la luz de la oscuridad.
Gén 1:5 Elohim אֱלהִים llamó a la luz Día, y a la
oscuridad la llamó Noche. Y esa tarde y esa mañana formaron el día uno.
Gén 1:6 Elohim אֱלהִים dijo: “Que haya un
firmamento en medio de las aguas para que separe el agua del agua”.
Gén 1:7 Elohim אֱלהִים hizo el firmamento, y éste
separó el agua que había bajo el firmamento del agua que había sobre el
firmamento. Y así fue.
Gén 1:8 Elohim אֱלהִים llamó al firmamento Shamaim.
Y esa tarde y esa mañana formaron el segundo día.
Gén 1:9 Elohim אֱלהִים dijo: “Que el agua que hay
debajo del Shamaim se junte en una sola área, para que aparezca la Aretz seca”.
Y así fue.
Gén 1:10 Elohim אֱלהִים llamó al suelo seco Aretz,
y al conglomerado de aguas lo llamó Mar. Y Elohim אֱלהִים vio que esto era bueno.
Gén 1:11 Y dijo Elohim אֱלהִים: “Que la Aretz
germine vegetación: plantas que den semillas, árboles frutales de todas clases
sobre la Aretz, que den fruto con la semilla adentro.
Gén 1:12 La Aretz produjo vegetación: plantas que dan semillas de
todas clases, y árboles de todas clases que dan fruto con la semilla adentro. Y
Elohim אֱלהִים vio que esto era bueno.
Gén 1:13 Y esa tarde y esa mañana formaron el tercer día.
Gén 1:14 Elohim אֱלהִים dijo: “Que haya lumbreras
en el firmamento del Shamaim para separar el día de la noche; servirán como
señales para los tiempos establecidos, los días y los años;
Gén 1:15 y servirán como lumbreras en el firmamento del Shamaim
para alumbrar sobre la Aretz”. Y así fue.
Gén 1:16 Elohim אֱלהִים hizo las dos grandes
lumbreras, la lumbrera mayor para regir el día y la lumbrera menor para regir
la noche, y las estrellas.
Gén 1:17 Elohim אֱלהִים las estableció en el
firmamento del Shamaim para alumbrar sobre la Aretz,
Gén 1:18 para regir el día y la noche, y para separar la luz de la
oscuridad. Elohim אֱלהִים vio que esto era bueno.
Gén 1:19 Y esa tarde y esa mañana formaron el cuarto día.
Gén 1:20 Elohim אֱלהִים dijo: “Que produzcan las
aguas enjambres de criaturas vivientes, y de aves que vuelen sobre la Aretz a
través del firmamento del Shamaim”.
Gén 1:21 Elohim אֱלהִים creó los grandes monstruos
marinos, y toda criatura viviente de toda especie que se mueve, que las aguas
produjeron en enjambres, y todas las aves aladas de toda especie. Y Elohim אֱלהִים vio que esto era bueno.
Gén 1:22 Elohim אֱלהִים los bendijo, diciendo:
“Sean fecundos y multiplíquense, llenen las aguas en los mares, y que las
aves se multipliquen en la Aretz”.
Gén 1:23 Y esa tarde y esa mañana formaron el quinto día.
Gén 1:24 Elohim אֱלהִים dijo: “Que produzca la Aretz
toda clase de criaturas vivientes: ganado, los que se arrastran, y bestias
salvajes de toda especie”. Y así fue
Gén 1:25 Elohim אֱלהִים hizo bestias salvajes de
toda especie y ganado de toda especie, y toda especie de animales que se arrastran
por la Aretz. Y Elohim אֱלהִים vio que esto era bueno.
Gén 1:26 Entonces dijo Elohim אֱלהִים: “Hagamos
al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza. Ellos gobernarán los peces
del mar, las aves del Shamaim, el ganado, toda la Aretz, y todo lo que se
arrastra por el suelo”.
Gén 1:27 Y Elohim אֱלהִים creó al
hombre a su imagen, a imagen de Elohim אֱלהִים lo creó;
varón y hembra los creó.
Gén 1:28 Elohim אֱלהִים los bendijo y les dijo:
“Sean fecundos y multiplíquense, llenen la Aretz y domínenla; y gobiernen a los
peces del mar, a las aves del Shamaim, y a todo viviente que se arrastra por la
Aretz”.
Gén 1:29 Elohim אֱלהִים dijo: “Miren, yo les doy
toda planta que da semilla sobre la Aretz, y todo árbol que da fruta con
semilla; estos les servirán de alimento.
Gén 1:30 Y a todos los animales de la Aretz, a todas las aves del
Shamaim, y a todo lo que se arrastra por la Aretz, en los que hay aliento de
vida, [les doy] todas las plantas verdes por alimento”. Y así fue.
Gén 1:31 Y Elohim אֱלהִים vio todo lo
que había hecho, y lo encontró muy bueno. Y esa tarde y esa mañana formaron el
sexto día.
Gén 2:1 Y quedaron terminados el Shamaim y la Aretz, con todo su
ejército.
Gén 2:2 Para el séptimo día había concluido Elohim אֱלהִים la obra que estaba haciendo, y cesó en el séptimo día de
toda la obra que había hecho.
Gén 2:3 Entonces Elohim אֱלהִים bendijo al
séptimo día y lo declaró sagrado, porque en él cesó Elohim אֱלהִים de toda obra de creación que había hecho.
Gén 2:4 Esta es la historia del Shamaim y de la Aretz cuando fueron
creados. Cuando YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים hizo el Shamaim y la Aretz,
Gén 2:5 no había aún matorrales sobre la Aretz ni había germinado
la hierba del campo, porque YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים no había enviado lluvia sobre la Aretz y no había hombre
que cultivara el suelo,
Gén 2:6 aunque brotaba del suelo una neblina que regaba toda la
superficie de la Aretz.
Gén 2:7 Entonces YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים formó al hombre del polvo de la Aretz. Sopló en su nariz
el aliento de vida, y el hombre vino a ser un ser viviente.
Gén 2:8 YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים plantó un huerto en Edén, en el oriente, y puso allí al
hombre que había formado.
Gén 2:9 Y del suelo YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים hizo crecer todo árbol agradable a la vista y bueno para
alimento, con el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento
del bien y del mal.
Gén 2:10 De Edén sale un río para regar el huerto, y después se
divide y se hace cuatro brazos.
Gén 2:11 El primero se llama Pishón, el que serpentea por toda la
Aretz de Havilah, donde hay oro.
Gén 2:12 (El oro de esa región es bueno; también hay ámbar y
ónice).
Gén 2:13 El segundo río se llama Guihón, el que serpentea por toda
la Aretz de Kush.
Gén 2:14 El nombre del tercer río es Tigris [Eddekel], es el que
fluye hacia el este de Ashur. El cuarto río es el Eufrates.
Gén 2:15 YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים tomó al hombre y lo colocó en el huerto de Edén para que
lo cultivara y lo atendiera.
Gén 2:16 Y YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים le ordenó al hombre: “De todo árbol del huerto tienes
libertad de comer;
Gén 2:17 pero en cuanto al árbol del conocimiento del bien y del
mal, no debes comer de él; porque el día que comas de él, positivamente morirás”.
Gén 2:18 YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים dijo: “No es bueno que el hombre esté solo; le voy a
hacer una ayudante adecuada”.
Gén 2:19 Y YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים formó de la Aretz todas las bestias salvajes y todas las
aves del Shamaim, y se las llevó al hombre para ver qué nombre les ponía; y
como quiera que el hombre llamara a toda criatura viviente, ese sería su
nombre.
Gén 2:20 Y el hombre puso nombre a todo el ganado, y a todas las
aves del Shamaim, y a todas las bestias salvajes; pero para Adam no se halló
una ayudante adecuada.
Gén 2:21 Así que YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים echó sobre el hombre un sueño profundo; y, mientras éste
dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en ese lugar.
Gén 2:22 Y YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים, de la costilla que le había sacado al hombre, formó una
mujer, y se la presentó al hombre.
Gén 2:23 Entonces el hombre dijo: “Esta sí que es hueso de mis
huesos y carne de mi carne. Esta se
llamará Hembra, porque del Hombre la sacaron”.
Gén 2:24 Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para
unirse a su esposa, y llegan a ser una sola carne.
Gén 2:25 Los dos estaban desnudos, el hombre y su esposa, pero no
sentían vergüenza.
Gén 3:1 Ahora bien, la serpiente era más astuta que todos los
animales salvajes que había hecho YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים; y le dijo a la mujer: ¿De veras que Elohim אֱלהִים les ha dicho que no coman de ningún árbol del huerto?
Gén 3:2 La mujer le contestó a la serpiente: Podemos comer del
fruto de los otros árboles del huerto.
Gén 3:3 Es solamente del fruto del árbol que está en medio del
huerto que Elohim אֱלהִים dijo: No coman de él ni lo toquen, para que no mueran.
Gén 3:4 Y la serpiente le dijo a la mujer: Ustedes no van a
morir;
Gén 3:5 lo que pasa es que Elohim אֱלהִים sabe que tan pronto ustedes coman de él se les abrirán los ojos y serán
como los Elohim אֱלהִים, que conocen el bien y el mal.
Gén 3:6 Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer y
un deleite a los ojos, y que el árbol era deseable como fuente de sabiduría,
tomó de su fruto y comió. También le dio a su esposo, y él comió con ella.
Gén 3:7 Entonces se les abrieron los ojos a los dos y
percibieron que estaban desnudos; así que cosieron hojas de higuera y se
hicieron delantales.
Gén 3:8 Oyeron el sonido de YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים, que se paseaba por el huerto a la hora fresca del día;
y el hombre y su esposa se escondieron de YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים entre los árboles del huerto.
Gén 3:9 YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים llamó al hombre y le preguntó: ¿Dónde estás?
Gén 3:10 Él contestó: Oí tu voz en el huerto y me dio miedo,
porque estaba desnudo, por eso me escondí.
Gén 3:11 Entonces él preguntó: ¿Y quién te dijo que estabas
desnudo? ¿Comiste del árbol del que te había prohibido comer?
Gén 3:12 El hombre dijo: La mujer que pusiste a mi lado, ella me
dio del árbol, y yo comí.
Gén 3:13 Y YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים le dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? La mujer
respondió: La serpiente me engañó, y yo comí.
Gén 3:14 Entonces YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים le dijo a la serpiente: Por haber hecho esto, más
degradada serás que todo el ganado y todas las bestias salvajes: Sobre el
vientre te arrastrarás y polvo comerás todos los días de tu vida.
Gén 3:15 Gen-Bereshit 3:15
[15]Y pondré enemistad entre
ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la
cabeza, y tú le herirás en el talón. (TG: habrá curación para la zera de la mujer, pero para ti, serpiente, no
habrá curación, porque ellos harán la paz al final en los días del Rey
Mashiaj.) [P1. 👑 El Mashiaj Yeshúa nacería de la "zera de
una mujer" Luc 1:34-35], [P2. 👑 El Mashiaj Yeshúa derrotaría a hasatan 15b, 1 Yohanan 3:8], [P3. 👑 El Mashiaj Yeshúa sufriría para reconciliar a
los hombres con Elohím 15c, 1 Kefa 3:18].
Gén 3:16 Y a la mujer le dijo: Haré más severos tus dolores de
parto; con dolor darás a luz tus hijos. Tendrás apego a tu esposo, y él tendrá
autoridad sobre ti.
Gén 3:17 A Adam le dijo: Como hiciste lo que te dijo tu esposa y
comiste del árbol del que te ordené que no comieras, el suelo queda degradado
por tu culpa; con duro trabajo comerás de él todos los días de tu vida:
Gén 3:18 espinos y abrojos te producirán. Pero tu alimento serán
las plantas del campo;
Gén 3:19 con el sudor de tu frente te ganarás el lejem, hasta que
vuelvas al suelo, del que fuiste formado. Pues polvo eres, y al polvo volverás.
Gén 3:20 El hombre llamó a su esposa Javah Viviente, porque ella
fue la madre de todos los que viven.
Gén 3:21 Y YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים hizo ropa de pieles para Adam y para su esposa, y los
vistió.
Gén 3:22 Luego YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים dijo: Ahora que el hombre ha llegado a ser como uno de
nosotros, conocedor del bien y el mal, si alarga la mano y toma del árbol de la
vida y come, vivirá para siempre.
Gén 3:23 Por eso YHVH יְהֹוָה Elohim אֱלהִים lo expulsó del huerto de Edén, para que labrara el suelo
de donde lo había sacado.
Gén 3:24 Echó al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén los
querubines y la llameante espada giratoria, para cerrar el camino al árbol de
la vida.
Gén 4:1 El hombre se unió con su esposa Javah, y ella concibió y
dio a luz a Kayin, diciendo: He adquirido un varón con la ayuda de YHVH יְהֹוָה.
Gén 4:2 Después dio a luz a su hermano Hével (aliento). Hével
llegó a ser pastor de ovejas, y Kayin llegó a ser agricultor.
Gén 4:3 Después de algún tiempo, Kayin trajo una ofrenda a YHVH יְהֹוָה del fruto de la Aretz;
Gén 4:4 y Hével, por su parte, trajo lo más selecto de las
primicias de su rebaño. YHVH יְהֹוָה le prestó atención a Hével
y su ofrenda,
Gén 4:5 pero a Kayin y su ofrenda no le prestó atención. Kayin
estaba muy enojado y puso mala cara.
Gén 4:6 Entonces YHVH יְהֹוָה le dijo a Kayin:
¿Por qué estás enojado y pones tan mala cara?
Gén 4:7 Seguramente, si obraras bien pondrías buena cara. Pero
si no obras bien, el pecado te acecha a la puerta para dominarte. Sin embargo, tú puedes dominarlo a él.
Gén 4:8 Kayin le dijo a su hermano: Vayamos al campo; y cuando
estaban en el campo Kayin atacó a su hermano Hével y lo mató.
Gén 4:9 YHVH יְהֹוָה le preguntó a Kayin: ¿Dónde
está tu hermano Hével? Y él dijo: Yo no sé. ¿Acaso soy el guardián de mi
hermano?
Gén 4:10 Entonces dijo él: ¿Qué has hecho? ¡Oye, la sangre de tu
hermano me grita desde la Aretz!
Gén 4:11 Por eso, tú serás degradado como la Aretz que abrió su
boca para recibir la sangre de tu hermano que derramaste.
Gén 4:12 Si labras el suelo, no te dará más su vigor. Serás un
vagabundo sin descanso sobre la Aretz.
Gén 4:13 Kayin le dijo a YHVH יְהֹוָה: ¡Mi
castigo es demasiado grande para soportarlo!
Gén 4:14 Siendo que me has desterrado hoy de este suelo, que
tengo que evitar tu presencia y convertirme en un vagabundo errante por la Aretz,
¡cualquiera que me vea me matará!
Gén 4:15 YHVH יְהֹוָה le dijo: No será así; si
alguien mata a Kayin, lo pagará siete veces. Y YHVH יְהֹוָה puso una marca en Kayin, para que el que se encontrara
con él no lo matara.
Gén 4:16 Kayin salió de la presencia de YHVH יְהֹוָה y se estableció en la Aretz de Nod, al oriente de Edén.
Gén 4:17 Kayin se unió con su esposa, y ella concibió y dio a luz
a Hanok. Después fundó una ciudad, y le puso el nombre de su hijo Hanok.
Gén 4:18 A Hanok le nació Irad, e Irad fue el padre de Mejuyael,
y Mejuyael fue el padre de Metushael, y Metushael fue el padre de Lémekh.
Gén 4:19 Lémekh tomó dos esposas: Una se llamaba Adah, y la otra
se llamaba Tzilah.
Gén 4:20 Adah dio a luz a Yaval Iniciador; este fue el antepasado
de los que habitan en carpas y entre rebaños.
Gén 4:21 Y su hermano se llamó Yuval Trompeta; este fue el
antepasado de todos los que tocan la lira y la flauta.
Gén 4:22 En cuanto a Tzilah, ella dio a luz a Tuval Kayin, que
forjaba toda herramienta de cobre y de hierro. Y la hermana de Tuval Kayin fue
Naamah agradable.
Gén 4:23 Un día Lémekh les dijo a sus esposas: Adah y Tzilah,
escuchen mi voz; esposas de Lémekh, presten atención a lo que digo. Yo he
matado a un hombre por herirme, y a un niño por golpearme.
Gén 4:24 Si a Kayin lo vengan siete veces, a Lémekh setenta y
siete.
Gén 4:25 Adam volvió a unirse con su esposa, y ella dio a luz un
hijo y lo llamó Shet Dado, queriendo decir: Elohim אֱלהִים me ha dado otro descendiente en lugar de Hével; porque Kayin
lo había matado.
Gén 4:26 Y a Shet, a su vez, le nació un hijo, y lo llamó Enosh. Fue
entonces que se comenzó a invocar a YHVH יְהֹוָה por su
nombre.
Gén 5:1 Este es el registro de la descendencia de Adam. Cuando Elohim
אֱלהִים creó al hombre, lo hizo a la semejanza de Elohim אֱלהִים,
Gén 5:2 los creó varón y hembra. Y cuando los creó los bendijo y
los llamó Hombre.
Gén 5:3 Cuando Adam había vivido 130 años, procreó un hijo que
era su imagen y semejanza, y lo llamó Shet.
Gén 5:4 Después del nacimiento de Shet, Adam vivió 800 años y
procreó hijos e hijas.
Gén 5:5 Todos los días que vivió Adam sumaron 930 años; entonces
murió.
Gén 5:6 Cuando Shet había vivido 105 años, procreó a Enosh.
Gén 5:7 Después del nacimiento de Enosh, Shet vivió 807 años y
procreó hijos e hijas.
Gén 5:8 Todos los días de Shet sumaron 912 años; entonces murió.
Gén 5:9 Cuando Enosh había vivido noventa años, procreó a Kenan.
Gén 5:10 Después del nacimiento de Kenan, Enosh vivió 815 años y
procreó hijos e hijas.
Gén 5:11 Todos los días de Enosh sumaron 905 años; entonces
murió.
Gén 5:12 Cuando Kenan había vivido setenta años, procreó a
Mahalalel.
Gén 5:13 Después del nacimiento de Mahalalel, Kenan vivió 840
años y procreó hijos e hijas.
Gén 5:14 Todos los días de Kenan sumaron 910 años; entonces
murió.
Gén 5:15 Cuando Mahalalel había vivido sesenta y cinco años,
procreó a Yéred.
Gén 5:16 Después del nacimiento de Yéred, Mahalalel vivió 830
años y procreó hijos e hijas.
Gén 5:17 Todos los días de Mahalalel sumaron 895 años; entonces
murió.
Gén 5:18 Cuando Yéred había vivido 162 años procreó a Hanok.
Gén 5:19 Después del nacimiento de Hanok, Yéred vivió 800 años y
procreó hijos e hijas.
Gén 5:20 Todos los días
de Yéred sumaron 962 años; entonces murió.
Gén 5:21 Cuando Hanok había vivido 65 años procreó a Metushélaj.
Gén 5:22 Después del nacimiento de Metushélaj, Hanok caminó con Elohim
אֱלהִים por 300 años; y procreó hijos e hijas.
Gén 5:23 Todos los días de Hanok sumaron 365 años.
Gén 5:24 Hanok caminó con Elohim אֱלהִים; entonces dejó de ser, porque Elohim אֱלהִים se lo
llevó.
Gén 5:25 Cuando Metushélaj había vivido 187 años, pro creó a
Lémekh.
Gén 5:26 Después del nacimiento de Lémekh, Metushélaj vivió 782
años y procreó hijos e hijas.
Gén 5:27 Todos los días de Metushélaj sumaron 969 años; entonces
murió.
Gén 5:28 Cuando Lémekh había vivido 182 años, procreó un hijo.
Gén 5:29 Y lo llamó Nóaj Alivio, diciendo: Este nos dará alivio
de nuestro trabajo y de la labor de nuestras manos en el mismo suelo que YHVH יְהֹוָה sometió a degradación.
Gén 5:30 Después del nacimiento de Nóaj, Lémekh vivió 595 años y
procreó hijos e hijas.
Gén 5:31 Todos los días de Lémekh sumaron 777 años; entonces
murió.
Gén 5:32 Cuando Nóaj había vivido 500 años, procreó a Shem, a Ham,
y a Yéfet.
Gén 6:1 Cuando los hombres comenzaron a aumentar en la Aretz y
les nacieron hijas,
Gén 6:2 los hijos de Elohim אֱלהִים vieron cuán
hermosas eran las hijas de los hombres y escogieron esposas de entre las que
les agradaban.
Gén 6:3 Pero YHVH יְהֹוָה dijo: Mi
aliento no permanecerá en el hombre para siempre, ya que él no es más que
carne; que se le concedan sólo ciento veinte años.
Gén 6:4 Fue entonces, y también más tarde, cuando aparecieron
los Nefilim en la Aretz, cuando los hijos de Elohim אֱלהִים cohabitaron con las hijas de los hombres, quienes les
dieron descendencia. Ellos fueron los héroes de antaño, los hombres de renombre.
Gén 6:5 YHVH יְהֹוָה vio cuán grande era la
maldad del hombre sobre la Aretz, y cómo todo plan ideado por su mente no era
sino perverso todo el tiempo.
Gén 6:6 Y YHVH יְהֹוָה lamentó haber creado al
hombre en la Aretz, y se le entristeció
el corazón.
Gén 6:7 YHVH יְהֹוָה dijo: Borraré de la Aretz a
los hombres que he creado, a los hombres juntos con las bestias, los reptiles,
y las aves del Shamaim; porque lamento haberlos hecho.
Gén 6:8 Pero Nóaj alcanzó el favor de YHVH יְהֹוָה.
Gén 6:9 PARASHÁ 02 NOAJ
Noaj Significa:
descanso
BeReshit - Gén_6:9–11:32
Haftarah Noaj: Ieshaiah Is_54:1 - 55:5
Brit Hadashá: Mr_2:1-28; Mattityah Mat_24:36-44;
Mr_2:1-28; Luc_17:26-37; Hch_2:1-16; Hch_1:1-26 Kefa Alef 1Pe_3:18-22; 2Kefa
2Pe_2:5
[Aliyá 1] Y éstas son las generaciones
de Noaj. Noaj era un hombre recto y siendo perfecto en su generación, Noaj era
bien placentero a Elohím.
Gén 6:10 Nóaj procreó tres hijos: Shem, Ham, y Yéfet.
Gén 6:11 La Aretz se corrompió delante de Elohim אֱלהִים; la Aretz estaba llena de injusticia.
Gén 6:12 Cuando Elohim אֱלהִים vio cuán
corrompida estaba la Aretz, porque toda persona se había corrompido en su
conducta sobre la Aretz,
Gén 6:13 Elohim אֱלהִים le dijo a Nóaj: He
determinado poner fin a todos los humanos, porque la Aretz está llena de
injusticia por culpa de ellos: los voy a destruir con la Aretz.
Gén 6:14 Constrúyete un arca de madera resinosa; hazla como un
arca con compartimientos, y recúbrela por dentro y por fuera con brea.
Gén 6:15 Así es como deberás hacerla: la longitud del arca será
de ciento treinta y cinco metros, su anchura de veintidós metros y medio, y su
altura de trece metros y medio.
Gén 6:16 Haz una abertura para que, entre la luz al arca, y termínala
como a medio metro del techo. Pon la entrada del arca a un costado; hazla de
tres pisos.
Gén 6:17 Por mi parte, voy a enviar el Diluvio, que inundará la Aretz,
para destruir a todo ser bajo el Shamaim en el que haya aliento de vida; todo
sobre la Aretz perecerá.
Gén 6:18 Pero estableceré mi alianza contigo, y tú entrarás en el
arca, con tus hijos, tu esposa, y las esposas de tus hijos.
Gén 6:19 Y de todo lo que vive, de toda carne, introducirás en el
arca dos de cada uno para preservarles la vida contigo; serán macho y hembra.
Gén 6:20 De toda especie de aves, toda especie de ganado, toda
especie de reptiles en la Aretz, dos de cada uno vendrán a ti para preservar
sus vidas.
Gén 6:21 Por tu parte, toma de todo lo que se come y almacénalo,
para que te sirva de alimento a ti y a ellos.
Gén 6:22 Y así lo hizo Nóaj; tal como Elohim אֱלהִים le ordenó, así lo hizo.
Gén 7:1 Entonces YHVH יְהֹוָה le dijo a
Nóaj: Entra en el arca, con toda tu familia, porque sólo a ti he encontrado
recto ante mí en esta generación.
Gén 7:2 De todo animal puro tomarás siete pares, un macho y su
pareja; y de todo animal que no es puro, dos: un macho y su pareja;
Gén 7:3 de las aves del Shamaim también, siete pares, macho y
hembra, para que se conserve su especie sobre toda la Aretz.
Gén 7:4 Porque dentro de siete días haré llover sobre la Aretz,
por cuarenta días y cuarenta noches, y borraré de la Aretz toda vida que he
creado.
Gén 7:5 Y Nóaj hizo tal como YHVH יְהֹוָה le ordenó.
Gén 7:6 Nóaj tenía seiscientos años de edad cuando vino el
Diluvio e inundó la Aretz.
Gén 7:7 Nóaj con sus hijos, su esposa, y las esposas de sus
hijos entraron en el arca para protegerse del Diluvio.
Gén 7:8 De los animales limpios, de los animales que no son
limpios, de las aves, y de todo lo que se arrastra por el suelo,
Gén 7:9 dos de cada uno, macho y hembra, vinieron a Nóaj y
entraron en el arca, como Elohim אֱלהִים le había
ordenado a Nóaj.
Gén 7:10 Y en el séptimo día vinieron las aguas del Diluvio sobre
la Aretz.
Gén 7:11 En el año seiscientos de la vida de Nóaj, en el segundo
mes, el día diecisiete del mes, en ese día reventaron todas las fuentes del
gran abismo, y se abrieron las compuertas del Shamaim.
Gén 7:12 La lluvia cayó sobre la Aretz por cuarenta días y
cuarenta noches.
Gén 7:13 En ese mismo día Nóaj, y los hijos de Nóaj, Shem, Ham y
Yéfet, entraron en el arca, con la esposa de Nóaj y las tres esposas de sus
hijos;
Gén 7:14 ellos y todas las bestias de cada especie, todo el
ganado de cada especie, y toda especie de reptiles, y toda ave, todo lo que
tiene alas.
Gén 7:15 Vinieron a Nóaj y entraron en el arca, dos de cada
animal en los que había aliento de vida.
Gén 7:16 Así todos los que entraron eran el macho y la hembra de
cada especie, como Elohim אֱלהִים le había ordenado. Y Yehovah
cerró la puerta.
Gén 7:17 El diluvio continuó por cuarenta días sobre la Aretz, y
las aguas aumentaron y levantaron el arca de modo que se elevó sobre la Aretz.
Gén 7:18 Las aguas se extendían y crecían grandemente sobre la Aretz,
y el arca flotaba sobre las aguas.
Gén 7:19 Cuando las aguas hubieron subido mucho más sobre la Aretz,
todas las montañas más altas en todas partes debajo del Shamaim quedaron
cubiertas.
Gén 7:20 Como siete metros más subieron las aguas, después de
cubrir las montañas.
Gén 7:21 Y perecieron todos los seres vivientes que se mueven en
la Aretz: aves, ganado, bestias, y todo lo que enjambra sobre la Aretz, y toda
la humanidad.
Gén 7:22 Todo lo que tenía en su nariz el más leve aliento de
vida, todo lo que había en Aretz seca, murió.
Gén 7:23 Fue eliminada toda existencia sobre la Aretz: hombre,
ganado, reptiles, y aves del Shamaim; fueron eliminados de la Aretz. Solamente
Nóaj quedó vivo, y los que estaban con él en el arca,
Gén 7:24 cuando las aguas se extendieron sobre la Aretz por
ciento cincuenta días.
Gén 8:1 Elohim אֱלהִים se acordó de Nóaj y de
todas las bestias y de todo el ganado que estaban con él en el arca, y Elohim אֱלהִים hizo que soplara un viento por toda la Aretz, de modo
que las aguas comenzaron a bajar.
Gén 8:2 Las fuentes del abismo y las compuertas del Shamaim se
cerraron, y la lluvia del Shamaim se detuvo;
Gén 8:3 entonces las aguas siguieron retrocediendo sobre la Aretz.
Para el fin de los ciento cincuenta días las aguas disminuyeron,
Gén 8:4 tanto que, en el séptimo mes, el día diecisiete del mes,
el arca encalló sobre las montañas de Ararat.
Gén 8:5 Las aguas siguieron disminuyendo hasta el décimo mes; en
el décimo mes, el primero del mes, se hicieron visibles los picos de las
montañas.
Gén 8:6 Después de cuarenta días, Nóaj abrió la ventana del arca
que había hecho
Gén 8:7 y envió al cuervo; éste siguió volando de un lado para
otro hasta que se secaron las aguas de sobre la Aretz.
Gén 8:8 Después envió la paloma para ver si las aguas habían
menguado sobre la superficie de la Aretz.
Gén 8:9 Pero la paloma no halló un lugar donde posarse, y
regresó con Nóaj al arca, porque había agua sobre toda la Aretz. Así que él
sacó la mano, tomó la paloma, y la introdujo al arca.
Gén 8:10 Esperó otros siete días, y volvió a enviar la paloma
desde el arca.
Gén 8:11 La paloma regresó a él por la tarde, y traía en el pico
una hoja de olivo arrancada. Entonces supo Nóaj que las aguas habían menguado
sobre la Aretz.
Gén 8:12 Esperó aún otros siete días y envió la paloma; y no
volvió más a él.
Gén 8:13 En el año seiscientos uno, en el primer mes, el primero
del mes, las aguas comenzaron a secarse sobre la Aretz; y cuando Nóaj quitó la
cubierta del arca, vio que la superficie de la Aretz se estaba secando.
Gén 8:14 Y para el segundo mes, para el día veintisiete del mes,
la Aretz estaba seca.
Gén 8:15 Elohim אֱלהִים le habló a Nóaj y le dijo:
Gén 8:16 Sal del arca, junto con tu esposa, tus hijos, y las
esposas de tus hijos.
Gén 8:17 Saca también a todos los seres vivientes que están
contigo: aves, animales, y todo lo que se arrastra por la Aretz; para que
enjambren sobre la Aretz y sean fecundos y se multipliquen en la Aretz.
Gén 8:18 Así que Nóaj salió, junto con sus hijos, su esposa, y
las esposas de sus hijos.
Gén 8:19 Todos los animales, todos los reptiles, y todas las
aves, todo lo que se mueve sobre la Aretz, salieron del arca por familias.
Gén 8:20 Entonces Nóaj construyó un altar para YHVH יְהֹוָה y, tomando de todo animal limpio y de toda ave limpia,
presentó ofrendas quemadas sobre el altar.
Gén 8:21 Entonces YHVH יְהֹוָה olió el
agradable aroma, y se dijo YHVH יְהֹוָה: Nunca más
volveré a degradar la Aretz por culpa del hombre, porque las tramas de la mente
del hombre son malvadas desde su juventud; tampoco volveré a destruir jamás a
todo ser viviente, como lo he hecho.
Gén 8:22 Mientras dure la Aretz, siembra y cosecha, frío y calor,
verano e invierno, día y noche no han de faltar.
Gén 9:1 Elohim אֱלהִים bendijo a Nóaj y a sus
hijos diciéndoles: Sean fecundos y multiplíquense, y llenen la Aretz.
Gén 9:2 Todas las bestias de la Aretz y todas las aves del Shamaim
les temerán y los respetarán a ustedes, todo lo que ocupa la Aretz, y todos los peces del mar,
quedan bajo su autoridad.
Gén 9:3 Toda criatura que vive les servirá de alimento, al igual
que la hierba verde, les daré todo esto.
Gén 9:4 Sin embargo, no deben comer carne con su vida su sangre
en ella.
Gén 9:5 De la sangre de vida de ustedes yo pediré cuentas: se
las pediré a toda bestia; al hombre también le pediré cuentas por la vida humana;
a cada hombre por la de su prójimo.
Gén 9:6 A cualquiera que derrame la sangre de un hombre, otro
hombre le derramará la suya; porque Elohim אֱלהִים hizo al
hombre a su imagen.
Gén 9:7 Sean fecundos, pues, y multiplíquense; abunden en la Aretz
y multiplíquense en ella.
Gén 9:8 Elohim אֱלהִים les dijo a Nóaj y a sus
hijos:
Gén 9:9 Yo establezco ahora mi alianza con ustedes y con su linaje
por venir,
Gén 9:10 y con todo ser viviente que está con ustedes aves,
ganado, y toda bestia salvaje también todo lo que ha salido del arca, todo ser
viviente sobre la Aretz.
Gén 9:11 Yo mantendré mi alianza con ustedes: nunca más será
eliminado todo ser viviente por las aguas de un diluvio, y nunca más habrá un
diluvio que destruya la Aretz.
Gén 9:12 Y Elohim אֱלהִים añadió:
Esta es la señal que establezco para la alianza que hago con ustedes, y con toda
criatura que vive con ustedes, por todas las edades venideras:
Gén 9:13 He establecido mi arco en las nubes, y servirá como
señal de mi alianza con la Aretz.
Gén 9:14 Cuando yo traiga nubes sobre la Aretz, y aparezca el
arco en las nubes,
Gén 9:15 me acordaré de mi alianza con ustedes y con toda
criatura viviente de toda especie, de modo que las aguas no vuelvan a formar un
diluvio que destruya todo ser.
Gén 9:16 Cuando el arco salga en las nubes, yo lo veré y me
acordaré de la alianza eterna entre Elohim אֱלהִים y toda
criatura viviente, todo ser que hay en la Aretz.
Gén 9:17 Elohim אֱלהִים le dijo a Nóaj: Esta será la
señal de la alianza que he establecido con todo ser que hay sobre la Aretz.
Gén 9:18 Los hijos de Nóaj que salieron del arca fueron Shem, Ham,
y Yéfet Ham fue el padre de Kenaan.
Gén 9:19 Estos tres fueron los hijos de Nóaj, y ellos se propagaron
por todo el mundo.
Gén 9:20 Nóaj, que era agricultor, fue el primero en plantar una
viña.
Gén 9:21 Un día bebió vino y se emborrachó, y se quedó desnudo dentro
de su carpa.
Gén 9:22 Ham, el padre de Kenaan, vio a su padre desnudo y salió
a contárselo a sus dos hermanos.
Gén 9:23 Pero Shem y Yéfet tomaron una capa, se la pusieron en
los hombros y, caminando de espaldas, cubrieron la desnudez de su padre; como
iban mirando para otro lado, no vieron a su padre desnudo.
Gén 9:24 Cuando Nóaj se despertó de la borrachera y supo lo que
le había hecho su hijo menor,
Gén 9:25 dijo: Degradado sea Kenaan; el más bajo de los esclavos
será para sus hermanos.
Gén 9:26 Y añadió:
Bendito sea YHVH יְהֹוָה, Elohim אֱלהִים de Shem; que Kenaan sea su esclavo.
Gén 9:27 Que Elohim אֱלהִים extienda a
Yéfet Extensión, y que habite en las carpas de Shem; y que Kenaan sea esclavo
de ellos.
Gén 9:28 Nóaj vivió después del Diluvio 350 años.
Gén 9:29 Y todos los días de Nóaj sumaron 950 años; entonces
murió.
Gén 10:1 Estos son los descendientes de Shem, Ham, y Yéfet, hijos
de Nóaj, los hijos que les nacieron después del Diluvio:
Gén 10:2 Los descendientes de Yéfet: Gómer, Magog, Maday, Yaván, Tuval,
Elisha, Méshekh y Tirás.
Gén 10:3 Los descendientes de Gómer: Ashkenaz, Rifat y Togarmah.
Gén 10:4 Los descendientes de Yaván: Elishah y Tarshish, los
Kitim y los Dodanim.
Gén 10:5 De estos surgieron los pueblos marítimos. [Estos son los
descendientes de Yéfet] por sus Aretzs cada cual con su idioma sus clanes y sus
naciones.
Gén 10:6 Los descendientes de Ham: Kush, Mitsráyim, Put, y
Kenaan.
Gén 10:7 Los descendientes de Kush: Sebá, Havilah, Sabtah, Raamah
y Savtekhá. Los descendientes de Raamah: Shebá y Dedán.
Gén 10:8 Kush además procreó a Nimrod, quien fue el primer hombre
heroico en la Aretz.
Gén 10:9 Fue un heroico cazador por la Bondad de YHVH יְהֹוָה; de ahí el dicho: Como Nimrod un heroico cazador por la Bondad
de YHVH יְהֹוָה.
Gén 10:10 La base de su reino fue Bavel, Érek, Akad, y Kalneh en
la Aretz de Shinar.
Gén 10:11 De esa Aretz salió Ashur y edificó a Ninveh, Rehobot Ir,
Kélaj,
Gén 10:12 y Resen entre Ninveh y Kélaj, ésta es la ciudad grande.
Gén 10:13 Y Mitsráyim procreó a los ludim, los anamim, los lehabim,
los naftujim,
Gén 10:14 los patrusim, los kaslujim, y los kaftorim, de donde
vinieron los pelishtim.
Gén 10:15 Kenaan procreó a Tsidón, su primogénito, y a Jet;
Gén 10:16 y al yevusita, al emorita, al guirgashita,
Gén 10:17 al hivita, al arkita, al sinita,
Gén 10:18 al arvadita, al tsemarita, y al Hamatita. Después se
esparcieron los clanes del kenaanita.
Gén 10:19 El territorio kenaanita [original] se extendía desde
Tsidón hasta Guerar, cerca de Atsá, y hasta Sedom, Amora, Admah, y Tseboyim,
cerca de Leshá.
Gén 10:20 Estos son los descendientes de Kam, según sus clanes e
idiomas, por sus Aretzs y naciones.
Gén 10:21 Le nacieron hijos también a Shem, antepasado de todos
los descendientes de Éber y hermano mayor de Yéfet.
Gén 10:22 Los descendientes de Shem: Elam, Ashur, Arpakhshad, Lud,
y Aram.
Gén 10:23 Los descendientes de Aram: Uts, Jul, Guéter, y Mash.
Gén 10:24 Arpakhshad procreó a Shélaj, y Shélaj procreó a Éber.
Gén 10:25 Dos hijos le nacieron a Éber: el primero se llamó Péleg
División porque en sus días se dividió la Aretz; y su hermano se llamó Yoktán.
Gén 10:26 Yoktán procreó a Almodad, Shélef, Hatsarmávet, Yéraj,
Gén 10:27 Hadoram, Uzal, Diklah,
Gén 10:28 Avimael, Sheva,
Gén 10:29 Ofir, Havilah, y Yovab; todos estos fueron los descendientes
de Yoktán.
Gén 10:30 Sus poblaciones se extendían desde Meshá hasta Sefar, la
serranía de Oriente.
Gén 10:31 Estos son los descendientes de Shem según sus clanes e
idiomas, por sus Aretzs, según sus naciones.
Gén 10:32 Estos son los grupos de los descendientes de Nóaj, según
sus orígenes, por sus naciones; y de estos surgieron las naciones sobre la Aretz
después del Diluvio.
Gén 11:1 Todos en la Aretz tenían el mismo idioma y las mismas
palabras.
Gén 11:2 Y mientras emigraban desde oriente, se encontraron un
valle en la Aretz de Shinar y se establecieron allí.
Gén 11:3 Se dijeron unos a otros: Vengan, hagamos ladrillos y
cozámoslos. El ladrillo les servía de piedra, y el asfalto les servía de mezcla.
Gén 11:4 Y dijeron: Vengan, edifiquémonos una ciudad, y una torre
cuya cúspide llegue al Shamaim, para hacernos famosos, y para no dispersarnos
por todo el mundo.
Gén 11:5 YHVH יְהֹוָה bajó a ver la ciudad y la
torre que habían edificado los hombres,
Gén 11:6 y dijo YHVH יְהֹוָה: Si, siendo
un pueblo con un sólo idioma para todos, así es como han empezado a actuar,
entonces nada de lo que se propongan hacer estará fuera de su alcance.
Gén 11:7 Así que bajemos y confundamos allá su idioma, de modo
que ninguno entienda el habla del otro.
Gén 11:8 Así los esparció YHVH יְהֹוָה de allí sobre la superficie de toda la Aretz; y dejaron de edificar la
ciudad.
Gén 11:9 Por eso se le llamó Bavel Confusión, porque allí
confundió YHVH יְהֹוָה el idioma de toda la Aretz; y de allí los dispersó YHVH יְהֹוָה sobre la superficie de toda la Aretz.
Gén 11:10 Esta es la sucesión de Shem: Shem tenía 100 años de edad
cuando procreó a Arpakhshad, dos años después del Diluvio.
Gén 11:11 Después del nacimiento de Arpakhshad, Shem vivió 500 años
y procreó hijos e hijas.
Gén 11:12 Cuando Arpakhshad llevaba de vida treinta y cinco años,
procreó a Shélaj.
Gén 11:13 Después del nacimiento de Shélaj, Arpakhshad vivió 403
años y procreó hijos e hijas.
Gén 11:14 Cuando Shélaj llevaba de vida treinta años, procreó a
Éber.
Gén 11:15 Después del nacimiento de Éber, Shélaj vivió 403 años y
procreó hijos e hijas.
Gén 11:16 Cuando Éber llevaba de vida treinta y cuatro años,
procreó a Péleg.
Gén 11:17 Después del nacimiento de Péleg, Éber vivió 430 años y procreó
hijos e hijas.
Gén 11:18 Cuando Péleg llevaba de vida treinta años, procreó a
Reú.
Gén 11:19 Después del nacimiento de Reú, Péleg vivió 209 años y
procreó hijos e hijas.
Gén 11:20 Cuando Reú llevaba de vida treinta y dos años, procreó a
Serug.
Gén 11:21 Después del nacimiento de Serug, Reú vivió 207 años y
procreó hijos e hijas.
Gén 11:22 Cuando Serug llevaba de vida treinta años, procreó a
Najor.
Gén 11:23 Después del nacimiento de Najor, Serug vivió 200 años y
procreó hijos e hijas.
Gén 11:24 Cuando Najor llevaba de vida veintinueve años, procreó a
Téraj.
Gén 11:25 Después del nacimiento de Téraj, Najor vivió 119 años y
procreó hijos e hijas.
Gén 11:26 Cuando Téraj llevaba de vida setenta años, procreó a
Avram, Najor, y Harán.
Gén 11:27 Ahora bien, esta es la sucesión de Téraj: Téraj procreó
a Avram, a Najor, y a Harán; y Harán procreó a Lot.
Gén 11:28 Harán murió en vida de su padre Téraj, en su Aretz
natal, Ur de los kasdim.
Gén 11:29 Avram y Najor tomaron esposas, la esposa de Avram se
llamaba Saray, y la de Najor era Milkah, la hija de Harán, el padre de Milkah e
Yishkhah.
Gén 11:30 Ahora bien, Saray era estéril, no tenía hijos.
Gén 11:31 Téraj tomó a su hijo Avram, a su nieto Lot hijo de Harán,
y a su nuera Saray, la esposa de su hijo Avram, y salieron juntos de Ur de los
kasdim hacia la Aretz de Kenaan; pero cuando llegaron a Harán, se establecieron
allí.
Gén 11:32 Los días de Téraj llegaron a 205 años; y Téraj murió en Harán.
Gén 12:1 PARASHÁ 03 LEJ LEJÁ
Lej Lejá
Significa: vete (de forma ampliada) - vete a ti mismo - o vete por tu propia
causa
BeReshit - Gén_12:1–17:27
Haftarah: Ieshaiah Is_40:27 - Is_41:16
Brit Hadashá:
Mr_3:1–4:20; Hch_7:1-8; Ro_3:19-31; 4:1-25; 5:1-6; Gál_3:15-18; 5:1-6;
Col_2:11-15; Israelitas Mesiánicos Heb_7:1-19; 11:8-12
[Aliyá 1] Ahora Adonái dijo
a Avram: "Vete de tu país, lejos de tu familia y lejos de la casa de tu
padre, y ve a la tierra que Yo te mostraré."
Gén 12:2 Haré de ti una nación grande, y te bendeciré;
engrandeceré tu nombre, y serás una bendición.
Gén 12:3 Bendeciré a los que te bendigan y degradaré al que te
maldiga; y todas las familias de la Aretz se bendecirán por medio de ti”.
Gén 12:4 Avram salió como YHVH יְהֹוָה le había mandado, y Lot fue con él. Avram tenía setenta y cinco años de
edad cuando salió de Haran.
Gén 12:5 Avram tomó a su esposa Saray y a Lot, el hijo de su
hermano, y toda la riqueza que habían acumulado, y las personas que habían
adquirido en Harán; y se dirigieron a la Aretz de Kenaan. Cuando llegaron a la Aretz
de Kenaan,
Gén 12:6 Avram atravesó la Aretz hasta el sitio de Shikhem, en la
encina de Moreh. Los kenaanitas estaban entonces en la Aretz.
Gén 12:7 YHVH יְהֹוָה se le apareció a Avram y le
dijo; “Yo le asignaré esta Aretz a tu linaje”. Y él edificó allí un altar a YHVH
יְהֹוָה que se le había aparecido.
Gén 12:8 Desde allí se trasladó a la serranía al este de Betel y
montó su carpa, con Betel al oeste y Ai al este; y edificó allí un altar a YHVH
יְהֹוָה e invocó a YHVH יְהֹוָה por nombre.
Gén 12:9 Luego Avram viajó por etapas hacia el Néguev.
Gén 12:10 Hubo un hambre en la Aretz, y Avram bajó a Mitsráyim a
residir como extranjero allí, porque el hambre era severa en la Aretz.
Gén 12:11 Cuando estaba por entrar a Mitsráyim, le dijo a su
esposa Saray: “Yo sé que tú eres una mujer hermosa.
Gén 12:12 Si los mitsritas te ven y piensan que eres mi esposa, me
matarán a mí y te dejarán a ti viva.
Gén 12:13 por favor, di que eres mi hermana, para que no me pase
nada por causa tuya, y que siga con vida Toda Rabá a ti”.
Gén 12:14 Cuando Avram entró a Mitsráyim, los mitsritas vieron que
la mujer era hermosísima.
Gén 12:15 Los cortesanos del Faraón la alabaron delante de él, y
llevaron a la mujer al palacio del Faraón.
Gén 12:16 Y en atención a ella le fue bien a Avram; adquirió
ovejas, bueyes, asnos, esclavos, esclavas, asnas y camellos.
Gén 12:17 Pero YHVH יְהֹוָה afligió al Faraón
y a su familia con fuertes plagas por causa de Saray, la esposa de Avram.
Gén 12:18 El Faraón mandó buscar a Avram y le dijo: “¡Mira lo que
me has hecho! ¿Por qué no me dijiste que ella era tu esposa?
Gén 12:19 ¿Por qué dijiste que era tu hermana, dando lugar a que
yo la tomara como esposa? Bueno, aquí tienes a tu esposa; tómala y márchate”.
Gén 12:20 Y el Faraón puso unos hombres a cargo de él, y lo
despacharon con su esposa y todo lo que poseía.
Gén 13:1 Desde Mitsráyim Avram subió al Néguev, con su esposa y
todo lo que poseía, junto con Lot.
Gén 13:2 Ahora bien, Avram era muy rico en ganado, plata y oro.
Gén 13:3 Y se trasladó por etapas desde el Néguev hasta Betel, al
lugar donde había estado primeramente su carpa, entre Betel y Ai,
Gén 13:4 el lugar del altar que él había edificado al principio;
y allí Avram invocó a YHVH יְהֹוָה por nombre.
Gén 13:5 Lot, quien fue con Avram, tenía también rebaños y
manadas y carpas,
Gén 13:6 de modo que el terreno no podía mantenerlos mientras
estuvieran juntos; porque sus posesiones eran tan grandes que no podían
continuar juntos.
Gén 13:7 Y hubo disputas entre los pastores de las manadas de
Avram y los de las manadas de Lot. –Los kenaanitas y los perezitas habitaban
entonces en el país–.
Gén 13:8 Avram le dijo a Lot: “Que no haya contienda entre tú y
yo, entre mis pastores y los tuyos, porque somos parientes.
Gén 13:9 ¿No está todo el país delante de ti? Separémonos: si tú
vas a la izquierda yo iré a la derecha; y si tú vas a la derecha yo iré a la
izquierda”.
Gén 13:10 Lot miró a su alrededor y vio lo bien regada que estaba
toda la llanura del Iarden ירדן, esto fue antes de que YHVH
יְהֹוָה destruyera a Sedom y a Amora, toda ella, hasta Zoar,
como el huerto de YHVH יְהֹוָה, como la Aretz de
Mitsráyim.
Gén 13:11 De modo que Lot escogió para sí toda la llanura del Iarden
ירדן, y viajó hacia el este. Así se separaron uno del otro;
Gén 13:12 Avram se quedó en la Aretz de Kenaan, mientras que Lot
se estableció en las ciudades de la llanura, montó sus carpas cerca de Sedom.
Gén 13:13 Ahora bien, los habitantes de Sedom eran pecadores muy
malvados contra YHVH יְהֹוָה.
Gén 13:14 Y YHVH יְהֹוָה le dijo a Avram, después
que Lot se retiró de él: “Levanta la vista y mira desde donde estás, al norte y
al sur, al este y al oeste,
Gén 13:15 porque te doy toda la Aretz que ves, a ti y a tu linaje
para siempre.
Gén 13:16 Haré a tu linaje como el polvo de la Aretz, de modo que,
si alguien puede contar el polvo de la Aretz, entonces también tu linaje podrá
contarse.
Gén 13:17 Levántate, camina por el país, a lo largo y a lo ancho,
porque a ti te lo doy”.
Gén 13:18 Y Avram mudó su carpa, y vino a vivir en la encina de
Mamré, que está en Hebrón; y edificó allí un altar a YHVH יְהֹוָה.
Gén 14:1 Un día, cuando el rey Amrafel de Shinar, el rey Aryokh
de Elasar, el rey Kedorlaómer de Elam y el rey Tidal de Goyim
Gén 14:2 le hicieron la guerra al rey Bera de Sedom, al rey
Birshá de Amora, al rey Shinab de Admah, al rey Sheméber de Tseboyim, y al rey
de Bela, que es Tzóar,
Gén 14:3 todos los últimos unieron fuerzas en el Valle de Sidim,
ahora el Mar Salado.
Gén 14:4 Por doce años habían servido a Kedorlaómer, y en el año
decimotercero se rebelaron.
Gén 14:5 En el decimocuarto año Kedorlaomer y los reyes con él
vinieron y cortaron en pedazos a los gigantes en Ashterot-Karanayim, y a las
naciones fuertes con ellos y los Eliminaron en la ciudad Shaveh
Gén 14:6 y a los Horitas en la serranía de Seír hasta El Parán,
que queda por el desierto.
Gén 14:7 Cuando regresaban entraron En Mishpat, que es Kadesh, y
subyugaron todo el territorio de los amaleqitas, y también de los Amorreos que
habitaban en Hatsatsón Tamar.
Gén 14:8 Entonces el rey de Sedom, el rey de Amora, el rey de
Admah, el rey de Tseboyim, y el rey de Bela, que es Tzoar, salieron y se
enfrascaron en una batalla en el Valle de Sidim.
Gén 14:9 El rey Kedorlaómer, de Elam, el rey Tidal de Goyim, el
rey Amrafel de Shinar, y el rey Aryokh de Elasar – cuatro reyes contra aquéllos
cinco.
Gén 14:10 Sucedió que el Valle de Sidim estaba lleno de hoyos de
brea; y los reyes de Sedom y Amora, en su huida, se cayeron en ellos, mientras
los restantes escaparon a la serranía.
Gén 14:11 [Los invasores] se apropiaron de toda la riqueza de
Sedom y Amora y de todas sus provisiones, y siguieron su camino.
Gén 14:12 También se llevaron a Lot, el hijo del hermano de Avram,
y sus posesiones, y se marcharon; porque este se había radicado en Sedom.
Gén 14:13 Un fugitivo le llevó la noticia a Avram el hebreo, quien
vivía en la encina de Mamré el emorita, pariente de Eshkhol y Aner, quienes
eran aliados de Avram.
Gén 14:14 Cuando Avram se enteró de que habían tomado cautivo a su
pariente, reunió a sus retenes, nacidos en su familia, que eran trescientos
diez y ocho, y emprendió una persecución hasta Dan.
Gén 14:15 Por la noche, él y sus servidores se desplegaron contra
ellos y los derrotaron; y los persiguió hasta Hovah, que queda al norte de Dammesek.
Gén 14:16 Recuperó todas las posesiones; también recuperó a su
pariente Lot y todas sus posesiones, y a las mujeres y al resto de la gente.
Gén 14:17 Cuando regresó de derrotar a Kedorlaómer y a los reyes
que lo acompañaban, el rey de Sedom salió a recibirlo en el Valle de Shaveh,
que es el Valle del Rey.
Gén 14:18 Y el rey Melki-tzédek de Salem sacó lejem y vino; él era
un kohen de 'El-Elyón el Poderoso Supremo.
Gén 14:19 Lo bendijo diciendo: “Bendito sea Avram de 'El-Elyón,
Creador de Shamaim y Aretz.
Gén 14:20 Y bendito sea 'El-Elyón, quien ha entregado a tus
enemigos en tus manos”. Y [Avram] le dio una décima parte de todo.
Gén 14:21 Luego el rey de Sedom le dijo a Avram: “Dame a las
personas y toma las posesiones para ti”.
Gén 14:22 Pero Avram le dijo al rey de Sedom: “Le juro a YHVH יְהֹוָה, 'El-Elyón, Creador de Shamaim y Aretz,
Gén 14:23 que no tomaré siquiera el cordón de una sandalia de lo
que te pertenece; no dirás que tú fuiste quien me enriqueció.
Gén 14:24 Para mí, nada más que lo que han usado mis servidores;
en cuanto a la parte de los hombres que fueron conmigo –Aner, Eshkhol y Mamré–
que tomen su parte”.
Gén 15:1 Algún tiempo después, vino la palabra de YHVH יְהֹוָה a Avram en una visión. Dijo: “No temas, Avram, yo soy un
escudo para ti; tu recompensa será muy grande”.
Gén 15:2 Pero Avram dijo: “Soberano YHVH יְהֹוָה, ¿qué podrás darme, viendo que voy a morir sin hijos, y el
que está a cargo de mi casa es Eliézer de Dammesek”.
Gén 15:3 Avram agregó: “Ya que tú no me has dado linaje, mi
mayordomo será mi heredero”.
Gén 15:4 Vino a él la palabra de YHVH יְהֹוָה en respuesta: “Ese no será tu heredero; nadie más que tu
propio hijo será tu heredero”.
Gén 15:5 Lo llevó afuera y le dijo: “Mira al Shamaim y cuenta las
estrellas, si puedes contarlas”. Y añadió: “Así será tu linaje”.
Gén 15:6 Y porque puso su confianza en YHVH יְהֹוָה, Él se lo contó por justicia.
Gén 15:7 Entonces le dijo: “Yo soy YHVH יְהֹוָה, que te saqué de Ur de los kasditas para asignarte esta Aretz
como posesión”.
Gén 15:8 Y él dijo: “Adonay YHVH יְהֹוָה, ¿cómo sabré que voy a poseerla?”
Gén 15:9 Él le respondió: “Tráeme una novilla de tres años, una
cabra de tres años, un cordero de tres años, una tórtola y un ave joven”.
Gén 15:10 Él le trajo todo esto y los cortó en dos, poniendo cada
mitad frente a la otra, pero no cortó el ave.
Gén 15:11 Las aves de rapiña venían sobre los cadáveres, y Avram
las espantaba.
Gén 15:12 Cuando el sol estaba para ponerse, le vino un profundo
sueño a Avram, y un terror grande y oscuro bajó sobre él.
Gén 15:13 Y le dijo a Avram: “Sabe bien que tu linaje será
extranjero en una Aretz que no es suya, y serán oprimidos y esclavizados por
cuatrocientos años;
Gén 15:14 pero yo ejecutaré juicio sobre la nación a la que ellos
le sirvan, y al final saldrán libres con una gran riqueza.
Gén 15:15 En cuanto a ti, tú irás con tus padres en paz; serás
sepultado a una edad muy avanzada.
Gén 15:16 Y regresarán aquí en la cuarta generación, porque la
maldad de los Amorreos no se ha completado aún”.
Gén 15:17 Cuando se puso el sol y se hizo muy oscuro, apareció un
horno humeante, y una antorcha llameante que pasaba por entre las mitades.
Gén 15:18 En aquel día YHVH יְהֹוָה hizo una
alianza con Avram, diciendo: “A tu linaje le asigno esta Aretz, desde el río de
Mitsráyim hasta el gran río, el río Perat:
Gén 15:19 los kinitas, los kenizitas, los kadmonitas,
Gén 15:20 los hititas, los perezitas, los refaím,
Gén 15:21 los Amorreos, los kenaanitas, los guirgashitas y los
yevusitas”.
Gén 16:1 Saray, la esposa de Avram, no le había dado hijos. Ella
tenía una criada mitsrita llamada Hagar.
Gén 16:2 Y saray le dijo a Avram: “Mira, YHVH יְהֹוָה me ha privado de dar a luz. Únete a mi criada; tal vez
yo tenga hijos por medio de ella”. Y Avraham le hizo caso al pedido de Saray.
Gén 16:3 Así que Saray, la esposa de Avram, tomó a su criada,
Hagar la mitsrita –después de haber vivido Avram diez años en la Aretz de
Kenaan– y se la dio a su esposo Avram como esposa.
Gén 16:4 Él cohabitó con Hagar y esta concibió; y cuando ella vio
que había concebido, su ama quedó rebajada en su estima.
Gén 16:5 Y Saray le dijo a Avram: “¡El mal que se me ha hecho es
culpa tuya! Yo misma puse a mi servidora en tus brazos; ahora que ella ve que
está encinta, yo he quedado rebajada en su estima. ¡Que YHVH יְהֹוָה decida entre tú y yo!”
Gén 16:6 Avram le dijo a Saray: “Tu servidora está en tus manos.
Trátala como mejor te parezca”. Entonces Saray la trató duramente, y ella se le
escapó.
Gén 16:7 Un mensajero de YHVH יְהֹוָה la encontró
junto a un manantial de agua en el desierto, el manantial del camino que va a
Shur,
Gén 16:8 y le dijo: “Hagar, esclava de Saray, ¿de dónde has
venido, y a dónde vas? Y ella dijo: “Estoy huyendo de mi ama Saray”.
Gén 16:9 Y el mensajero de YHVH יְהֹוָה le dijo: “Vuelve a tu ama, y sométete bajo su mando”.
Gén 16:10 El mensajero de YHVH יְהֹוָה le dijo,
además: “Yo aumentaré grandemente tu linaje, y serán demasiados para
contarlos”.
Gén 16:11 El Malaj de Adonái le dijo a ella: "Mira, estás
preñada y darás a luz un hijo. Lo llamarás Ismael יִשְׁמָעֵאל [Elohím presta atención] porque Adonái ha prestado
atención a tu miseria.
Gén 16:12 El será un hombre salvaje, con su mano contra todos, y
la mano de todos contra él, viviendo su vida en desavenencia con todos sus
parientes."
Gén 16:13 Así que ella llamó a Adonái quien había hablado con ella
El Rae’e – el Poderoso que ve, porque ella dijo: "¿Si será que he llegado
a ver aquí las espaldas de aquel que me ve?"
Gén 16:14 Por eso el pozo se llamó Beer-lajai-roí Pozo del
viviente que me ve –queda entre Kadesh y Béred.
Gén 16:15 Hagar le dio un hijo a Avram, y Avram llamó al hijo que
le dio Hagar Ismael יִשְׁמָעֵאל.
Gén 16:16 Avram tenía ochenta y seis años de edad cuando Hagar le
dio a Ismael יִשְׁמָעֵאל.
Gén 17:1 Cuando Avram tenía noventa y nueve años, YHVH יְהֹוָה se le apareció y le dijo: “Yo soy 'El-Shaday el Poderoso
Omnipotente. Camina en mis caminos y sé sin tacha.
Gén 17:2 Yo estableceré mi alianza entre tú y yo, y te haré
extremadamente numeroso”.
Gén 17:3 Avram se tiró sobre su rostro; y Elohim אֱלהִים le dijo, además:
Gén 17:4 “En cuanto a mí, este es mi alianza contigo: Tú serás el
padre de una multitud de naciones.
Gén 17:5 Y no te llamarás más Avram Padre Exaltado, sino que te
llamarás Avraham Padre de Muchos, porque yo te hago el padre de una multitud de
naciones.
Gén 17:6 Te haré extremadamente fértil, y haré naciones de ti; y
reyes saldrán de ti.
Gén 17:7 Mantendré mi alianza contigo y con tu linaje por venir,
como una alianza eterna a través de las edades, de ser un Elohim אֱלהִים para ti y para tu linaje venidero.
Gén 17:8 La Aretz en la que moras como extranjero te la asigno a
ti y a tu linaje por venir, toda la Aretz de Kenaan, como propiedad perpetua.
Yo seré el Elohim אֱלהִים de ellos”.
Gén 17:9 Elohim אֱלהִים le dijo además a Avraham:
“En cuanto a ti, tú y tu linaje por venir a través de los siglos cumplirán mi
alianza.
Gén 17:10 Esta será mi alianza contigo y con tu linaje que vendrá,
la cual ustedes cumplirán: todo varón entre ustedes se circuncidará.
Gén 17:11 Ustedes circuncidarán la carne de su prepucio, y esa
será la señal de mi alianza entre ustedes y yo.
Gén 17:12 Y a través de las generaciones, a todo varón entre
ustedes lo circuncidarán a la edad de ocho días. En cuanto al esclavo nacido en
la familia y al comprado de un extraño,
Gén 17:13 deben circuncidarse, el nacido en la familia y el
comprado por igual. Así estará mi alianza marcada en su carne como un convenio
perpetuo.
Gén 17:14 Y si algún varón que no esté circuncidado se niega a
circuncidar la carne de su prepucio, esa persona será cortada de su raza; ha
quebrantado mi alianza”.
Gén 17:15 Y Elohim אֱלהִים le dijo a
Avraham: “En cuanto a tu esposa Saray, no la llamarás Saray, sino que se
llamará Sarah.
Gén 17:16 Yo la bendeciré; de hecho, te voy a dar un hijo por
medio de ella. La bendeciré de modo que dé origen a naciones; gobernantes de
pueblos saldrán de ella”.
Gén 17:17 Avraham se tiró sobre su rostro y se rió mientras se
decía: “¿Le podrá nacer un niño a un viejo de cien años, o podrá Sarah tener un
hijo a los noventa?”
Gén 17:18 Y Avraham le dijo a Elohim אֱלהִים: “¡Oh sí, que Ismael יִשְׁמָעֵאל pueda vivir mediante tu favor!”
Gén 17:19 Elohim אֱלהִים dijo: “Sin embargo, Sarah
tu esposa te dará un hijo, y lo llamarás Itzjak יִצְחַק Risa; y yo mantendré mi alianza con él como una alianza perpetua para su
linaje por venir.
Gén 17:20 En cuanto a Ismael יִשְׁמָעֵאל, te he escuchado; lo bendeciré; lo haré fértil y extremadamente numeroso.
Él será padre de doce caudillos, y haré de él una gran nación.
Gén 17:21 Pero mi alianza la mantendré con Itzjak יִצְחַק, el que te dará Sarah para este tiempo el año que
viene”.
Gén 17:22 Y cuando acabó de hablar con Avraham, Elohim אֱלהִים se retiró.
Gén 17:23 Entonces Avraham tomó a su hijo Ismael יִשְׁמָעֵאל, y a todos sus esclavos nacidos en la familia, y a todos
los que había comprado, a todo varón en la familia de Avraham, y circuncidó la
carne de sus prepucios aquel mismo día, como Elohim אֱלהִים le había dicho.
Gén 17:24 Avraham tenía noventa y nueve años cuando circuncidó la
carne de su prepucio,
Gén 17:25 y su hijo Ismael יִשְׁמָעֵאל tenía trece años cuando le circuncidaron la carne de su prepucio.
Gén 17:26 Así Avraham y su hijo Ismael יִשְׁמָעֵאל se circuncidaron aquel mismo día;
Gén 17:27 y toda su familia, sus esclavos nacidos en casa y los
que habían sido comprados de extraños, se circuncidaron con él.
Gén 18:1 PARASHÁ 04: VAYERA
VaYerá Significa:
y apareció
BeReshit - Gén_18:1–22:24
Haftarah Vayera: Melajim Bet 2Re_4:1-37
Brit Hadashá:
Mr_4:21–6:56; Luc_17:26-37; Ro_9:6-9; Gál_4:21-31; Israelitas Mesiánicos
Heb_6:13-20; 11:13-19; Iaakov_2:1-26; 2Kefa 2Pe_2:4-10
[Aliyá 1] Adonái se le
apareció a Avraham por los Cedros de Mamre mientras él se sentaba a la entrada
de la tienda en el calor del día.
Gén 18:2 Al levantar la vista vio a tres hombres de pie cerca de
él. Tan pronto los vio corrió desde la entrada de la carpa para saludarlos, e
inclinándose hasta el suelo
Gén 18:3 dijo: “Mis patrones, si tienen la bondad, no se retiren
de su servidor.
Gén 18:4 Permitan que se traiga un poco de agua para que se laven
los pies y se recuesten bajo el árbol.
Gén 18:5 Y déjenme prepararles un bocado de comida para que se
reconforten; entonces podrán seguir –ya que han pasado por el camino de su
servidor”. Ellos respondieron: “Haz como has dicho”.
Gén 18:6 Avraham se apresuró a ir a la carpa de Sarah y dijo:
“¡Pronto, unos veinte kilos de la mejor harina! ¡Amásenla y hagan tortas!”
Gén 18:7 Entonces Avraham corrió a la manada, tomó un becerro,
tierno y selecto, y se lo entregó a un muchacho sirviente, quien se apresuró a
prepararlo.
Gén 18:8 Tomó mantequilla y leche, y el becerro que habían
preparado, y los puso delante de ellos; y los esperó debajo del árbol mientras
ellos comían.
Gén 18:9 Ellos le preguntaron: “¿Dónde está tu esposa Sarah?” Y
él respondió: “Allá, en la carpa”.
Gén 18:10 Entonces uno dijo: “Yo volveré a ti el año que viene, ¡y
tu esposa Sarah tendrá un hijo!” Sarah estaba escuchando a la entrada de la
carpa, que quedaba detrás de él.
Gén 18:11 Sucedió que Avraham y Sarah estaban viejos, avanzados en
edad; Sarah había cesado de tener los períodos de la mujer.
Gén 18:12 Así que Sarah se rió para sus adentros, diciendo: “Ahora
que estoy seca, ¿voy a tener disfrute –con mi esposo tan viejo?”.
Gén 18:13 Entonces YHVH יְהֹוָה le dijo a
Avraham: “¿Por qué se rió Sarah, diciendo: ‘¿Tendré de veras un hijo, como soy
de vieja?’
Gén 18:14 ¿Hay algo demasiado difícil para YHVH יְהֹוָה? Yo volveré a ti a su tiempo el año que viene, y Sarah
tendrá un hijo”.
Gén 18:15 Sarah mintió diciendo: “Yo no me reí”, porque estaba
asustada. Pero él respondió: “Tú te reíste”.
Gén 18:16 Los hombres partieron de allí y miraron hacia Sedom,
mientras Avraham caminaba con ellos para despedirlos.
Gén 18:17 Ahora bien, YHVH יְהֹוָה había
dicho: “¿Ocultaré de Avraham lo que voy a hacer?
Gén 18:18 siendo que Avraham se va a convertir en una nación
grande y populosa y todas las naciones de la Aretz se bendecirán por medio de
él
Gén 18:19 Porque yo lo he escogido, para que instruya a sus hijos
y a su posteridad a observar el camino de YHVH יְהֹוָה haciendo lo que es justo y correcto, para que YHVH יְהֹוָה le cumpla a Avraham lo que le ha prometido”.
Gén 18:20 Entonces YHVH יְהֹוָה dijo: “¡La
injuria de Sedom y Amora es tan grande, y tan grave su pecado!
Gén 18:21 Voy a bajar a ver si en verdad han actuado según el
clamor que me ha llegado; y si no, tomaré nota”.
Gén 18:22 Los hombres se dirigieron de allí a Sedom, mientras
Avraham se quedó de pie ante YHVH יְהֹוָה.
Gén 18:23 Avraham se adelantó a preguntar: “¿Exterminarás al justo
junto con el malvado?
Gén 18:24 ¿Qué tal si hubiera cincuenta justos en la ciudad;
arrasarías entonces el lugar y no lo perdonarías por los cincuenta justos que
hay en él?
Gén 18:25 ¡Lejos esté de ti el hacer tal cosa, traer la muerte
sobre el justo igual que sobre el malvado, de modo que le vaya igual al justo
que al malvado! ¡Lejos esté de ti! ¿No actuará con justicia el Juez de toda la Aretz?”
Gén 18:26 Y YHVH יְהֹוָה respondió: “Si encuentro en
la ciudad de Sedom cincuenta justos, perdonaré todo el lugar por ellos”.
Gén 18:27 Avraham habló de nuevo: “Ahora me aventuro a hablarle a YHVH
יְהֹוָה, yo que no soy más que polvo y ceniza:
Gén 18:28 ¿Qué tal si de los cincuenta faltaran cinco?
¿Destruirías todo el lugar por falta de cinco?” Y él respondió: “No lo
destruiré si encuentro allí cuarenta y cinco”.
Gén 18:29 Pero él le habló otra vez y dijo: “¿Qué tal si se
encuentran allí cuarenta?” Y él respondió: “No lo haría por amor a los
cuarenta”.
Gén 18:30 Entonces dijo: “No se enoje YHVH יְהֹוָה si prosigo; ¿Qué tal si se encuentran allí treinta?” Y
él dijo: “No lo haré si encuentro allí treinta”.
Gén 18:31 Y continuó: “Me aventuro de nuevo a hablarle a YHVH יְהֹוָה: ¿Qué tal si se encuentran allí veinte?” Y él contestó:
“No la destruiría, por amor a los veinte”.
Gén 18:32 Y dijo: “No se enoje YHVH יְהֹוָה si hablo una última vez: ¿Qué tal si se encuentran allí diez?” Y él
respondió: “No la destruiría, por amor a los diez”.
Gén 18:33 Cuando YHVH יְהֹוָה acabó de
hablar con Avraham, se retiró; y Avraham regresó a su lugar.
Gén 19:1 Los dos mensajeros llegaron a Sedom al anochecer, cuando
Lot se hallaba sentado a la puerta de Sedom. Cuando Lot los vio, se levantó
para saludarlos e, inclinándose con el rostro hacia el suelo,
Gén 19:2 dijo: “Por favor, caballeros, vengan a la casa de su
servidor para que pasen la noche y se laven los pies; después podrán proseguir
su camino temprano”. Pero ellos dijeron: “No, pasaremos la noche en la plaza”.
Gén 19:3 Pero él les insistía fuertemente, de modo que ellos se
fueron con él y entraron a su casa. Él les preparó una fiesta y preparó [lejem]
inleudos, y ellos comieron.
Gén 19:4 Todavía no se habían acostado, cuando los habitantes del
pueblo –los hombres de Sedom, jóvenes y viejos, todos hasta el último hombre–
se reunieron alrededor de la casa.
Gén 19:5 Y le gritaron a Lot y le dijeron: “¿Dónde están los
hombres que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que intimemos con ellos”.
Gén 19:6 Entonces Lot salió a donde ellos a la entrada, cerró la
puerta tras él,
Gén 19:7 y dijo: “Les suplico, amigos míos, que no cometan
semejante maldad.
Gén 19:8 Miren, yo tengo dos hijas que no se han unido con
hombre. Permítanme traérselas, y podrán hacerles lo que les plazca; pero no les
hagan nada a estos hombres, ya que ellos están al amparo de mi techo”.
Gén 19:9 Pero ellos dijeron: “¡Quítate!” Y agregaron: “Este vino
aquí como extranjero, ¡y ya actúa como juez! Ahora te vamos a hacer peor a ti
que a ellos”. Y empezaron a empujar a Lot, y se adelantaron para romper la
puerta.
Gén 19:10 Pero los hombres alargaron las manos y halaron a Lot
para dentro de la casa con ellos, y cerraron la puerta.
Gén 19:11 Y a la gente que estaba a la entrada de la casa, viejos
y jóvenes, los cegaron con una luz enceguecedora, de modo que no podían encontrar
la puerta.
Gén 19:12 Entonces los hombres le dijeron a Lot: “¿A quién más
tienes aquí? A tus yernos, a tus hijos e hijas, o a cualquiera que tengas en la
ciudad, sácalos de este lugar.
Gén 19:13 Porque estamos a punto de destruir este lugar; pues el
clamor contra ellos delante de YHVH יְהֹוָה se ha
vuelto tan grande que YHVH יְהֹוָה nos ha enviado a
destruirlo”.
Gén 19:14 Así que Lot salió y les habló a sus yernos, los que se
habían casado con sus hijas, y les dijo: “Levántense, vámonos de este lugar, porque
YHVH יְהֹוָה está a punto de destruir la ciudad”. Pero a sus yernos
les pareció que bromeaba.
Gén 19:15 Cuando rompía el alba, los mensajeros urgieron a Lot,
diciéndole: “Levántate, toma a tu esposa y las dos hijas que te quedan, no
vayas a resultar aniquilado por culpa de la maldad de esta ciudad”.
Gén 19:16 Todavía él se retrasaba. Así que los hombres le
agarraron la mano, y las manos de su esposa y sus dos hijas –por la compasión
de YHVH יְהֹוָה para con él– y lo sacaron y lo dejaron en las afueras de
la ciudad.
Gén 19:17 Después que lo llevaron afuera, uno dijo: “¡Escapa por
tu vida! No mires atrás, ni te detengas en ninguna parte de la llanura; huye a
los montes, no sea que resultes aniquilado”.
Gén 19:18 Pero Lot les dijo: “¡Oh no, YHVH יְהֹוָה,
Gén 19:19 Tú has sido muy bondadoso con tu servidor, y me has
demostrado tanta bondad al salvarme la vida; pero no puedo huir a las montañas,
no vaya a ser que el desastre me alcance y muera.
Gén 19:20 Mira, aquel pueblo está bastante cerca para huir allá, y
es pequeño; déjame huir allá, pues es pequeño, para salvar mi vida”.
Gén 19:21 Él respondió: “Muy bien, te concederé este favor
también, y no aniquilaré el pueblo del que has hablado.
Gén 19:22 Apresúrate, huye allá, que no puedo hacer nada hasta que
hayas llegado allá”. De ahí que el pueblo se llegó a conocer como Tzoar
Pequeño.
Gén 19:23 Cuando el sol iba subiendo sobre la Aretz y Lot entraba
a Tzoar,
Gén 19:24 YHVH יְהֹוָה hizo llover sobre Sedom y Amora
un fuego sulfuroso de YHVH יְהֹוָה desde el Shamaim.
Gén 19:25 Aniquiló aquellas ciudades y toda la llanura, y a todos
los habitantes de las ciudades y la vegetación del suelo.
Gén 19:26 La esposa de Lot miró hacia atrás, y allí mismo se
convirtió en un pilar de sal.
Gén 19:27 A la mañana siguiente, Avraham se apresuró a ir al lugar
donde había estado delante de YHVH יְהֹוָה,
Gén 19:28 y, mirando hacia Sedom y Amora y toda la Aretz de la
llanura, vio el humo de la Aretz que subía como el humo de un horno.
Gén 19:29 Así fue como, cuando Elohim אֱלהִים destruyó las ciudades de la llanura y aniquiló las
ciudades donde habitaba Lot, Elohim אֱלהִים tuvo en
mente a Avraham y quitó a Lot del medio del desastre.
Gén 19:30 Lot subió de Tzoar y se estableció en la serranía, con
sus dos hijas, porque tenía miedo de habitar en Tzoar; y él y sus dos hijas
vivían en una cueva.
Gén 19:31 Un día la mayor le dijo a la menor: “Nuestro padre está
viejo, y no hay un hombre en la Aretz que haga pareja con nosotras como lo hace
todo el mundo.
Gén 19:32 Ven, hagamos que nuestro padre beba vino, y acostémonos
con él, para que podamos preservar descendencia mediante nuestro padre”.
Gén 19:33 Esa noche hicieron que su padre bebiera vino, y la mayor
entró y se acostó con él; él no supo cuándo ella se acostó ni cuándo se
levantó.
Gén 19:34 Al día siguiente, la mayor le dijo a la menor: “Mira, me
acosté con Papá anoche; hagámoslo beber vino otra vez esta noche, para que
vayas y te acuestes con él, para que preservemos la vida mediante nuestro
padre”.
Gén 19:35 Esa noche también hicieron que su padre bebiera vino, y
la menor fue y se acostó con él; él no supo cuándo ella se acostó ni cuándo se
levantó.
Gén 19:36 Así las dos hijas de Lot quedaron embarazadas de su
padre.
Gén 19:37 La mayor tuvo un hijo y lo llamó Moav De mi Padre; él
fue el padre de los Moavitas de hoy.
Gén 19:38 La menor también tuvo un hijo, y lo llamó Ben Amí Hijo
de mi Pueblo; él fue el padre de los amonitas de hoy.
Gén 20:1 Avraham viajó de allí a la región del Néguev y se
estableció entre Kadesh y Shur. Mientras residía como extranjero en Guerar,
Gén 20:2 Avraham decía de Sarah que era su hermana. Así que el
rey Avimeleh de Guerar hizo traer a Sarah ante él.
Gén 20:3 Pero Elohim אֱלהִים vino a Avimeleh
en un sueño de noche y le dijo: “Vas a morir por causa de la mujer que has
tomado, porque es una mujer casada”.
Gén 20:4 Ahora bien, Avimeleh no la había tocado. Y dijo: “Oh YHVH
יְהֹוָה, ¿vas a matar gente, aunque sea inocente?”
Gén 20:5 Él mismo me dijo que era su hermana. Y ella también dijo
que él era su hermano. Cuando hice esto, mi corazón estaba inocente y mis manos
limpias”.
Gén 20:6 Y Elohim אֱלהִים le dijo en
el sueño: “Yo sé que hiciste esto con un corazón inocente, y por eso te evité
que pecaras contra mí. Por eso fue que no te permití tocarla.
Gén 20:7 Por lo tanto, devuélvele la esposa al hombre; ya que él
es profeta, intercederá por ti para salvar tu vida. Si no se la devuelves, sabe
que morirás, tú y todos los tuyos”.
Gén 20:8 Temprano a la mañana siguiente, Avimeleh llamó a sus
servidores y les contó todo lo que había sucedido; y los hombres se asustaron
muchísimo.
Gén 20:9 Entonces Avimeleh hizo comparecer a Avraham y le dijo:
“¿Qué nos has hecho? ¿Qué mal he hecho yo para que traigas tan grande culpa
sobre mí y sobre mi reino? Tú me has hecho algo que no debe hacerse”.
Gén 20:10 Y Avimeleh demandó de Avraham: “¿Cuál era entonces tu
propósito al hacer esto?”
Gén 20:11 Avraham dijo: “Yo pensé: Seguramente no hay respeto a Elohim
אֱלהִים en este lugar, y me matarán por interés en mi esposa.
Gén 20:12 Y, además, ella en verdad es mi hermana, hija de mi padre,
aunque no de mi madre; y se hizo esposa mía.
Gén 20:13 Así, cuando Elohim אֱלהִים me hizo
vagar lejos de la casa de mi padre, yo le dije: ‘Este es el favor que te voy a
pedir: en cualquier lugar a donde vayamos, di que soy tu hermano.’”
Gén 20:14 Avimeleh tomó ovejas y bueyes, y esclavos y esclavas, y
se los regaló; y le devolvió a su esposa Sarah.
Gén 20:15 Y Avimeleh dijo: “Mira, mi país está delante de ti;
establécete donde te plazca”.
Gén 20:16 Y a Sarah le dijo: “Aquí le doy a tu hermano mil piezas
de plata; esto te servirá de vindicación delante de todos los que están
contigo, y tú quedas limpia delante de todos”.
Gén 20:17 Avraham entonces oró a Elohim אֱלהִים, y Elohim אֱלהִים sanó a Avimeleh
y a su esposa y a sus esclavas, de modo que pudieron tener hijos;
Gén 20:18 porque YHVH יְהֹוָה había
cerrado todo vientre de la familia de Avimeleh por motivo de Sarah, la esposa
de Avraham.
Gén 21:1 YHVH יְהֹוָה tomó nota de Sarah como
había prometido, y YHVH יְהֹוָה hizo por Sarah como había
hablado.
Gén 21:2 Sarah concibió y le dio un hijo a Avraham en su
ancianidad, en el tiempo del que había hablado Elohim אֱלהִים.
Gén 21:3 Avraham llamó al hijo recién nacido que le había dado
Sarah, Itzjak יִצְחַק.
Gén 21:4 Y cuando su hijo Itzjak יִצְחַק tenía ocho días, Avraham lo circuncidó, como Elohim אֱלהִים le había ordenado.
Gén 21:5 Avraham tenía ya cien años cuando le nació su hijo Itzjak
יִצְחַק.
Gén 21:6 Sarah dijo: “Elohim אֱלהִים me ha hecho
reír; todo el que lo oiga se reirá conmigo”.
Gén 21:7 Y agregó; “¡Quién le hubiera dicho a Avraham que Sarah
amamantaría hijos! Sin embargo, le he dado un hijo en su vejez”.
Gén 21:8 El niño creció y lo destetaron, y Avraham hizo una gran
fiesta el día en que fue destetado.
Gén 21:9 Sarah vio que el hijo que Hagar la mitsrita le había
dado a Avraham se burlaba.
Gén 21:10 Y le dijo a Avraham: “Echa fuera a esa esclava y a su
hijo, porque el hijo de esa esclava no compartirá la herencia con mi hijo Itzjak
יִצְחַק”.
Gén 21:11 El asunto angustió mucho a Avraham, porque se trataba de
un hijo suyo.
Gén 21:12 Pero Elohim אֱלהִים le dijo a
Avraham: “No te angusties por el muchacho ni por tu esclava; en cuanto a lo que
te dice Sarah, haz lo que te diga, porque es mediante Itzjak יִצְחַק que se perpetuará tu linaje.
Gén 21:13 En cuanto al hijo de la esclava, haré de él una nación
también, porque él es tu descendencia”.
Gén 21:14 Temprano a la mañana siguiente Avraham tomo un poco de lejem
y un odre de agua, y se los dio a Hagar. Se los puso en el hombro, junto con su
hijo, y la despidió. Y ella se puso a vagar por el desierto de Beer Sheva.
Gén 21:15 Cuando se le acabó el agua del odre, ella dejó al niño
debajo de uno de los arbustos,
Gén 21:16 y fue a sentarse a la distancia, a un tiro de arco, porque
pensaba ella: “No quiero ver cuando muera el niño”. Y sentada así a la
distancia, alzó la voz a llorar.
Gén 21:17 Elohim אֱלהִים oyó la voz del muchacho, y
un mensajero de Elohim אֱלהִים llamó a Hagar desde el Shamaim
y le dijo: “¿Qué te preocupa, Hagar? No temas, que Elohim אֱלהִים ha atendido la voz del muchacho donde está.
Gén 21:18 Ven, levanta al muchacho y tómalo de la mano, que yo
haré de él una gran nación”.
Gén 21:19 Entonces Elohim אֱלהִים le abrió
los ojos y ella vio un pozo de agua. Ella fue y llenó el odre de agua, y dio de
beber al muchacho.
Gén 21:20 Elohim אֱלהִים estaba con el muchacho y
este creció; habitó en los desiertos y se hizo arquero.
Gén 21:21 Vivía en el desierto de Parán; y su madre le consiguió
una esposa de la Aretz de Mitsráyim.
Gén 21:22 En aquel tiempo Avimeleh fue con Pikol, el jefe de sus
tropas, y le dijo a Avraham: “Elohim אֱלהִים está
contigo en todo lo que haces.
Gén 21:23 Así que júrame aquí por Elohim אֱלהִים que no tratarás falsamente conmigo ni con mis amigos y
parientes, sino que tratarás conmigo y con el país en el que has residido como
extranjero tan lealmente como he tratado yo contigo”.
Gén 21:24 Y Avraham dijo: “Lo juro”.
Gén 21:25 Entonces Avraham le reprochó a Avimeleh por el pozo de
agua que los servidores de Avimeleh le habían arrebatado.
Gén 21:26 Pero Avimeleh dijo: “Yo no sé quién hizo eso; tú no me
lo dijiste, ni había oído de eso hasta el día de hoy”.
Gén 21:27 Avraham tomó ovejas y bueyes y se los dio a Avimeleh, y
los dos hicieron un convenio.
Gén 21:28 Avraham entonces apartó siete ovejas del rebaño,
Gén 21:29 y Avimeleh le dijo a Avraham: “¿Qué significan esas
siete ovejas que has puesto aparte?”
Gén 21:30 Él respondió: “Vas a aceptarme estas siete ovejas como
prueba de que yo cavé este pozo”.
Gén 21:31 Desde entonces se llamó aquel lugar Beer Sheva Pozo del
Juramento, porque allí hicieron los dos un juramento.
Gén 21:32 Después que concluyeron el convenio en Beer Sheva, Avimeleh
y Pikol, el jefe de sus tropas, se retiraron y volvieron a la Aretz de los
pelishtinos.
Gén 21:33 [Avraham] plantó un tamarisco en Beer Sheva, e invocó
allí el nombre de YHVH יְהֹוָה, 'El-Olam el Poderoso
Eterno.
Gén 21:34 Y Avraham residió durante mucho tiempo en la Aretz de
los pelishtinos.
Gén 22:1 Algún tiempo después, Elohim אֱלהִים puso a prueba a Avraham. Le dijo: “Avraham”, y él
contestó: “Aquí estoy”.
Gén 22:2 Y dijo: “Toma a tu hijo único, a Itzjak יִצְחַק, a quien amas, y ve a la Aretz de Moriah, y ofrécelo
allí como ofrenda quemada en uno de los montes que te mostraré”.
Gén 22:3 Así que temprano a la mañana siguiente, Avraham aparejó
su asno y llevó consigo a dos de sus servidores y a su hijo Itzjak יִצְחַק. Partió la leña para la ofrenda quemada, y se dirigió al
lugar del que le había hablado Elohim אֱלהִים.
Gén 22:4 Al tercer día Avraham miró y alcanzó a ver el lugar en
la distancia.
Gén 22:5 Entonces Avraham dijo a sus servidores: “Ustedes
quédense aquí con el asno. El muchacho y yo subiremos allá; adoraremos y
volveremos a ustedes”.
Gén 22:6 Avraham tomó la leña para la ofrenda quemada y se la
puso encima a su hijo Itzjak יִצְחַק. El mismo tomó el fuego y
el cuchillo; y los dos caminaron juntos.
Gén 22:7 Entonces Itzjak יִצְחַק le dijo a
su padre: “¡Padre!” y él respondió: “Sí, hijo mío”. Y él preguntó: “Aquí están
el fuego y la leña, pero ¿dónde está la oveja para la ofrenda quemada?”
Gén 22:8 Y Avraham dijo: “Elohim אֱלהִים proveerá una oveja para Su ofrenda quemada, hijo mío”. Y los dos siguieron
caminando juntos.
Gén 22:9 Llegaron al lugar que Elohim אֱלהִים le había indicado. Avraham edificó allí un altar; bajó
la leña; ató a su hijo Itzjak יִצְחַק; lo puso sobre el altar,
encima de la leña.
Gén 22:10 Y Avraham tomó el cuchillo para inmolar a su hijo.
Gén 22:11 Entonces un mensajero de YHVH יְהֹוָה lo llamó desde el Shamaim: “¡Avraham! ¡Avraham!” Y él
respondió: “Aquí estoy”.
Gén 22:12 Y le dijo: “No levantes la mano contra el muchacho, ni
le hagas nada. Porque ya sé que respetas a Elohim אֱלהִים, pues no me has negado a tu hijo único”.
Gén 22:13 Cuando Avraham levantó la vista, su mirada se posó en un
carnero que estaba atrapado en la espesura por los cuernos. Así que Avraham fue
y tomó el carnero y lo presentó como ofrenda quemada en lugar de su hijo.
Gén 22:14 Y Avraham llamó aquel sitio YHVH יְהֹוָה Yiréh YHVH יְהֹוָה proveerá,
de ahí el presente dicho: “En el monte de YHVH יְהֹוָה se provee”.
Gén 22:15 El mensajero de YHVH יְהֹוָה llamó desde
el Shamaim a Avraham por segunda vez,
Gén 22:16 y le dijo: “Juro por mí mismo, declara YHVH יְהֹוָה: que por cuanto has hecho esto y no has retenido a tu
hijo único,
Gén 22:17 yo pondré mi bendición sobre ti y haré a tus
descendientes tan numerosos como las estrellas del Shamaim y las arenas de la
playa; y tus descendientes se apoderarán de las puertas de sus enemigos.
Gén 22:18 Todas las naciones de la Aretz se bendecirán por medio
de tus descendientes, porque tú has obedecido mi mandato”.
Gén 22:19 Avraham entonces regresó a sus servidores, y salieron
juntos hacia Beer Sheva; y Avraham se quedó en Beer Sheva.
Gén 22:20 Algún tiempo después, le dijeron a Avraham: “Milkah
también le ha dado hijos a tu hermano Najor:
Gén 22:21 Uts el primogénito, y Buz su hermano, y Kemuel el padre
de Aram;
Gén 22:22 y Késed, Hazó, Pildash, Yidlaf, y Betuel” –
Gén 22:23 Betuel fue el padre de Rivkah. Estos ocho le dio Milkah
a Najor, el hermano de Avraham.
Gén 22:24 Y su concubina, que se llamaba Reumah, también le dio
hijos: Tébah, Gáham, Táhash, y Maakhah.
Gén 23:1 PARASHÁ 05: HAYYEI-SARAH
Jayei Sará
Significa: la vida o los años de Sará
BeReshit - Gén_23:1–25:18
Haftarah: Melajim Alef 1Re_1:1-31
Brit Hadashá: Mr_7:1–9:13; Mattityah Mat_8:19-22;
27:3-10); Luc_9:57-62
[Aliyá 1] Sarah vivió 127
años; estos fueron los años de la vida de Sarah.
Gén 23:2 Sarah murió en Quiryat Arbá –ahora Jebrón– en la Aretz
de Kenaan; y Avraham procedió a hacer duelo por Sarah y a llorarla.
Gén 23:3 Entonces Avraham se levantó del lado de su difunta, y
habló a los hititas, diciendo:
Gén 23:4 “Yo soy un extranjero residente entre ustedes; véndanme
un lugar de sepultura, para poder darle sepultura a mi difunta”.
Gén 23:5 Y los hititas le respondieron a Avraham, diciéndole:
Gén 23:6 “Óiganos, patrón, usted es un príncipe de Elohim אֱלהִים entre nosotros. Entierre a su difunta en el más selecto
de nuestros lugares de sepultura; ninguno de nosotros le negará su lugar de
sepultura para que entierre a su difunta”.
Gén 23:7 Entonces Avraham se inclinó ante la gente del país, los hititas,
Gén 23:8 y les dijo: “Si es su deseo que yo le dé sepultura a mi
difunta, tienen que interceder por mí ante Efrón el hijo de Tzohar.
Gén 23:9 Que me venda la cueva de MahpElohe que él posee, que
queda en la colindancia de su Aretz. Que me la venda por el precio completo,
para tener un lugar de sepultura entre ustedes”.
Gén 23:10 Efrón estaba presente entre los hititas; así que Efrón
el Hitita le respondió a Avraham a oídos de los hititas, de todos sus
compueblanos, diciendo:
Gén 23:11 “No, patrón, escúcheme: yo le doy el campo y le doy la
cueva que hay en él; se la doy en presencia de mi pueblo. Entierre a su
difunta”.
Gén 23:12 Entonces Avraham se inclinó ante la gente del país,
Gén 23:13 y le habló a Efrón a oídos de la gente del país,
diciendo: “¡Si tan sólo me oyera usted! Déjeme pagar el precio de la Aretz;
acéptemelo, para que entierre allí a mi difunta”.
Gén 23:14 Y Efrón le respondió a Avraham, diciéndole:
Gén 23:15 “¡Adòn mío, escúcheme! Un pedazo de Aretz que lo que
vale son cuatrocientos ciclos de plata – ¿qué es eso entre usted y yo? Vaya y
entierre a su difunta”.
Gén 23:16 Avraham aceptó los términos de Efrón; le pagó a Efrón el
dinero que había mencionado a oídos de los hititas –cuatrocientos shékels de
plata a precio de mercado.
Gén 23:17 Así que la Aretz de Efrón en MakhpElohe, cerca de Mamré
–el campo con su cueva y todos los árboles que hubiera en los confines de ese
campo– pasaron
Gén 23:18 a ser propiedad de Avraham, en presencia de los hititas,
de todos sus compueblanos.
Gén 23:19 Y entonces Avraham enterró a su esposa Sarah en la cueva
del campo de MakhpElohe, frente a Mamré ahora Jebrón en la Aretz de Kenaan.
Gén 23:20 Así el campo con su cueva pasó de los hititas a Avraham,
como lugar de sepultura.
Gén 24:1 Avraham estaba ya viejo, avanzado en edad, y YHVH יְהֹוָה lo había bendecido en todo.
Gén 24:2 Y Avraham le dijo al servidor mayor de su casa, que
estaba a cargo de toda su propiedad: “Pon tu mano bajo mi muslo
Gén 24:3 y te haré jurar por YHVH יְהֹוָה el Elohim אֱלהִים del Shamaim y el Elohim אֱלהִים de la Aretz, que no tomarás esposa para mi hijo de entre las hijas de los
kenaanitas entre los cuales habito,
Gén 24:4 sino que irás a la Aretz donde nací y conseguirás una
esposa para mi hijo Itzjak יִצְחַק”.
Gén 24:5 Y el servidor le dijo: “¿Y si la mujer no consiente en
seguirme a esta Aretz, deberé entonces llevar a su hijo a la Aretz de la que
usted viene?”
Gén 24:6 Avraham le contestó: “¡Bajo ningún concepto debes llevar
a mi hijo allá!
Gén 24:7 YHVH יְהֹוָה, el Elohim אֱלהִים del Shamaim, que me sacó de la casa de mi padre y de mi Aretz
natal, quien me prometió bajo juramento, diciendo: ‘Yo le asignaré esta Aretz a
tu linaje’ –él enviará a su mensajero delante de ti, y tú conseguirás de allá
una esposa para mi hijo.
Gén 24:8 Y si la mujer no consiente en seguirte, entonces
quedarás libre de este juramento que me has hecho; pero no lleves a mi hijo
allá”.
Gén 24:9 Así que el servidor puso su mano bajo el muslo de su amo
Avraham y le juró sobre este asunto.
Gén 24:10 Entonces el servidor tomó diez de los camellos de su amo
y emprendió viaje, llevando consigo todos los regalos de su amo; y se dirigió a
Aram Naharáyim, la ciudad de Najor.
Gén 24:11 Hizo arrodillar los camellos junto al pozo a las afueras
de la ciudad, por la tarde, a la hora en que las mujeres vienen a sacar agua.
Gén 24:12 Y dijo: “Oh YHVH יְהֹוָה, Elohim אֱלהִים de mi amo Avraham, concédeme éxito en este día, y trata
con bondad a mi amo Avraham.
Gén 24:13 Aquí estoy junto al pozo mientras las hijas de los aldeanos
salen a sacar agua,
Gén 24:14 que la muchacha a quien yo le diga: ‘Por favor, baja tu
cántaro para que yo beba,’ y que responda: ‘Beba usted, y también abrevaré a
sus camellos’ –que sea esa la que tú has decretado para tu servidor Itzjak יִצְחַק. En eso sabré yo que habrás tratado bondadosamente a mi
amo”.
Gén 24:15 Apenas acabó de hablar, cuando Rivkah, que le nació a
Betuel, el hijo de Milkah la esposa de Najor el hermano de Avraham, salió con
su cántaro al hombro.
Gén 24:16 La muchacha era muy hermosa, una betulá (virgen) a quien
ningún hombre había tocado. Ella bajó al manantial, llenó su cántaro y subió.
Gén 24:17 El servidor corrió hacia ella y dijo: “Por favor, dame
un trago de agua de tu cántaro”.
Gén 24:18 “Beba usted, patrón”, dijo ella, y enseguida bajó su
cántaro y lo sostuvo para que él bebiera.
Gén 24:19 Cuando hubo bebido hasta saciarse, ella le dijo:
“También sacaré para sus camellos, hasta que se sacien”.
Gén 24:20 Después de vaciar su cántaro en el estanque, corrió de
vuelta al pozo a sacar más, y sacó para todos sus camellos.
Gén 24:21 El hombre, mientras tanto, se le quedaba mirando,
preguntándose en silencio si YHVH יְהֹוָה le había
dado éxito a su encomienda o no.
Gén 24:22 Cuando los camellos acabaron de beber, el hombre tomó un
anillo de nariz en oro, que pesaba medio siclo, y dos brazaletes de oro para
ella, que pesaban diez siclos.
Gén 24:23 Y le dijo: “Por favor, dime de quién eres hija. ¿Hay
sitio en la casa de tu padre para que pasemos la noche?”
Gén 24:24 Ella respondió: “Yo soy hija de Betuel, el hijo que
Milkah le dio a Najor”.
Gén 24:25 Y prosiguió: “Hay mucha paja y hierba en casa, y también
lugar donde pasar la noche”.
Gén 24:26 El hombre se inclinó en homenaje a YHVH יְהֹוָה
Gén 24:27 y dijo: “Bendito sea YHVH יְהֹוָה, el Elohim אֱלהִים de mi amo Avraham, que no le ha negado su firme
fidelidad a mi amo. Pues YHVH יְהֹוָה me ha guiado en mi
encomienda, a la casa de los parientes de mi amo”.
Gén 24:28 La doncella corrió y le contó todo esto a la familia de
su madre.
Gén 24:29 Ahora bien, Rivkah tenía un hermano que se llamaba
Laván. Laván corrió hacia el hombre que estaba en el pozo –
Gén 24:30 cuando vio el anillo de nariz y los brazaletes que su
hermana tenía en los brazos, y cuando oyó a su hermana Rivkah contar lo que le
había dicho el hombre. Llegó donde el hombre, que todavía estaba parado junto a
sus camellos en el pozo,
Gén 24:31 y le dijo: “Entra, bendito de YHVH יְהֹוָה, ¿por qué te quedas afuera, cuando yo he preparado la
casa y un sitio para los camellos?”
Gén 24:32 Así que el hombre entró a la casa, y descargaron los
camellos. Les dieron paja y alimento a los camellos, y trajeron agua para que
se lavaran los pies, él y los hombres que lo acompañaban.
Gén 24:33 Pero cuando le sirvieron la comida, él dijo: “No comeré
hasta que haya dicho lo que tengo que decir”. Él le dijo: “Pues habla”.
Gén 24:34 Y él empezó: “Yo soy el servidor de Avraham.
Gén 24:35 YHVH יְהֹוָה ha bendecido grandemente a
mi amo, y se ha hecho muy rico: Le ha dado ovejas y ganado, plata y oro,
esclavos y esclavas, camellos y asnos.
Gén 24:36 Y Sarah, la esposa de mi amo, le dio a mi amo un hijo en
su avanzada edad, y él lo ha hecho heredero de todas sus propiedades.
Gén 24:37 Ahora mi amo me hizo jurar, diciendo: ‘No consigas
esposa para mi hijo de entre las hijas de los kenaanitas en cuya Aretz habito;
Gén 24:38 sino que debes ir a la casa de mi padre, a mi parentela,
y conseguir una esposa para mi hijo.’
Gén 24:39 Y yo le dije a mi amo: ‘¿Y si la mujer no me sigue?’
Gén 24:40 Él me respondió: ‘YHVH יְהֹוָה, cuyos caminos he seguido, enviará a su mensajero contigo y dará éxito a
tu encomienda; y tú conseguirás una esposa para mi hijo de entre mis parientes,
de la casa de mi padre.
Gén 24:41 Solamente así quedarás libre de mi juramentación: si
cuando llegues a donde mis parientes, ellos se te niegan – sólo entonces
quedarás libre de mi juramentación.’
Gén 24:42 “Hoy llegué al pozo y dije: Oh YHVH יְהֹוָה, Elohim אֱלהִים de mi amo Avraham, ¡si tú
de veras dieras éxito a esta encomienda a la que estoy comprometido!
Gén 24:43 Cuando yo estaba parado junto al pozo, dije: ‘Que la
joven que salga a sacar agua, y le diga: ‘Por favor, déjame beber un poco de
agua de tu cántaro,’
Gén 24:44 y ella responda: ‘Puede usted beber, y también sacaré
para sus camellos’ –que sea esa la esposa que YHVH יְהֹוָה ha decretado para el hijo de mi amo.’
Gén 24:45 Apenas había acabado de orar en mi corazón, cuando salió
Rivkah con su cántaro al hombro, y bajó al pozo y sacó agua. Entonces le dije:
‘Por favor, dame un trago.’
Gén 24:46 Ella bajó enseguida su cántaro y dijo: ‘Beba usted, y
también abrevaré sus camellos.’ Así que yo bebí, y también abrevó los camellos.
Gén 24:47 Yo le pregunté: ‘¿De quién eres hija?’ Y ella dijo: ‘La
hija de Betuel, hijo de Najor, el que le dio Milkah.’ Y le puse el anillo en la
nariz y los brazaletes en los brazos.
Gén 24:48 Entonces me incliné en homenaje a YHVH יְהֹוָה y bendije a YHVH יְהֹוָה, el Elohim אֱלהִים de mi amo Avraham, quien me guió por el camino correcto
para conseguir la hija del hermano de mi amo para su hijo.
Gén 24:49 Y ahora, si tienen la intención de tratar a mi amo con
verdadera bondad, díganmelo; y si no, díganmelo también, para yo dirigirme a la
derecha o a la izquierda”.
Gén 24:50 Entonces Laván y Betuel respondieron: “El asunto fue
decretado por YHVH יְהֹוָה; no te podemos hablar ni bien ni mal.
Gén 24:51 Ahí tienes a Rivkah delante; tómala y te puedes ir, y
que sea esposa del hijo de tu amo, como ha dicho YHVH יְהֹוָה”.
Gén 24:52 Cuando el servidor de Avraham oyó sus palabras, se
inclinó hasta el suelo ante YHVH יְהֹוָה.
Gén 24:53 El servidor sacó objetos de oro y plata, y vestidos, y
se los dio a Rivkah; y les dio regalos a su hermano y a su madre.
Gén 24:54 Entonces él y los hombres que lo acompañaban comieron y
bebieron, y pasaron la noche. Cuando se levantaron a la mañana siguiente, él
dijo: “Con su permiso, regresaré a mi amo”.
Gén 24:55 Pero el hermano y la madre de ella dijeron: “Que la
muchacha se quede con nosotros unos diez días; entonces te podrás ir”.
Gén 24:56 Él les dijo: “No me retengan, ahora que YHVH יְהֹוָה ha dado éxito a mi encomienda. Con su permiso, debo ir
donde mi amo”.
Gén 24:57 Y ellos dijeron: “Llamemos a la muchacha y pidámosle una
respuesta”.
Gén 24:58 Llamaron a Rivkah y le preguntaron: “¿Irás con este
hombre?” Y ella dijo: “Iré”.
Gén 24:59 Así que enviaron a su hermana Rivkah y a su nana con el
servidor de Avraham y sus hombres.
Gén 24:60 Y bendijeron a Rivkah y le dijeron: “¡Oh hermana! Que te
multipliques por millares de miríadas; que tu linaje se apodere de la puerta de
sus enemigos”.
Gén 24:61 Entonces Rivkah y sus criadas se levantaron, se montaron
en los camellos, y siguieron al hombre. Así tomó a Rivkah y prosiguió su
camino.
Gén 24:62 Itzjak יִצְחַק acababa de llegar de la
vecindad de Beer Lajai Roí, porque estaba establecido en la región del Néguev.
Gén 24:63 Itzjak יִצְחַק salió a caminar por el
campo al anochecer y, al levantar la vista, vio que se acercaban unos camellos.
Gén 24:64 Alzando sus ojos, Rivkah vio a Itzjak יִצְחַק. Se desmontó del camello
Gén 24:65 y le preguntó al servidor: “¿Quién es ese hombre que
camina por el campo hacia nosotros?” Y el servidor dijo: “Ese es mi amo”. Así
que ella tomó su velo y se cubrió.
Gén 24:66 El servidor le contó a Itzjak יִצְחַק todo lo que había hecho.
Gén 24:67 Entonces Itzjak יִצְחַק la
introdujo en la carpa de su madre Sarah, y tomó a Rivkah como esposa. Itzjak יִצְחַק la amó, y halló así consuelo después de la muerte de su
madre.
Gén 25:1 Avraham tomó otra esposa, que se llamaba Keturah.
Gén 25:2 Ella le dio a Zimram, Yoqshán, Medán, Midyán, Ishbaq y
Shúaj.
Gén 25:3 Yoqshán procreó a Sheva y a Dedan. Los descendientes de
Dedan fueron los ashurim, los letushim y los leumim.
Gén 25:4 Los descendientes de Midyán fueron Efah, Éfer, Hanok,
Abidá y Eldaah. Todos estos fueron descendientes de Keturah.
Gén 25:5 Avraham le dejó todas sus propiedades en herencia a Itzjak
יִצְחַק;
Gén 25:6 pero a los hijos de Avraham por las concubinas, les dio
regalos mientras vivía, y los envió lejos de su hijo Itzjak יִצְחַק hacia el este, a la Aretz del Oriente.
Gén 25:7 Este fue el lapso total de la vida de Avraham: ciento
setenta y cinco años.
Gén 25:8 Y Avraham exhaló su último suspiro, muriendo a una edad
bien avanzada, viejo y contento; y se unió a sus parientes.
Gén 25:9 Sus hijos Itzjak יִצְחַק y Ismael יִשְׁמָעֵאל lo sepultaron en la cueva de MakhpElohe, en el campo de
Efrón el hijo de Tzohar el Hitita, al frente de Mamré,
Gén 25:10 el campo que Avraham les había comprado a los hititas;
allí sepultaron a Avraham, y a su esposa Sarah.
Gén 25:11 Después de la muerte de Avraham, Elohim אֱלהִים bendijo a su hijo Itzjak יִצְחַק. E Itzjak יִצְחַק se estableció cerca de Beer Lajai Roí.
Gén 25:12 Esta es la descendencia de Ismael יִשְׁמָעֵאל, el hijo de Avraham, el que le dio Hagar la mitsrita, la
esclava de Sarah.
Gén 25:13 Estos son los nombres de los hijos de Ismael יִשְׁמָעֵאל; sus nombres están en orden de nacimiento: Nebayot, el
primogénito de Ismael יִשְׁמָעֵאל, Kedar, Adbeel, Mibsán,
Gén 25:14 Mismá, Dumah, Masah,
Gén 25:15 Jadad, Temá, Yetur, Nafish y Qédmah.
Gén 25:16 Estos son los hijos de Ismael יִשְׁמָעֵאל y estos son sus nombres por sus aldeas y sus
campamentos: doce caudillos de otros tantos clanes. –
Gén 25:17 Estos fueron los años de la vida de Ismael יִשְׁמָעֵאל: ciento treinta y siete años; entonces exhaló su último
suspiro, y se unió a su pueblo–.
Gén 25:18 Ellos habitaron desde Havilah, por Shur, que queda cerca
de Mitsráyim, hasta Ashur. Se estableció enfrente de todos sus parientes.
Gén 25:19 PARASHÁ 06: TOL'DOT
Toldot - Plural de
toldá que significa: generación, descendiente, historia, memoria, crónica
BeReshit -
Gén_25:19–28:9
Haftarah Malaqi
Mal_1:1-2:7
Brit Hadashá:
Mr_9:14–10:31; Ro_9:6-16; Israelitas Mesiánicos Heb_11:20; 12:14-17
[Aliyá 1] Estas son las
generaciones de Itzjak יִצְחַק, el hijo de Avraham.
Avraham engendró a Itzjak יִצְחַק.
Gén 25:20 Itzjak יִצְחַק tenía cuarenta años cuando
tomó como esposa a Rivkah, la hija de Betuel el aramita de Padán Aram, hermana
de Laván el aramita.
Gén 25:21 Itzjak יִצְחַק rogó a YHVH יְהֹוָה en favor de su esposa, porque era estéril; y YHVH יְהֹוָה respondió a su ruego, y su esposa Rivkah concibió.
Gén 25:22 Pero los niños combatían en su vientre, y ella dijo: “Si
es así, ¿para qué existo?” Ella fue a inquirir de YHVH יְהֹוָה,
Gén 25:23 y YHVH יְהֹוָה le contestó: “Dos naciones
hay en tu vientre, dos pueblos separados saldrán de tu cuerpo; Un pueblo será
más poderoso que el otro, y el mayor servirá al menor”.
Gén 25:24 Cuando se le acercaba el tiempo de dar a luz, había
gemelos en su vientre.
Gén 25:25 El primero salió rojo, todo como un manto velloso; así
que lo llamaron Esav Velludo.
Gén 25:26 Luego salió su hermano, agarrado del talón de Esav; así
que lo llamaron Iaakov Agarratalón. Itzjak יִצְחַק tenía
sesenta años cuando nacieron ellos.
Gén 25:27 Cuando los niños crecieron, Esav se hizo un diestro
cazador, un hombre de monte; pero Iaakov era un hombre manso que se quedaba en
el campamento.
Gén 25:28 Itzjak יִצְחַק favorecía a Esav porque le
gustaba la cacería; pero Rivkah favorecía a Iaakov.
Gén 25:29 Una vez, cuando Iaakov estaba preparando un guiso, Esav
vino del campo, hambriento.
Gén 25:30 Y Esav le dijo a Iaakov: “Dame un poco de eso rojo para
comer, que estoy hambriento” –por lo cual se le llamó Edom Rojo.
Gén 25:31 Iaakov dijo: “Primero véndeme tu primogenitura”.
Gén 25:32 Y Esav dijo: “Estoy a punto de morirme, así que ¿de qué
me sirve la primogenitura?”
Gén 25:33 Pero Iaakov dijo: “Júrame primero”. De manera que él le
juró, y le vendió su primogenitura a Iaakov.
Gén 25:34 Iaakov entonces le dio a Esav lejem y guiso de lentejas;
este comió y bebió; luego se levantó y se fue. Así Esav menospreció su
primogenitura.
Gén 26:1 Hubo un hambre en el país –aparte del hambre anterior
que había ocurrido en los días de Avraham– y Itzjak יִצְחַק acudió a Avimeleh, rey de los pelishtinos, en Guerar.
Gén 26:2 YHVH יְהֹוָה se le había aparecido y le
había dicho: “No bajes a Mitsráyim; quédate en la Aretz que yo te señalo.
Gén 26:3 Reside en esta Aretz, y yo estaré contigo y te
bendeciré; yo te asignaré todas estas Aretzs a ti y a tu linaje, en
cumplimiento del juramento que le hice a tu padre Avraham.
Gén 26:4 Haré a tus descendientes tan numerosos como las
estrellas del Shamaim, y daré a tus descendientes todas estas Aretzs, de modo
que todas las naciones de la Aretz se bendecirán por medio de tu linaje –
Gén 26:5 por cuanto Avraham me obedeció y cumplió mi orden: mis
mandamientos, mis leyes, y mis enseñanzas”.
Gén 26:6 Así que Itzjak יִצְחַק se quedó en
Guerar.
Gén 26:7 Cuando los hombres del lugar le preguntaron acerca de su
esposa, él dijo: “Ella es mi hermana”, porque tenía miedo de decir que era su
esposa, pensando, “Los hombres del lugar podrían matarme por causa de Rivkah,
porque es hermosa”.
Gén 26:8 Cuando pasó algún tiempo, Avimeleh, rey de los
pelishtinos, mirando por la ventana, vio a Itzjak יִצְחַק acariciando a su esposa Rivkah.
Gén 26:9 Avimeleh mandó buscar a Itzjak יִצְחַק y le dijo: “¡Así que ella es tu esposa! ¿Por qué
entonces dijiste que era tu hermana?” Itzjak יִצְחַק le dijo: “Porque pensé que podía perder mi vida por causa de ella”.
Gén 26:10 Avimeleh dijo: “¡Lo que nos has hecho! Alguno del pueblo
pudo haberse acostado con tu esposa, y tú habrías traído culpa sobre nosotros”
Gén 26:11 Avimeleh entonces le encargó a toda la gente, diciendo:
“Cualquiera que moleste a este hombre o a su esposa será ejecutado”.
Gén 26:12 Itzjak יִצְחַק sembró en aquella Aretz y
cosechó el ciento por uno el mismo año. YHVH יְהֹוָה lo bendijo,
Gén 26:13 y el hombre se volvía cada vez más próspero hasta que se
hizo completamente rico:
Gén 26:14 adquirió rebaños y manadas, y una familia grande, de
modo que los pelishtinos lo envidiaban.
Gén 26:15 Y los pelishtinos cegaron todos los pozos que los
servidores de su padre habían cavado en los días de su padre Avraham,
llenándolos de Aretz.
Gén 26:16 Y Avimeleh le dijo a Itzjak יִצְחַק: “Sepárate de nosotros, porque te has vuelto demasiado
grande para nosotros”.
Gén 26:17 De modo que Itzjak יִצְחַק salió de
allí y acampó en el arroyo de Guerar, donde se estableció.
Gén 26:18 Itzjak יִצְחַק cavó de nuevo los pozos que
se habían cavado en los días de su padre Avraham y que los pelishtinos habían
cegado tras la muerte de Avraham; y le dio los mismos nombres que les había
dado su padre.
Gén 26:19 Pero cuando los servidores de Itzjak יִצְחַק, cavando en el arroyo, encontraron allí un manantial de
agua,
Gén 26:20 los pastores de Guerar contendieron con los pastores de Itzjak
יִצְחַק, diciendo “Esa agua es nuestra”. Él llamó ese lugar Éseq
Contienda, porque contendieron con él.
Gén 26:21 Y cuando cavaron otro pozo, disputaron sobre ese
también; así que lo llamó Sitnah Disputa.
Gén 26:22 Se mudó de allí y cavó aún otro pozo, sobre este no hubo
contienda, así que lo llamó Rehobot Espaciosos, diciendo: “Ahora por fin YHVH יְהֹוָה nos ha concedido amplio espacio para crecer en la Aretz”.
Gén 26:23 Desde allí subió a Beer Sheva.
Gén 26:24 Esa noche YHVH יְהֹוָה se le
apareció y le dijo: “Yo soy el Elohim אֱלהִים de tu padre
Avraham. No temas, que yo estoy contigo, y te bendeciré y aumentaré tu linaje
por amor a mi servidor Avraham”.
Gén 26:25 Así que edificó allí un altar e invocó a YHVH יְהֹוָה por nombre. Itzjak יִצְחַק montó su
carpa allí y sus servidores empezaron a cavar un pozo.
Gén 26:26 Avimeleh vino a él desde Guerar, con Ahuzat su consejero
y Pikhol el jefe de sus tropas.
Gén 26:27 Itzjak יִצְחַק les dijo: “¿Por qué han
venido a mí, viendo que ustedes han sido hostiles conmigo y me han echado de
entre ustedes?”
Gén 26:28 Y ellos dijeron: “Ahora vemos claramente que YHVH יְהֹוָה ha estado contigo, y pensamos que debe haber un tratado
juramentado entre las dos partes, entre tú y nosotros. Hagamos un convenio
contigo:
Gén 26:29 tú no nos harás daño, tal como nosotros no te hemos molestado,
sino que siempre te hemos tratado con bondad y te enviamos en paz. De ahora en
adelante, que seas bendito de YHVH יְהֹוָה”.
Gén 26:30 Entonces él les hizo una fiesta, y ellos comieron y
bebieron.
Gén 26:31 Temprano en la mañana, intercambiaron juramentos. Itzjak
יִצְחַק entonces los despidió, y se alejaron de él en paz.
Gén 26:32 Ese mismo día vinieron los servidores de Itzjak יִצְחַק y le dijeron del pozo que habían cavado, y le informaron
que habían encontrado agua.
Gén 26:33 Él lo llamó Shibah Juramento; por eso el nombre de la
ciudad es Beer Sheva hasta el día de hoy.
Gén 26:34 Cuando Esav tenía cuarenta años, tomó como esposa a
Yudit la hija de Beer el Hitita, y a Basemat la hija de Elón el Hitita;
Gén 26:35 y ellas fueron un motivo de amargura para Itzjak יִצְחַק y Rivkah.
Gén 27:1 Cuando Itzjak יִצְחַק llegó a
viejo, y tenía ya los ojos muy débiles para poder ver, llamó a su hijo mayor Esav
y le dijo: “Hijo mío”. El respondió: “Aquí estoy”.
Gén 27:2 Y él dijo: “Ya yo estoy viejo, y no sé cuándo pueda
morir.
Gén 27:3 Toma tu equipo, tu aljaba y tu arco, sal al campo y
cázame alguna presa.
Gén 27:4 Luego prepárame un plato de los que me gustan, y
tráemelo para comer, para yo darte mi más ferviente bendición antes de morir”.
Gén 27:5 Rivkah había estado escuchando cuando Itzjak יִצְחַק le hablaba a su hijo Esav. Después que Esav salió al
campo a cazar algo para traer a la casa,
Gén 27:6 Rivkah le dijo a su hijo Iaakov: “Alcancé a oír a tu
padre que le hablaba a tu hermano Esav, y le decía:
Gén 27:7 ‘Tráeme alguna presa de cacería y prepara un plato que
yo coma, para bendecirte, con la aprobación de YHVH יְהֹוָה, antes de morir.’
Gén 27:8 Así que, hijo mío, escucha bien lo que te voy a decir:
Gén 27:9 “Ve al rebaño y escógeme dos cabritos de los mejores, y
yo prepararé con ellos un plato para tu padre, de los que le gustan.
Gén 27:10 Después se lo llevas a tu padre, para que te bendiga
antes de que muera”.
Gén 27:11 Iaakov le respondió a su madre Rivkah: “Pero mi hermano Esav
es velludo y yo soy lampiño.
Gén 27:12 Si mi padre me toca quedaré por tramposo delante de él y
me conseguiré una maldición en vez de una bendición”.
Gén 27:13 Pero su madre le dijo: “Que tu maldición, hijo mío,
caiga sobre mí. Sólo haz lo que te digo y ve y escógemelos”.
Gén 27:14 Él los consiguió y se los trajo a su madre, y su madre
preparó un plato de los que le gustaban a su padre.
Gén 27:15 Luego Rivkah buscó las mejores ropas de su hijo mayor Esav
que había en la casa, e hizo que su hijo menor Iaakov se las pusiera;
Gén 27:16 y le cubrió los brazos y la parte lampiña de su cuello
con las pieles de los cabritos.
Gén 27:17 Entonces le puso en las manos a su hijo Iaakov el plato
y el lejem que había preparado.
Gén 27:18 Él fue a su padre y le dijo: “Padre”. Y él dijo: “Sí, ¿cuál
de mis hijos eres tú?”
Gén 27:19 Iaakov le dijo a su padre: “Soy Esav, tu primogénito; he
hecho lo que me pediste. Ten la bondad de sentarte y comer de lo que he cazado,
para que me des tu ferviente bendición”.
Gén 27:20 Itzjak יִצְחַק le dijo a su hijo: “¿Cómo
lo lograste tan pronto, hijo mío?” Y él dijo: “Porque YHVH יְהֹוָה tu Elohim אֱלהִים me concedió
éxito”.
Gén 27:21 Itzjak יִצְחַק le dijo a Iaakov: “Acércate
más para poder sentirte, hijo mío –a ver si en verdad eres o no mi hijo Esav”.
Gén 27:22 Así que Iaakov se acercó a su padre Itzjak יִצְחַק; este lo palpó y dijo: “La voz es la de Iaakov, pero los
brazos son los de Esav”.
Gén 27:23 No lo reconoció porque tenía los brazos velludos como
los de su hermano Esav; y así lo bendijo.
Gén 27:24 [Itzjak יִצְחַק] preguntó: “¿En verdad eres
mi hijo Esav?” Y cuando contestó: “Yo soy”,
Gén 27:25 dijo: “Sírveme y déjame comer de lo que cazó mi hijo
para darte mi ferviente bendición”. Así que le sirvió y él comió; y le trajo
vino y bebió.
Gén 27:26 Entonces su padre Itzjak יִצְחַק le dijo: “Acércate y bésame, hijo mío”;
Gén 27:27 y él se levantó y lo besó. Y olió sus ropas y lo
bendijo, diciendo: “Ah, el olor de mi hijo es como el olor de los campos que ha
bendecido YHVH יְהֹוָה
Gén 27:28 Que Elohim אֱלהִים te dé del
rocío del Shamaim y de la abundancia de la Aretz, abundancia de grano y vino
nuevo.
Gén 27:29 Que los pueblos te sirvan, y las naciones se postren
ante ti; sé el amo de tus hermanos, y que los hijos de tu madre se postren ante
ti. Malditos sean los que te maldigan, benditos los que te bendigan”.
Gén 27:30 No bien hubo salido Iaakov de la presencia de su padre Itzjak
יִצְחַק –después que Itzjak יִצְחַק acabó de
bendecir a Iaakov– cuando regresó su hermano Esav de la cacería.
Gén 27:31 El también preparó un plato y se lo trajo a su padre. Y
le dijo a su padre: “Siéntese mi padre y coma de lo que cazó su hijo, para que
me des tu ferviente bendición”.
Gén 27:32 Su padre Itzjak יִצְחַק le
preguntó: “¿Quién eres?” Y él dijo: “¡Yo soy tu hijo, Esav, tu primogénito!”
Gén 27:33 Itzjak יִצְחַק cayó presa de un violento
temblor, y preguntó: “¿Quién fue entonces el que cazó una presa y me la trajo?
Además, comí de ella antes de que tú vinieras, y lo bendije; ¡ahora tiene que
quedarse bendito!”
Gén 27:34 Cuando Esav oyó las palabras de su padre, rompió a
llorar violenta y amargamente, y le dijo a su padre: “¡Bendíceme a mí también,
padre!”
Gén 27:35 Pero él respondió: “Tu hermano vino con engaño y te
arrebató la bendición”.
Gén 27:36 [Esav] dijo: “¿Para eso lo llamaron Iaakov Suplantador,
para que me suplantara estas dos veces? Primero me quitó mi primogenitura, ¡y
ahora me ha quitado mi bendición!” Y agregó: “¿No has reservado una bendición
para mí?”
Gén 27:37 Itzjak יִצְחַק respondió, diciéndole a Esav:
“Pero lo he hecho amo sobre ti: le he dado a todos sus hermanos como
servidores, y lo he provisto de grano y vino. ¿Qué puedo hacer entonces por ti,
hijo mío?
Gén 27:38 Y Esav le dijo a su padre: “¿No tienes más que una
bendición, padre? ¡Bendíceme a mí también, padre!” Y Esav lloró en voz alta.
Gén 27:39 Entonces su padre Itzjak יִצְחַק respondió, diciéndole: “Mira, tu morada disfrutará de la grosura de la Aretz
y del rocío del Shamaim arriba.
Gén 27:40 Más por tu espada vivirás, y le servirás a tu hermano.
Pero cuando te pongas terco, romperás su yugo de sobre tu cuello”. Iaakov huye
a Padán Aram
Gén 27:41 Desde entonces Esav abrigó rencor contra Iaakov a causa
de la bendición que le había dado su padre, y Esav se dijo: “Nada más deja que
llegue el período de duelo por mi padre, y mataré a mi hermano Iaakov”.
Gén 27:42 Cuando le informaron a Rivkah las palabras de su hijo
mayor, mandó buscar a su hijo menor Iaakov y le dijo: “Tu hermano Esav se está
consolando a sí mismo con la idea de matarte.
Gén 27:43 Ahora, hijo mío, escúchame. Huye enseguida a Harán, ve
con mi hermano Laván.
Gén 27:44 Quédate con él algún tiempo, –
Gén 27:45 hasta que se calme la furia de tu hermano y olvide lo
que le has hecho. Después te mandaré a buscar allá. ¡No puedo perderlos a
ustedes dos en un sólo día!”
Gén 27:46 Rivkah le dijo a Itzjak יִצְחַק: “Estoy disgustada con mi vida por causa de las hititas. Si Iaakov se casa
con una Hitita como esas, de las mujeres nativas, ¿para qué me servirá la
vida?”
Gén 28:1 Así que Itzjak יִצְחַק mandó
buscar a Iaakov y lo bendijo. Y lo instruyó, diciendo: “No tomes esposa de
entre las mujeres kenaanitas.
Gén 28:2 Sal, y vete a Padán Aram, a la casa de Betuel, el padre
de tu madre, y toma una esposa allí de entre las hijas de Laván tu tío.
Gén 28:3 Que 'El-Shaday el Poderoso Omnipotente te bendiga, te
haga fértil y numeroso, para que te conviertas en una asamblea de pueblos.
Gén 28:4 Que te conceda la bendición de Avraham a ti y a tu
linaje, para que poseas la Aretz donde resides como extranjero, la que Elohim אֱלהִים le asignó a Avraham”.
Gén 28:5 Entonces Itzjak יִצְחַק envió a Iaakov,
y este se fue a Padán Aram, a Laván el hijo de Betuel el aramita, el hermano de
Rivkah, la madre de Iaakov y Esav.
Gén 28:6 Cuando Esav vio que Itzjak יִצְחַק había bendecido a Iaakov y lo había enviado a Padán Aram
para que tomara una esposa de allá, encargándole, mientras lo bendecía, que no
tomara esposa de entre las mujeres kenaanitas,
Gén 28:7 y al ver que Iaakov había obedecido a su padre y a su
madre y se había ido a Padán Aram,
Gén 28:8 Esav se dio cuenta de que las kenaanitas no le agradaban
a su padre Itzjak יִצְחַק.
Gén 28:9 Así que Esav fue a Ismael יִשְׁמָעֵאל y tomó por esposa, además de las esposas que tenía, a Mahalat la hija de Ismael
יִשְׁמָעֵאל, hermana de Nebayot.
Gén 28:10 PARASHÁ 07: VAYETZE
VaYetsé Significa:
y salió
BeReshit - Gén_28:10–32:4
Haftarah: Hoshea Ose_11:7-14:10
Brit Hadashá: Mr_10:32–11:33; Iohanán Jn_1:43-51
[Aliyá 1] Iaakov יַעֲקֹב salió de Beer-Sheva y viajó hacia Haran.
Gén 28:11 Llegó a cierto lugar y se detuvo allí a pasar la noche,
porque se había puesto el sol. Tomando una de las piedras del lugar, se la puso
debajo de la cabeza y se recostó en aquel lugar.
Gén 28:12 Tuvo un sueño: había una escalera sobre el suelo cuya
cúspide llegaba hasta el Shamaim, y los mensajeros de Elohim אֱלהִים subían y bajaban por ella.
Gén 28:13 Y YHVH יְהֹוָה estaba parado por encima de
ella y dijo: “Yo soy YHVH יְהֹוָה, el Elohim אֱלהִים de tu padre Avraham y el Elohim אֱלהִים de Itzjak יִצְחַק: el suelo
en el que estás recostado te lo asignaré a ti y a tu linaje.
Gén 28:14 Tus descendientes serán como el polvo de la Aretz; te
esparcirás al oeste y al este, al norte y al sur. Todas las familias de la Aretz
se bendecirán por medio de ti y de tus descendientes.
Gén 28:15 Recuerda, yo estoy contigo: Yo te protegeré dondequiera
que vayas y te traeré de vuelta a esta Aretz. No te dejaré hasta que haya
cumplido lo que te prometí”.
Gén 28:16 Iaakov despertó de su sueño y dijo: “Ciertamente YHVH יְהֹוָה está en este lugar, y yo no lo sabía”.
Gén 28:17 Asustado, dijo: “¡Cuán sublime es este lugar! No es otra
cosa que la casa de Elohim אֱלהִים, y la puerta del Shamaim”.
Gén 28:18 Temprano en la mañana, Iaakov tomó la piedra que había
puesto bajo su cabeza y la erigió como pilar y derramó aceite sobre ella.
Gén 28:19 Llamó a aquel lugar Betel Casa del Poderoso; pero
anteriormente la ciudad se llamaba Luz.
Gén 28:20 Iaakov entonces hizo un voto, diciendo: “Si Elohim אֱלהִים permanece conmigo, si me protege en este viaje que estoy
haciendo, y me da lejem para comer y ropa para vestir,
Gén 28:21 y si vuelvo a salvo a la casa de mi padre, YHVH יְהֹוָה será mi Elohim אֱלהִים.
Gén 28:22 Y esta piedra que he erigido como pilar, será la casa de
Elohim אֱלהִים; y de todo lo que me des, separaré un diezmo para ti”.
Gén 29:1 Iaakov reanudó su viaje y llegó a la Aretz de los
orientales.
Gén 29:2 Allí ante sus ojos había un pozo en el campo. Había tres
rebaños de ovejas que reposaban junto al pozo, porque en aquel pozo abrevaban
las ovejas. La piedra sobre la boca del pozo era grande.
Gén 29:3 Cuando se juntaran allí todos los rebaños, alguien
rodaría la piedra de la boca del pozo y abrevarían las ovejas; después pondrían
otra vez la piedra en su lugar sobre la boca del pozo.
Gén 29:4 Iaakov les dijo: “Hermanos míos, ¿de dónde son ustedes?”
Y ellos dijeron: “Somos de Harán”.
Gén 29:5 Él les preguntó: “¿Conocen a Laván el hijo de Najor?” Y
dijeron: “Sí, lo conocemos”.
Gén 29:6 El continuó: “¿Está bien?” Respondieron: “Sí, está bien;
y allí está su hija Rajel, viene con el rebaño”.
Gén 29:7 Él dijo: “Todavía estamos en pleno día, demasiado
temprano para recoger los animales; abreven el rebaño y llévenlo a pastar”.
Gén 29:8 Pero ellos dijeron: “No podemos, hasta que se recojan
todos los rebaños; entonces se rueda la piedra de la boca del pozo y abrevamos
las ovejas”.
Gén 29:9 Mientras hablaba todavía con ellos, llegó Rajel con el
rebaño de su padre; porque era pastora.
Gén 29:10 Y cuando Iaakov vio a Rajel, la hija de su tío Laván, y
el rebaño de su tío Laván, Iaakov subió y rodó la piedra de la boca del pozo, y
abrevó el rebaño de su tío Laván.
Gén 29:11 Después Iaakov besó a Rajel y rompió a llorar.
Gén 29:12 Iaakov le dijo a Rajel que él era pariente del padre de
ella, que era hijo de Rivkah; y ella corrió a decírselo a su padre.
Gén 29:13 Al oír la noticia sobre Iaakov, el hijo de su hermana,
Laván corrió a saludarlo; lo abrazó y lo besó, y lo llevó a la casa. Él le
contó a Laván todo lo que había sucedido,
Gén 29:14 y Laván le dijo: “Tú eres de veras mi carne y hueso”.
Después de haber estado con él por un mes,
Gén 29:15 Laván le dijo a Iaakov: “Sólo porque eres mi pariente
vas a trabajar para mí por nada? Dime cuál será tu salario”.
Gén 29:16 Sucede que Laván tenía dos hijas; la mayor se llamaba
Leah, y la menor se llamaba Rajel.
Gén 29:17 Leah tenía ojos adormecidos; Rajel tenía bellas formas y
era hermosa.
Gén 29:18 Iaakov se enamoró de Rajel; así que respondió: “Te
serviré siete años por tu hija menor Rajel”.
Gén 29:19 Laván dijo: “Para dársela a un extraño, mejor te la doy
a ti. Quédate conmigo”.
Gén 29:20 Así que Iaakov sirvió siete años por Rajel y le
parecieron sólo unos pocos días, de tanto que la amaba.
Gén 29:21 Entonces Iaakov le dijo a Laván: “Dame a mi esposa para
que me una a ella, que ya cumplí mi tiempo”.
Gén 29:22 Y Laván congregó a toda la gente del lugar e hizo una
fiesta.
Gén 29:23 Cuando llegó la noche, tomó a su hija Leah y se la trajo
a Iaakov; y éste se unió a ella. –
Gén 29:24 Laván le había dado su servidora Zilpah a su hija Leah
como su servidora–.
Gén 29:25 Cuando llegó la mañana, allí estaba Leah. Así que le
dijo a Laván: “¿Qué es esto que me has hecho? Yo estaba a tu servicio por
Rajel, ¿por qué me engañaste?”
Gén 29:26 Laván respondió: “En nuestro lugar no se acostumbra
casar a la menor antes que a la mayor.
Gén 29:27 Espera hasta que se cumpla la semana de bodas de esta y
te daremos la otra también, con la condición de que me sirvas otros siete
años”.
Gén 29:28 Así lo hizo Iaakov; esperó la semana de bodas de una, y
entonces le dio a su hija Rajel por esposa. –
Gén 29:29 Laván le había dado su servidora Bilhah a su hija Rajel
como servidora–.
Gén 29:30 Y Iaakov se unió también a Rajel; de hecho, amó más a
Rajel que a Leah. Y le sirvió por otros siete años.
Gén 29:31 YHVH יְהֹוָה vio que a Leah no la amaban
y la hizo fecunda; pero Rajel era estéril.
Gén 29:32 Leah concibió y tuvo un hijo, y lo llamó Reubén Mira, un
hijo; porque declaró: “Significa que YHVH יְהֹוָה ha visto mi
aflicción”; también significa que ahora mi esposo me amará”.
Gén 29:33 Concibió otra vez y tuvo un hijo, y declaró: “Esto es
que YHVH יְהֹוָה oyó que no me querían y me ha dado este también”; así
que lo llamó Shimeon Oyó.
Gén 29:34 De nuevo concibió y tuvo un hijo y declaró: “Esta vez mi
esposo se apegará a mí, porque le he dado tres hijos”. Por eso lo llamó Leví
Apegado.
Gén 29:35 Concibió otra vez y tuvo un hijo, y declaró: “Esta vez
alabaré a YHVH יְהֹוָה”. Por eso lo llamó Iehudáh יהודה Alabanza de Yah. Entonces dejó de dar a luz.
Gén 30:1 Cuando Rajel vio que no le había dado hijos a Iaakov, se
puso envidiosa de su hermana; y Rajel le dijo a Iaakov: “Dame hijos, o me
muero”.
Gén 30:2Iaakov se enojó con Rajel, y dijo: “¿Puedo yo tomar el
lugar de Elohim אֱלהִים, que te ha negado el fruto del vientre?”
Gén 30:3 Ella dijo: “Aquí está mi criada Bilhah. Júntate con
ella, para que dé a luz en mis rodillas, y que por medio de ella pueda yo
también tener hijos”.
Gén 30:4 Así que le dio a su criada Bilhah como esposa, y Iaakov
se juntó con ella.
Gén 30:5 Bilhah concibió y le dio un hijo a Iaakov.
Gén 30:6 Y Rajel dijo: “Elohim אֱלהִים me ha vindicado; en verdad ha oído mi ruego y me ha dado un hijo”. Por eso
lo llamó Dan Vindicado.
Gén 30:7 La criada de Rajel, Bilhah, concibió de nuevo y le dio a
Iaakov un segundo hijo.
Gén 30:8 Y Rajel dijo: “He sostenido una decisiva competencia con
mi hermana; sí, y he ganado”. Así que lo llamó Naftalí Mi lucha.
Gén 30:9 Cuando Leah vio que había dejado de dar a luz, tomó a su
criada Zilpah y se la dio a Iaakov como esposa.
Gén 30:10 Y cuando Zilpah la criada de Leah le dio un hijo a Iaakov,
Gén 30:11 Leah dijo: “¡Qué suerte!” Así que lo llamó Gad Suerte.
Gén 30:12 Cuando Zilpah la criada de Leah le dio a Iaakov un
segundo hijo,
Gén 30:13 Leah declaró: “¡Qué felicidad!” queriendo decir: “Las
mujeres me considerarán feliz”. Así que lo llamó Asher Feliz.
Gén 30:14 Una vez, al tiempo de la cosecha de trigo, Reubén
encontró unas mandrágoras en el campo y se las trajo a su madre Leah. Rajel le
dijo a Leah: “Por favor, dame algunas de las mandrágoras de tu hijo”.
Gén 30:15 Pero ella le dijo: “¿No te bastó con quitarme el esposo,
sino que también quieres quitarme las mandrágoras de mi hijo?” Rajel respondió:
“Te prometo que él dormirá contigo esta noche, a cambio de las mandrágoras de
tu hijo”.
Gén 30:16 Cuando Iaakov volvió del campo en la noche, Leah salió a
recibirlo y le dijo: “Vas a dormir conmigo, pues te he alquilado con las
mandrágoras de mi hijo”. Y él se acostó con ella aquella noche.
Gén 30:17 Elohim אֱלהִים oyó a Leah, y esta concibió
y le dio el quinto hijo.
Gén 30:18 Y Leah dijo: “Elohim אֱלהִים me ha dado
mi recompensa por haberle dado mi criada a mi esposo”. Así que lo llamó
Yissakhar Recompensa.
Gén 30:19 Cuando Leah concibió otra vez y le dio a Iaakov un sexto
hijo,
Gén 30:20 Leah dijo: “Elohim אֱלהִים me ha dado
un regalo selecto; esta vez mi esposo me exaltará, porque le he dado seis
hijos”. Así que lo llamó Zebulún Regalo.
Gén 30:21 Finalmente le dio una hija y la llamó Dinah Vindicada.
Gén 30:22 Después Elohim אֱלהִים se acordó
de Rajel; Elohim אֱלהִים la oyó y la hizo fecunda.
Gén 30:23 Ella concibió y dio a luz un hijo, y dijo: “Elohim אֱלהִים me ha quitado mi desgracia”.
Gén 30:24 Así que lo llamó Iosef יוֹסֵף Yah añada, lo que quiere decir: “Que YHVH יְהֹוָה me añada otro hijo”.
Gén 30:25 Después que Rajel dio a luz a Iosef יוֹסֵף, Iaakov le dijo a Laván: “Con tu permiso, quiero
regresar a mi propio país.
Gén 30:26 Dame a mis esposas y mis hijos, por los cuales te he
servido, para irme; porque bien sabes los servicios que te he prestado”.
Gén 30:27 Pero Laván le dijo: “Si me lo permites, he aprendido por
adivinación que YHVH יְהֹוָה me ha bendecido por cuenta
tuya”.
Gén 30:28 Y continuó: “Dime los salarios que te debo, y te los
pagaré”.
Gén 30:29 pero él dijo: “Tú sabes bien cómo te he servido y cómo
tu ganado ha prosperado conmigo.
Gén 30:30 Porque lo poco que tenías antes de que yo viniera ha
crecido muchísimo, ya que YHVH יְהֹוָה te ha bendecido en todo lo
que yo he manejado. Y ahora, ¿cuándo podré hacer provisión para mi propia
familia?
Gén 30:31 Él dijo: “¿Cuánto quieres que te pague?” Y Iaakov dijo:
“¡No me pagues nada! Volveré a pastorear y a cuidar tus rebaños si haces esto
por mí:
Gén 30:32 déjame pasar por entre tus rebaños hoy, para sacar
aparte todo animal con manchas o rayas –toda oveja de color oscuro y toda cabra
con manchas o rayas. Esa será mi paga.
Gén 30:33 En el futuro, cuando vayas a revisar mi salario, que mi
honradez para contigo testifique por mí: si hubiere entre mis cabras alguna que
no sea manchada ni rayada, o alguna oveja que no sea de color oscuro, se
considerarán robadas”.
Gén 30:34 Y Laván dijo: “Muy bien, que sea como tú dices”.
Gén 30:35 Pero el mismo día apartó los cabros rayados y manchados
y todas las cabras rayadas y manchadas – todos los que tenían algo blanco– y
todas las ovejas de color oscuro, y las puso a cargo de sus hijos.
Gén 30:36 Y puso una distancia de tres días de camino entre él y Iaakov,
mientras Iaakov pastoreaba el resto del rebaño de Laván.
Gén 30:37 Entonces Iaakov consiguió unas varas nuevas de álamo, y
de almendro y castaño, y peló en ellas unas listas blancas, dejando al
descubierto lo blanco de las varas.
Gén 30:38 Las varas que había pelado las puso frente a las cabras,
en los abrevaderos, los receptáculos de agua de dónde venían a beber las
cabras. Ellas solían aparearse cuando venían a beber,
Gén 30:39 y como las cabras se apareaban junto a las varas, parían
cabritos rayados, pintos y manchados.
Gén 30:40 Pero Iaakov bregaba separadamente con las ovejas; hacía
que estos animales se juntaran con los animales rayados o de color oscuro
entero en el rebaño de Laván. Y así producía rebaños especiales para él, los cuales
no mezclaba con los rebaños de Laván.
Gén 30:41 Además, cuando los animales más robustos se estaban
apareando, Iaakov ponía las varas en los abrevaderos, a plena vista de los
animales, de modo que se aparearan por las varas;
Gén 30:42 pero con los animales más débiles no las ponía allí. Así
los débiles le tocaban a Laván y los robustos a Iaakov.
Gén 30:43 Así el hombre se hizo extremadamente próspero, y llegó a
ser dueño de grandes rebaños, de servidores, servidoras, camellos y asnos.
Gén 31:1 Un día oyó lo que estaban diciendo los hijos de Laván: “Iaakov
se ha quedado con todo lo que era de nuestro padre, y con todo lo que era de
nuestro padre ha acumulado toda esta riqueza”.
Gén 31:2 Iaakov también notó que Laván ya no se portaba con él
como antes.
Gén 31:3 Entonces YHVH יְהֹוָה le dijo a Iaakov:
“Regresa a la Aretz de tus padres donde naciste, y yo estaré contigo”.
Gén 31:4 Iaakov mandó a llamar a Rajel y a Leah al campo, donde
tenía su rebaño,
Gén 31:5 y les dijo: “Ya veo que su padre no se porta conmigo
como antes. Pero el Elohim אֱלהִים de mis padres ha estado
conmigo.
Gén 31:6 Como ustedes saben, yo le he servido a su padre con
todas mis fuerzas;
Gén 31:7 pero su padre me ha engañado, cambiando mí paga vez tras
vez. Elohim אֱלהִים, sin embargo, no le ha permitido hacerme daño.
Gén 31:8 Si él decía: ‘Las pintas serán tu salario,’ entonces todos
los rebaños daban crías pintas; y si él decía: ‘Las rayadas serán tu salario,’
entonces todos los rebaños daban crías rayadas.
Gén 31:9 Elohim אֱלהִים le ha quitado el ganado a
su padre y me lo ha dado a mí.
Gén 31:10 “Una vez, en el tiempo de apareamiento de los rebaños,
tuve un sueño en el que vi que los cabros que se apareaban con los rebaños eran
rayados, manchados y pintos.
Gén 31:11 Y en el sueño un mensajero de Elohim אֱלהִים me dijo: ‘Iaakov.’ Yo respondí: ‘Aquí estoy.’
Gén 31:12 Y me dijo: ‘Nota bien que todos los cabros que se
aparean con el rebaño son rayados, manchados y pintos; porque he notado todo lo
que Laván te ha estado haciendo.
Gén 31:13 Yo soy el Elohím que se apareció a ti en de Beit-El,
donde tú ungiste la piedra con aceite, donde hiciste tu voto a mí. Ahora
levántate, sal de esta tierra, y regresa a la tierra donde naciste.'"
Gén 31:14 Entonces Rajel y Leah le respondieron, diciendo: “¿Acaso
tenemos aún parte en la herencia de la casa de nuestro padre?
Gén 31:15 De seguro que nos considera como extrañas, ya que nos ha
vendido y ha usado el precio de nuestra venta.
Gén 31:16 Verdaderamente, toda la riqueza que Elohim אֱלהִים le ha quitado a nuestro padre nos pertenece a nosotras y
a nuestros hijos. Así que haz ahora como Elohim אֱלהִים te ha dicho”.
Gén 31:17 Enseguida Iaakov puso a sus hijos y a sus esposas sobre
camellos;
Gén 31:18 y recogió todo su ganado y toda la riqueza que había
acumulado, sus propiedades en ganado que había adquirido en Padán Aram, para
irse con su padre Itzjak יִצְחַק en la Aretz de Kenaan.
Gén 31:19 Entretanto, Laván había ido a trasquilar sus ovejas, y
Rajel hurtó los ídolos domésticos de su padre.
Gén 31:20 Iaakov mantuvo a Laván el aramita en ignorancia, sin
decirle que se iba a escapar,
Gén 31:21 y huyó con todo lo que tenía. Pronto se encontró
cruzando el Perat y dirigiéndose a la serranía de Guilad.
Gén 31:22 Al tercer día le dijeron a Laván que Iaakov había huido.
Gén 31:23 Así que tomó a sus parientes consigo y lo persiguió por
una distancia de siete días, alcanzándolo en la serranía de Guilad.
Gén 31:24 Pero Elohim אֱלהִים se le
apareció a Laván el aramita en un sueño de noche y le dijo: “Cuidado con
intentar nada con Iaakov, sea bueno o malo”.
Gén 31:25 Laván alcanzó a Iaakov; Iaakov había montado su carpa en
la Altura, y Laván con sus parientes acamparon en la serranía de Guilad.
Gén 31:26 Y Laván le dijo a Iaakov: “¿Cuál fue tu intención al
mantenerme en ignorancia de esto y llevarte a mis hijas como cautivas de
guerra?
Gén 31:27 ¿Por qué huiste en secreto y me engañaste y no me lo
dijiste? Yo te habría despedido con música festiva, con panderos y liras.
Gén 31:28 ¡No me dejaste siquiera despedir con un beso a mis hijas
e hijos! Fue algo necio lo que hiciste.
Gén 31:29 Está en mi poder el hacerte daño; pero el Elohim אֱלהִים de tu padre me dijo anoche: ‘Cuidado con intentar algo
con Iaakov, sea bueno o malo.’
Gén 31:30 Está bien, tú tenías que irte porque añorabas la casa de
tu padre; pero ¿por qué robaste mis deidades?”
Gén 31:31 Iaakov le respondió a Laván, diciendo: “Yo tenía temor
porque pensaba que podrías quitarme a tus hijas por la fuerza.
Gén 31:32 Pero cualquiera sobre quien encuentres tus deidades no
seguirá con vida. En presencia de nuestros parientes, señala lo que yo tenga
tuyo y tómalo”. Pues Iaakov no sabía que Rajel los había robado.
Gén 31:33 Así que Laván entró a la carpa de Iaakov, a la carpa de
Leah y a las carpas de las dos criadas; pero no los halló. Salió de la carpa de
Leah y entró a la carpa de Rajel.
Gén 31:34 Rajel, mientras tanto, había tomado los ídolos y los
había puesto sobre la montura de su camello y se les había sentado encima; y
Laván rebuscó toda la carpa sin encontrarlos.
Gén 31:35 Porque ella le dijo a su padre: “No tome mi amo a mal
que no me levante delante de usted, es que tengo el período de las mujeres”.
Así que buscó, pero no pudo hallar los ídolos domésticos.
Gén 31:36 Entonces Iaakov se enfureció y argumentó con Laván. Iaakov
le dijo a Laván: “¿Cuál es mi crimen, de qué soy culpable para que tengas que
perseguirme?
Gén 31:37 Has rebuscado todas mis pertenencias; ¿qué has
encontrado de tus objetos domésticos? Preséntalos aquí, delante de tus
parientes y los míos, y que ellos decidan entre nosotros dos.
Gén 31:38 “Estos veinte años los he pasado a tu servicio; tus
ovejas y tus cabras nunca malparieron, y nunca comí corderos de tu rebaño.
Gén 31:39 Lo que despedazaban las fieras nunca lo llevaba delante
de ti; yo mismo asumía la pérdida; tú demandabas de mí lo que mataban de día y
lo que mataban de noche.
Gén 31:40 A menudo el calor abrasador me agobiaba de día y la
helada de noche; y el sueño huía de mis ojos.
Gén 31:41 De los veinte años que pasé en tu casa, te serví catorce
años por tus dos hijas, y seis años por tus rebaños; y tú cambiaste mi salario
diez veces.
Gén 31:42 Si no hubiera estado conmigo el Elohim אֱלהִים de mi Padre, el Elohim אֱלהִים de Avraham y el Respetable de Itzjak יִצְחַק, tú me
habrías despachado con las manos vacías. Pero Elohim אֱלהִים tomó nota de mi ruego y del trabajo de mis manos, y te
reprendió anoche”.
Gén 31:43 Entonces Laván habló, y le dijo a Iaakov: “Esas
muchachas son mis hijas, esos muchachos son mis hijos, y esos rebaños son mis
rebaños; todo lo que ves es mío. Sin embargo, ¿qué puedo hacer ahora en cuanto
a mis hijas o a los hijos que han tenido?
Gén 31:44 Ven, entonces, y hagamos un convenio tú y yo, para que
haya un testimonio entre tú y yo”.
Gén 31:45 Allí mismo Iaakov tomó una piedra y la erigió como
pilar.
Gén 31:46 Y Iaakov les dijo a sus parientes: “Junten piedras”. Así
que recogieron piedras e hicieron un montón; y participaron de una comida allí
junto al montón.
Gén 31:47 Laván lo llamó Yegar Sahadutá Montón del testimonio,
pero Iaakov lo llamó Galed;
Gén 31:48 Y Laván declaró: “Este montón es testigo entre tú y yo
este día”. Por eso lo llamaron Galed Montón del testimonio;
Gén 31:49 y también Mitspah Vigilancia, porque dijo: “Que YHVH יְהֹוָה vigile entre tú y yo, cuando nos alejemos el uno del
otro.
Gén 31:50 Si tú maltratas a mis hijas o tomas otras esposas además
de mis hijas –aunque nadie más esté presente, recuerda que Elohim אֱלהִים mismo será testigo entre tú y yo”.
Gén 31:51 Y Laván le dijo a Iaakov: “Aquí esta esté montón y aquí
está este pilar que hemos erigido entre tú y yo:
Gén 31:52 este montón será testigo y el pilar será testigo de que
yo no voy a cruzar hacia ti más allá de este montón, y que tú no vas a cruzar
hacia mí más acá de este montón y este pilar con intenciones hostiles.
Gén 31:53 Que el Elohim אֱלהִים de Avraham
y el Elohim אֱלהִים de Najor –el Elohim אֱלהִים de sus
padres– juzguen entre nosotros”. Y Iaakov juró por el Respetable de su padre Itzjak
יִצְחַק.
Gén 31:54 Iaakov entonces ofreció un sacrificio en el monte, e
invitó a sus parientes a participar de la comida. Después de la comida, pasaron
la noche en el monte.
Gén 32:1 Y Iaakov יַעֲקֹב salió a su
viaje, y miró hacia arriba, y vio al ejército de Elohím acampado;
Gén 32:2 y los malajim de Elohím salieron a su encuentro. Y
Iaakov יַעֲקֹב, cuando los vio, dijo: "Este es el Campamento de
Elohím," y llamó a ese lugar Mahanayim [campamentos].
Gén 32:3 PARASHÁ 08: VAYISHLAJ
VaYishlaj
Significa: y envió
BeReshit - Gén 32:3–36:43
Haftarah: Hoshea Ose_11:7 - 12:12; Ovadyah Abd_1:1-21
Brit Hadashá: Mr_12:1–12:44; 1Co_5:1-13; Rev_7:1-12
[Aliyá 1] Iaakov יַעֲקֹב envió mensajeros delante de él a Esav su hermano hacia
la tierra de Seir, el país de Edom,
Gén 32:4 con estas instrucciones: "Aquí está lo que tienen
que decir a mi señor Esav: 'Tu sirviente Iaakov יַעֲקֹב dice: 'Yo he estado viviendo con Lavan y me he quedado hasta ahora.
Gén 32:5 Tengo ganado, asnos y rebaños, y esclavos y esclavas.
Estoy enviando a decir esta noticia a mi señor, para poder ganar tu favor.'
Gén 32:6 Los mensajeros regresaron a Iaakov יַעֲקֹב diciendo: "Fuimos a tu hermano Esav, él está
viniendo a recibirte; con él hay cuatrocientos hombres."
Gén 32:7 Iaakov יַעֲקֹב se puso muy temeroso y
afligido. El dividió la gente, rebaños, ganado y los camellos con él en dos
campamentos,
Gén 32:8 diciendo: "Si Esav viene a un campamento y lo
ataca, por lo menos el campamento que queda escapará."
Gén 32:9 Entonces Iaakov יַעֲקֹב dijo:
"Elohei de mi padre Avraham y Elohei de mi padre Itzjak יִצְחַק, Adonái, quien me dijo: 'Regresa deprisa a la tierra de
tu nacimiento y Yo te haré bien.'
Gén 32:10 Que haya para mí una suficiencia de toda la justicia y
verdad que Tú has mostrado a tu siervo, desde que crucé el Iarden ירדן con sólo mi cetro. Pero ahora me he hecho dos
campamentos.
Gén 32:11 ¡Por favor! ¡Rescátame de mi hermano Esav! Yo le temo a
él, temo que regrese y me ataque, sin consideración por madres o niños.
Gén 32:12 Tú dijiste: 'Yo ciertamente te haré bien y haré tu zera
tan numerosa como los granos de arena junto al mar, que son tantos que no se
pueden contar.'
Gén 32:13 [aliyá 2] Él se quedó allí esa noche entonces escogió
entre sus posesiones lo siguiente como regalos para Esav su hermano:
Gén 32:14 doscientas cabras y veinte carneros, doscientas ovejas y
veinte corderos,
Gén 32:15 treinta camellas lecheras y sus crías, cuarenta vacas y
diez toros, veinte asnas y diez borricos.
Gén 32:16 Él se los entregó a sus sirvientes, cada manada de por
sí, y dijo a sus sirvientes: "Crucen delante de mí, y mantengan espacio
entre cada manada y la próxima."
Gén 32:17 El instruyó al sirviente al frente: "Cuando Esav mi
hermano se encuentre contigo, y te pregunte: '¿De quién eres tú el sirviente?
¿Adónde vas? Y ¿De quién son estos animales?
Gén 32:18 Entonces le dirás: 'Ellos pertenecen a tu siervo Iaakov יַעֲקֹב, y son un regalo que él ha mandado a mi señor Esav; y el
mismo Iaakov יַעֲקֹב está justo detrás de nosotros.'
Gén 32:19 El instruyó al primer sirviente, al segundo, y al
tercero, y a todos los que seguían las manadas: "Cuando se encuentren con
Esav, hablarán con él de la misma forma,
Gén 32:20 y tienen que añadir: 'Y allí justo detrás de nosotros,
está tu sirviente Iaakov יַעֲקֹב.' Porque él dijo: "Yo
lo apaciguaré primero con los regalos que van delante de su presencia, después
de eso, yo mismo veré su rostro - y quizá él sea amistoso hacia mí."
Gén 32:21 Así que el regalo cruzó delante de él, y él mismo se
quedó esa noche en el campamento.
Gén 32:22 Él se levantó esa noche, tomó a sus dos esposas, sus dos
esclavas, y a sus once hijos, y cruzó el Yabok.
Gén 32:23 Los tomó y los mandó a cruzar el arroyo, y
después mandó a cruzar sus posesiones;
Gén 32:24 y Iaakov יַעֲקֹב se quedó
solo. Entonces un hombre luchó con él hasta el alba.
Gén 32:25 Cuando él vio que no había vencido a Iaakov יַעֲקֹב, golpeó a Iaakov יַעֲקֹב en el
encaje de la cadera, así su cadera fue dislocada mientras luchaba con él.
Gén 32:26 El hombre dijo: "Déjame ir, porque ya rompe el
día." Pero Iaakov יַעֲקֹב respondió: "No te
dejaré ir si no me bendices."
Gén 32:27 El hombre preguntó: "¿Cuál es tu nombre? Y él
respondió: "Iaakov יַעֲקֹב."
Gén 32:28 Entonces el hombre dijo: "Desde ahora en adelante
ya no te llamarás Iaakov יַעֲקֹב, sino Israel ישראל; porque has mostrado tu fuerza a ambos Elohím y a los
hombres y has prevalecido."
Gén 32:29 Iaakov יַעֲקֹב le pidió: "Por favor,
dime tu nombre." Pero él respondió: "¿Por qué estás preguntando mi
nombre?" Y lo bendijo allí.
Gén 32:30 [aliyá 3] Iaakov יַעֲקֹב llamó al
lugar Peni - El [Rostro de Elohím], "porque he visto a Elohím cara a cara,
aun mi vida fue perdonada."
Gén 32:31 Mientras el sol salió sobre él pasó Peni- El, cojeando
de la cadera.
Gén 32:32 Por esta razón, hasta este día, los hijos de Israel ישראל no comen el músculo del muslo que pasa por el encaje de
la cadera - porque el hombre golpeó a Iaakov יַעֲקֹב en el encaje de la cadera.
Gén 33:1 Al levantar la vista, Iaakov vio que venía Esav
acompañado de cuatrocientos hombres. Dividió los hijos entre Leah, Rajel, y las
dos criadas,
Gén 33:2 poniendo a las criadas con sus hijos al frente, a Leah
con sus hijos después, y a Rajel y Iosef יוֹסֵף al final.
Gén 33:3 El mismo se fue al frente y se postró hasta el suelo
siete veces hasta que llegó cerca de su hermano.
Gén 33:4 Esav corrió a saludarlo. Lo abrazó, y echándosele al
cuello, lo besó; y ambos lloraron.
Gén 33:5 Mirando alrededor, vio a las mujeres y a los niños, y
pregunto: “¿Quiénes son estos que están contigo?” Él contestó: “Los hijos con
los que Elohim אֱלהִים ha favorecido a tu servidor”.
Gén 33:6 Entonces vinieron las servidoras con sus hijos y se
postraron;
Gén 33:7 luego Leah y sus hijos vinieron y se postraron; y, por
último, Rajel y Iosef יוֹסֵף vinieron y se postraron;
Gén 33:8 y él preguntó: “¿Qué es lo que te propones con todos
estos grupos que me han salido al encuentro?” El respondió: “Ganar el favor de
mi amo”.
Gén 33:9 Esav dijo: “Yo tengo suficiente, hermano mío, quédate
con lo tuyo”.
Gén 33:10 Pero Iaakov dijo: “No, te lo ruego; si me haces el
favor, acéptame este regalo; porque ver tu rostro es como ver el rostro de Elohim
אֱלהִים, y tú me has recibido favorablemente.
Gén 33:11 Por favor, acepta mi obsequio que te han traído, que Elohim
אֱלהִים me ha favorecido y tengo mucho”. Y cuando insistió, él
lo aceptó.
Gén 33:12 Y [Esav] dijo: “Emprendamos nuestro viaje, que yo iré a
tu paso”.
Gén 33:13 Pero él le dijo: “Mi amo sabe que los niños son débiles
y que los rebaños y manadas, que tienen crías, son mi preocupación; si los
apresuramos mucho por un solo día, todos los rebaños morirán.
Gén 33:14 Adelántese mi amo a su servidor, mientras yo sigo poco a
poco, al paso del ganado que llevo delante y al paso de los niños, hasta que
alcance a mi amo en Seír”.
Gén 33:15 Entonces Esav dijo: “Déjame asignarte algunos de los
hombres que me acompañan”. Pero él dijo: “¡Oh no, mi amo es demasiado
considerado conmigo!”
Gén 33:16 Así que Esav emprendió aquel día su viaje de regreso a
Seír.
Gén 33:17 Pero Iaakov viajó a Sukot, y se construyó una casa e
hizo cabañas para su ganado; por eso fue que llamaron aquel lugar Sukot
Cabañas.
Gén 33:18 Iaakov llegó a salvo a la ciudad de Shekhem que queda en
la Aretz de Kenaan –viniendo así de Padán Aram– y acampó frente a la ciudad.
Gén 33:19 La parcela de terreno donde montó su carpa se la compró
a los hijos de Hamor, el padre de Shekhem, por cien kesitahs.
Gén 33:20 Allí edificó un altar, y lo llamó ‘El Elohé Israel ישראל ‘El, el Elohim אֱלהִים de Israel ישראל.
Gén 34:1 Un día Dinah, la hija que Leah le había dado a Iaakov,
salió a visitar a las hijas del país.
Gén 34:2 Shekhem el hijo de Hamor el hivita, jefe del país, la vio,
y la cogió y se acostó con ella por la fuerza.
Gén 34:3 Como se sentía fuertemente atraído por Dinah la hija de Iaakov,
y estaba enamorado de la muchacha, le habló con ternura a la muchacha.
Gén 34:4 Así que Shekhem le dijo a su padre Hamor: “Consígueme
esta muchacha para esposa”.
Gén 34:5 Iaakov se enteró de que este había contaminado a su hija
Dinah; pero como sus hijos estaban en el campo con el ganado, Iaakov guardó
silencio hasta que llegaran a casa.
Gén 34:6 Luego Hamor el padre de Shekhem vino donde Iaakov para
hablar con él.
Gén 34:7 Entretanto los hijos de Iaakov, que habían oído ya la
noticia, llegaron del campo. Los hombres estaban angustiados y muy furiosos,
porque aquel había cometido un ultraje en Israel ישראל al acostarse con la hija de Iaakov, algo que no debía hacerse.
Gén 34:8 Y Hamor les habló, diciendo: “Mi hijo Shekhem suspira
por la hija de ustedes. Por favor, dénsela en matrimonio.
Gén 34:9 Hagamos lazos matrimoniales: dennos sus hijas, y tomen
nuestras hijas para ustedes:
Gén 34:10 ustedes habitarán entre nosotros, y la Aretz estará a su
disposición; establézcanse, múdense a cualquier parte, y adquieran propiedades
en ella”.
Gén 34:11 Entonces Shekhem le dijo al padre y a los hermanos:
“Háganme este favor, yo les pagaré todo lo que me pidan.
Gén 34:12 Pídanme una dote bien alta, así como regalos, y pagaré
lo que ustedes me digan; sólo denme la muchacha por esposa”.
Gén 34:13 Los hijos de Iaakov le respondieron a Shekhem y a su
padre Hamor –hablando con engaño porque él había contaminado a su hermana
Dinah–
Gén 34:14 y les dijeron: “No podemos hacer eso de dar nuestra
hermana a un hombre que no está circuncidado, porque eso es una desgracia entre
nosotros.
Gén 34:15 Solamente con esta condición llegaremos a un acuerdo
contigo; que ustedes se hagan como nosotros en que todo varón entre ustedes se
circuncide.
Gén 34:16 Entonces les daremos a nuestras hijas y tomaremos de sus
hijas; y habitaremos entre ustedes y llegaremos a ser como una sola familia.
Gén 34:17 Pero si ustedes no nos hacen caso ni se circuncidan,
tomaremos a nuestra hermana y nos iremos”.
Gén 34:18 Estas palabras agradaron a Hamor, y a Shekhem el hijo de
Hamor.
Gén 34:19 Y el joven no perdió tiempo en hacer aquello, porque
quería a la hija de Iaakov. Sucede que él era el más respetado en la casa de su
padre.
Gén 34:20 Así que Hamor y su hijo Shekhem fueron a la plaza
pública de su pueblo y les hablaron a sus compueblanos, diciendo:
Gén 34:21 “Estas personas son nuestros amigos; dejemos que se
establezcan en nuestra Aretz y que se muevan en ella, porque la Aretz es
bastante grande para ellos; nosotros tomaremos de sus hijas por esposas y les
daremos nuestras hijas.
Gén 34:22 Pero solamente con esta condición los hombres llegarán a
un acuerdo con nosotros de habitar entre nosotros como una sola familia: que
todos nuestros varones se circunciden como ellos están circuncidados.
Gén 34:23 Su ganado y sus propiedades y todas sus bestias serán
nuestras, si solamente estamos de acuerdo con sus términos, para que se
establezcan entre nosotros”.
Gén 34:24 Todos sus compueblanos le hicieron caso a Hamor y a su
hijo Shekhem, y todos los varones, todos sus compueblanos, se circuncidaron.
Gén 34:25 Al tercer día, cuando estaban aún doloridos, Shimeon y Leví,
dos de los hijos de Iaakov, los hermanos de Dinah, tomaron cada uno su espada,
vinieron contra la ciudad que estaba tranquila, e inmolaron a todos los
varones.
Gén 34:26 Pasaron a espada a Hamor y a su hijo Shekhem, sacaron a
Dinah de la casa de Shekhem, y se fueron.
Gén 34:27 Los otros hijos de Iaakov vinieron sobre los inmolados y
saquearon el pueblo, porque habían contaminado a su hermana.
Gén 34:28 Se apropiaron de sus rebaños y manadas y asnos, y de
todo que había dentro del pueblo, y en las afueras;
Gén 34:29 todas sus riquezas, todos sus niños, y sus esposas, a
todos los que estaban en las casas, se los llevaron como cautivos y como botín.
Gén 34:30 Iaakov les dijo a Shimeon y a Leví: “Ustedes me han
traído problemas, haciéndome odioso entre los habitantes del país, los
kenaanitas y pereshitas; mis hombres son pocos en número, de modo que, si se
unen contra mí y me atacan, mi familia y yo seremos destruidos”.
Gén 34:31 Pero ellos respondieron: “¿Debe nuestra hermana ser
tratada como una ramera?”
Gén 35:1 Elohim אֱלהִים le dijo a Iaakov:
“Levántate, sube a Betel y quédate allí; y edifica allí un altar a ÉL que se te
apareció cuando estabas huyendo de tu hermano Esav”.
Gén 35:2 Así que Iaakov le dijo a su familia y a todos los que
estaban con él: “Desháganse de las deidades extranjeras que hay en su medio,
purifíquense, y cámbiense de ropa.
Gén 35:3 Vengan, subamos a Betel, y edificaré allí un altar a ÉL
que me respondió cuando yo estaba en angustia y que ha estado conmigo
dondequiera que he ido”.
Gén 35:4 Le dieron a Iaakov todas las deidades extranjeras que
tenían, y los aretes que tenían en las orejas, y Iaakov los enterró bajo la
encina que estaba cerca de Shekhem.
Gén 35:5 Mientras ellos pasaban, un terror inmenso se apoderó de
las ciudades de alrededor, de modo que no persiguieron a los hijos de Iaakov.
Gén 35:6 Así llegó Iaakov a Luz, esto es, Betel, en la Aretz de
Kenaan, él y todas las personas que estaban con él.
Gén 35:7 Allí edificó un altar y llamó el sitio ‘El Betel el
Poderoso de Betel, porque fue allí que Elohim אֱלהִים se le reveló cuando iba huyendo de su hermano.
Gén 35:8 Deborah, la nana de Rivkah, murió y la enterraron bajo
el roble que hay más abajo de Betel; de modo que lo llamaron Alón Bakhut Roble
del llanto.
Gén 35:9 Elohim אֱלהִים se le apareció de nuevo a Iaakov
a su llegada de Padán Aram, y lo bendijo.
Gén 35:10 Elohim אֱלהִים le dijo: “Tú que te llamas Iaakov,
tu nombre no será más Iaakov, sino que te llamarás Israel ישראל”. Y así lo llamó Israel ישראל.
Gén 35:11 Elohim אֱלהִים le dijo: “Yo soy 'El-Shaday
el Poderoso Omnipotente. Sé fecundo y multiplícate; una nación, sí, una
asamblea de naciones descenderá de ti. Reyes saldrán de tus lomos.
Gén 35:12 La Aretz que le asigné a Avraham y a Itzjak יִצְחַק te la asigno a ti; y a tu linaje venidero le asignaré el
país”.
Gén 35:13 Elohim אֱלהִים se retiró de él en el lugar
donde le había hablado;
Gén 35:14 y Iaakov erigió un pilar en el sitio donde le había
hablado, un pilar de piedra, y ofreció una libación sobre él y le derramó
aceite.
Gén 35:15 Iaakov le dio al sitio, donde Elohim אֱלהִים le había hablado, el nombre de Betel Casa del Poderoso.
Gén 35:16 Partieron de Betel; pero cuando estaban todavía a cierta
distancia de Efrat, a Rajel le vino el parto, y fue un parto muy difícil.
Gén 35:17 Cuando el parto estaba en lo más difícil, la comadrona
le dijo: “No temas, que es otro niño para ti”.
Gén 35:18 Pero mientras ella exhalaba su último suspiro –porque se
estaba muriendo– lo llamó Benoní Hijo de mi dificultad; pero su padre lo llamó
Binyamín Hijo de mi diestra.
Gén 35:19 Así murió Rajel. La enterraron en el camino a Efrat,
ahora Bet Léhem.
Gén 35:20 Sobre su sepulcro Iaakov erigió un pilar; se conoce como
el pilar de la tumba de Rajel hasta el día de hoy.
Gén 35:21 Israel ישראל prosiguió su viaje, y montó
su carpa más allá de Migdal Éder.
Gén 35:22 Mientras Israel ישראל vivía en
aquella Aretz, Reubén fue y se acostó con Bilhah, la concubina de su padre; y Israel
ישראל se enteró. Ahora bien, los hijos de Iaakov fueron doce.
Gén 35:23 Los hijos de Leah: Reubén –el primogénito de Iaakov–, Shimeon,
Leví, Iehudáh יהודה, Yissakhar, y Zebulún.
Gén 35:24 Los hijos de Rajel: Iosef יוֹסֵף y Binyamín.
Gén 35:25 Los hijos de Bilhah, la criada de Rajel: Dan y Naftalí.
Gén 35:26 Y los hijos de Zilpah, la criada de Leah: Gad y Asher.
Estos fueron los hijos de Iaakov que le nacieron en Padán Aram.
Gén 35:27 Y Iaakov fue donde su padre Itzjak יִצְחַק en Mamré, en Quiryat Haarbá –ahora Jebrón– donde habían
residido como extranjeros Avraham y Itzjak יִצְחַק.
Gén 35:28 Itzjak יִצְחַק tenía ciento ochenta años
Gén 35:29 cuando exhaló su último aliento y murió. Se unió a los
suyos a una edad bien avanzada; y sus hijos Esav y Iaakov lo sepultaron.
Gén 36:1 Esta es la descendencia de Esav –esto es, Edom.
Gén 36:2 Esav tomó sus esposas de entre las mujeres kenaanitas –a
Adah la hija de Elón el Hitita, y a Oholibamah la hija de Anah, la hija de
Tsibeón el hevita–
Gén 36:3 y también Basemat la hija de Ismael יִשְׁמָעֵאל y hermana de Nebayot.
Gén 36:4 Adah le dio Elifaz a Esav; Basemat le dio a Reuel;
Gén 36:5 y Oholibamah le dio a Yeúsh, a Yalam, y a Qórah. Esos
fueron los hijos de Esav, que le nacieron en la Aretz de Kenaan.
Gén 36:6 Esav tomó a sus esposas, a sus hijos e hijas, y a todos
los miembros de su familia, su ganado y su crianza de animales, y todas las
propiedades que había adquirido en la Aretz de Kenaan, y se mudó a otra Aretz
por causa de su hermano Iaakov.
Gén 36:7 Porque sus posesiones eran demasiadas para que habitaran
juntos, y la Aretz donde residían como extranjeros no podía mantenerlos por sus
crianzas de animales.
Gén 36:8 De modo que Esav se estableció en la serranía de Seír – Esav
es el mismo Edom.
Gén 36:9 Esta, pues, es la descendencia de Esav, el antepasado de
los edomitas, en la serranía de Seír.
Gén 36:10 Estos son los nombres de los hijos de Esav: Elifaz, hijo
de Adah la esposa de Esav; Reuel, hijo de Basemat la esposa de Esav.
Gén 36:11 Los hijos de Elifaz fueron Temán, Omar, Tsefo, Gatam, y Kenaz.
Gén 36:12 Timná fue una concubina de Elifaz el hijo de Esav; ella
le dio Amaleq a Elifaz. Esos fueron los descendientes de Adah la esposa de Esav.
Gén 36:13 Y estos fueron los hijos de Reuel: Nájat, Zéraj, Shamah,
y Mizah. Esos fueron los descendientes de Basemat la esposa de Esav.
Gén 36:14 Y estos fueron los hijos de Oholibamah la esposa de Esav,
la hija de Anah, hija de Tsibeón: ella le dio a Esav: Yeush, Yalam, y Kóraj.
Gén 36:15 Estos son los clanes de los hijos de Esav. Los
descendientes de Elifaz el primogénito de Esav: los clanes de Temán, Omar,
Tsefo, Kenaz,
Gén 36:16 Kóraj, Gatam, y Amaleq; estos son los clanes de Elifaz
en la Aretz de Edom; Esos son los descendientes de Adah.
Gén 36:17 Y estos son los descendientes de Reuel el hijo de Esav:
los clanes de Nahat, Zerah, Shamat, y Mizah; estos son los clanes de Reuel en
la Aretz de Edom. Esos son los descendientes de Basemat la esposa de Esav.
Gén 36:18 Y estos son los descendientes de Oholibamah la esposa de
Esav: los clanes de Yeush, Yalam, y Kóraj; estos son los clanes de Oholibamah
la esposa de Esav, la hija de Anah.
Gén 36:19 Esos fueron los hijos de Esav –esto es, Edom– y esos sus
clanes.
Gén 36:20 Estos fueron los hijos de Seír el jorita, que estaban
establecidos en la Aretz: Lotán, Shobal, Tsibeón, Anah,
Gén 36:21 Dishón, Étser, y Dishán. Esos son los clanes de los Horitas,
los descendientes de Seír, en la Aretz de Edom.
Gén 36:22 Los hijos de Lotán fueron Jorí y Hemam; y la hermana de
Lotán fue Timná.
Gén 36:23 Los hijos de Shobal fueron estos: Alván, Manájat, Ebal,
Shefo, y Onam.
Gén 36:24 Estos fueron los hijos de Tsibeón: Ayah y Anah – ese fue
el Anah que descubrió los pozos termales en el desierto mientras pastoreaba los
asnos de su padre Tsibeón.
Gén 36:25 Los hijos de Anah fueron estos: Disón y Oholibamah la
hija de Anah.
Gén 36:26 Estos fueron los hijos de Dishón: Jemdán, Eshbán, Yitrán
y Keran.
Gén 36:27 Los hijos de Étser fueron estos: Bilhán, Zaaván, y Aqán.
Gén 36:28 Y los hijos de Dishán fueron estos: Uts y Arán.
Gén 36:29 Estos son los clanes de los Horitas: los clanes de
Lotán, Shobal, Tsibón, Anah,
Gén 36:30 Dishón, Étser, y Dishán. Esos son los clanes de los Horitas,
clan por clan, en la Aretz de Seír.
Gén 36:31 Estos son los reyes que reinaron en la Aretz de Edom
antes de que reinara rey alguno sobre Los Bene-Israel בני ישראל.
Gén 36:32 Bela el hijo de Beor reinó en Edom y su ciudad se llamó
Dinhábah.
Gén 36:33 Cuando murió Bela, le sucedió como rey Yobab, el hijo de
Zéraj, de Botsrah.
Gén 36:34 Cuando murió Yobab, le sucedió como rey Jusham de la Aretz
de los temanitas.
Gén 36:35 Cuando murió Jusham, le sucedió como rey Hadad, el hijo
de Bedad, el que derrotó a los midyanitas en el país de Moav; su ciudad se llamó
Avit.
Gén 36:36 Cuando murió Hadad, le sucedió como rey Samlah de
Masreqah.
Gén 36:37 Cuando murió Samlah, lo sucedió como rey Shaúl de
Rejobot Del Río.
Gén 36:38 Cuando murió Shaúl, lo sucedió como rey Báal Hanán el
hijo de Akhbor.
Gén 36:39 Y cuando murió Báal Hanán el hijo de Akhbor, le sucedió
como rey Hadar; su ciudad se llamó Pau, y su esposa se llamó Mehetabel, hija de
Matred la hija de Me Zahab.
Gén 36:40 Esos son los nombres de los clanes de Esav, cada uno con
sus familias y sus localidades, nombre por nombre: los clanes de Timná, Alvah,
Yetet,
Gén 36:41 Oholibamah, Elohe, Pinón,
Gén 36:42 Kenaz, Temán, Mibtsar,
Gén 36:43 Magdiel, e Iram. Esos son los clanes de Edom –esto es, Esav,
el padre de los edomitas– por sus colonias en la Aretz que poseyeron.
Gén 37:1 PARASHÁ 09: VAYESHEV
VaYeshev
Significa: y se estableció y se asentó
BeReshit - Gén 37:1–40:23
Haftarah: Amós_2:6-3:8
Brit Hadashá: Hch_7:9-16
[Aliyá 1] Iaakov יַעֲקֹב continuó viviendo en la tierra donde su padre había
vivido como extranjero, la tierra de Kenaan.
Gén 37:2 Esta, pues, es la descendencia de Iaakov: A los diez y
siete años de edad, Iosef יוֹסֵף atendía los rebaños con sus
hermanos, como ayudante de los hijos de Bilhah y Zilpah, esposas de su padre. Y
Iosef יוֹסֵף trajo malos informes de ellos a su padre.
Gén 37:3 Sucede que Israel ישראל amaba a Iosef
יוֹסֵף más que a todos sus hijos, porque este era el hijo de su
vejez; y le había hecho una túnica ornamental.
Gén 37:4 Y cuando sus hermanos notaron que su padre lo amaba más
que a los demás hermanos, lo odiaron tanto que no podían dirigirle una palabra
amistosa.
Gén 37:5 Una vez Iosef יוֹסֵף tuvo un
sueño que les contó a sus hermanos; y ellos lo odiaron aún más.
Gén 37:6 Les dijo: “Oigan este sueño que tuve:
Gén 37:7 Nosotros estábamos atando manojos en el campo, cuando de
pronto mi manojo se levantó y quedó derecho; entonces los manojos de ustedes se
reunieron alrededor del mío y se postraron”.
Gén 37:8 Sus hermanos respondieron: “¿Quieres decir que vas a
reinar sobre nosotros; que vas a tener dominio sobre nosotros?” Y lo odiaron
aún más por lo que decía sobre sus sueños.
Gén 37:9 Tuvo otro sueño y se lo contó a sus hermanos, diciendo:
“Miren, he tenido otro sueño: Y esta vez el sol, la luna y once estrellas se
postraban delante de mí”.
Gén 37:10 Y cuando se lo contó a su padre y a sus hermanos, su
padre lo regañó. Le dijo: “¿Qué clase de sueño es ese que has tenido? ¿Es que
vamos a venir, yo, tu madre y tus hermanos a postrarnos hasta el suelo delante
de ti?”
Gén 37:11 Así que sus hermanos se enojaron con él, y su padre se
quedó pensando en el asunto.
Gén 37:12 En una ocasión, cuando sus hermanos habían ido a
pastorear los rebaños de su padre a Shekhem,
Gén 37:13 Israel ישראל le dijo a Iosef יוֹסֵף: “Tus hermanos están pastoreando en Shekhem. Ven te voy
a mandar a donde ellos”. El respondió: “Estoy listo”.
Gén 37:14 Y él le dijo: “Ve a ver cómo están tus hermanos y cómo
les va a los rebaños, y vuelve a informarme”. Así que lo envió desde el valle
de Jebrón. Cuando llegó a Shekhem,
Gén 37:15 un hombre lo encontró vagando por los campos. El hombre
le preguntó: “¿Qué buscas?”
Gén 37:16 Él contestó: “Estoy buscando a mis hermanos. ¿Puede
usted decirme dónde están pastoreando?”
Gén 37:17 El hombre dijo: “Ellos se fueron de aquí, porque los oí
decir: “Vámonos para Dotán”. Así que Iosef יוֹסֵף siguió a
sus hermanos y los encontró en Dotán.
Gén 37:18 Ellos lo vieron de lejos, y antes de que se acercara a
ellos conspiraron para matarlo.
Gén 37:19 Se dijeron unos a otros: “¡Ahí viene ese soñador!
Gén 37:20 Vamos ahora a matarlo y echémoslo en uno de los hoyos; y
podemos decir que una bestia salvaje lo devoró. ¡Veremos qué se hacen sus
sueños!”
Gén 37:21 Pero cuando Reubén lo oyó, trató de salvarlo de ellos.
Les dijo: “No le quitemos la vida”.
Gén 37:22 Y Reubén prosiguió: “¡No derramen sangre! Échenlo en
aquel hoyo allá en el desierto, pero ustedes no lo toquen”; él trataba de
salvarlo de ellos y devolvérselo a su padre.
Gén 37:23 Cuando Iosef יוֹסֵף llegó donde
sus hermanos, estos le quitaron la túnica, la túnica ornamental que llevaba
puesta,
Gén 37:24 y lo tomaron y lo echaron en el hoyo. El hoyo estaba
vacío, no tenía agua.
Gén 37:25 Entonces se sentaron a comer. Levantando la vista,
vieron una caravana de Ismaelitas יִשְׁמָעֵאל que venían de Guilad, con camellos cargados de goma, bálsamo y mirra para
llevarlos a Mitsráyim.
Gén 37:26 Entonces Iehudáh יהודה dijo a sus
hermanos: “¿Qué ganamos con matar a nuestro hermano y ocultar su sangre?
Gén 37:27 Vengan, vendámoslo a los Ismaelitas יִשְׁמָעֵאל, pero no lo eliminemos nosotros. Después de todo, es
nuestro hermano, nuestra propia carne”. Sus hermanos estuvieron de acuerdo.
Gén 37:28 Cuando los mercaderes midyanitas pasaron por allí,
sacaron a Iosef יוֹסֵף del hoyo. Vendieron a Iosef יוֹסֵף por veinte piezas de plata a los Ismaelitas יִשְׁמָעֵאל, quienes llevaron a Iosef יוֹסֵף a Mitsráyim.
Gén 37:29 Cuando Reubén regresó al hoyo y vio que Iosef יוֹסֵף no estaba en el hoyo, se desgarró la ropa.
Gén 37:30 Volviendo a sus hermanos, dijo: “¡El muchacho se fue! ¿Y
ahora, qué voy a hacer?”
Gén 37:31 Entonces tomaron la túnica de Iosef יוֹסֵף, inmolaron un cabrito, y empaparon la túnica con la
sangre.
Gén 37:32 Le mandaron la túnica ornamental a su padre, y le dijeron:
“Encontramos esto. Por favor, examínalo; ¿es la túnica de tu hijo, o no?”
Gén 37:33 El la reconoció y dijo: “¡La túnica de mi hijo! ¡Alguna
bestia salvaje lo devoró! ¡Una bestia devoró a Iosef יוֹסֵף!”
Gén 37:34 Iaakov se desgarró la ropa, se puso tela de saco encima,
y guardó luto por su hijo durante muchos días.
Gén 37:35 Todos sus hijos e hijas trataban de consolarlo; pero él
no se dejaba consolar, diciendo: “No, llorando bajaré a la sepultura con mi
hijo”. Así lo lloraba su padre.
Gén 37:36 Los midyanitas, mientras tanto, se lo vendieron en
Mitsráyim a Potifar, un cortesano del Faraón y su mayordomo principal.
Gén 38:1 Por aquel tiempo Iehudáh יהודה se apartó de sus hermanos y acampó cerca de cierto adulamita llamado Hirah.
Gén 38:2 Entonces Iehudáh יהודה vio a la
hija de cierto kenaanita llamado Shúa, y se casó con ella y se unió a ella.
Gén 38:3 Ella concibió y tuvo un hijo, y él lo llamó Er.
Gén 38:4 Concibió ella otra vez y tuvo un hijo, y lo llamó Onán.
Gén 38:5 Una vez más tuvo un hijo y lo llamó Shelá; él estaba en
Kezib cuando lo tuvo.
Gén 38:6Iehudáh יהודה consiguió una esposa para
Er su primogénito, llamada Tamar.
Gén 38:7 Pero Er, el primogénito de Iehudáh יהודה, desagradó a YHVH יְהֹוָה, y YHVH יְהֹוָה le quitó la vida.
Gén 38:8 Entonces Iehudáh יהודה le dijo a
Onán: “Únete a la esposa de tu hermano y cumple tu deber con ella como cuñado,
y dale linaje a tu hermano”.
Gén 38:9 Pero Onán, sabiendo que la descendencia no se contaría
como suya, derramaba en Aretz siempre que se unía a la esposa de su hermano,
para no darle linaje a su hermano.
Gén 38:10 Lo que hizo desagradó a YHVH יְהֹוָה, y le quitó la vida también.
Gén 38:11 Entonces Iehudáh יהודה le dijo a
su nuera Tamar: “Quédate como viuda en la casa de tu padre hasta que mi hijo Shelá
crezca”; –porque pensó: “Este también podría morir como sus hermanos”. De modo
que Tamar se fue a vivir en la casa de su padre.
Gén 38:12 Mucho tiempo después murió la hija de Shúa, la esposa de
Iehudáh יהודה. Cuando pasó su período de duelo, Iehudáh יהודה subió a Timnah a ver a sus trasquiladores, junto con su
amigo hirah el adulamita.
Gén 38:13 Y le dijeron a Tamar: “Tu suegro viene a Timnah a
trasquilar”.
Gén 38:14 Entonces ella se quitó su ropa de viuda, se cubrió la
cara con un velo, y, envolviéndose en tela, se sentó a la entrada de Enáyim,
que queda en el camino a Timnah; porque ella veía que Shelá estaba grande, y
sin embargo no se la habían dado como esposa.
Gén 38:15 Cuando Iehudáh יהודה la vio, la
confundió con una ramera, porque ella se había tapado la cara.
Gén 38:16 Así que se desvió hacia ella por el camino y le dijo:
“Oye, déjame acostarme contigo”; –porque no sabía que era su nuera. Ella le
preguntó: “¿Qué vas a pagar por acostarte conmigo?”
Gén 38:17 Él contestó: “Te enviaré un cabrito de mi rebaño”. Pero
ella dijo: “Tienes que dejar una prenda hasta que lo envíes”.
Gén 38:18 Y él dijo: “¿Qué prenda te puedo dar?” Ella respondió:
“Tu sello con el cordón, y el bastón que llevas”. Así que se los dio y se
acostó con ella, y ella quedó encinta de él.
Gén 38:19 Entonces ella prosiguió su camino. Se quitó el velo y se
puso de nuevo su ropa de viuda.
Gén 38:20Iehudáh יהודה mandó el cabrito con su
amigo el adulamita, para rescatar la prenda de la mujer; pero no la pudo
encontrar.
Gén 38:21 Le preguntaba a la gente de aquel pueblo: “¿Dónde está
la ramera de templo, la que estaba en Enáyim, por el camino?” Pero ellos
decían: “No ha habido ninguna ramera aquí”.
Gén 38:22 De modo que regresó donde Iehudáh יהודה y dijo: “No pude encontrarla; además la gente del pueblo
me dijo que no ha habido ninguna ramera allí”.
Gén 38:23Iehudáh יהודה dijo: “Deja que se quede
con eso, no vayamos a convertirnos en un hazmerreír. Yo le envié el cabrito,
pero no la encontraste”.
Gén 38:24 Como tres meses después, le dijeron a Iehudáh יהודה: “Tu nuera Tamar se ha metido a ramera; de hecho, por su
prostitución ha quedado Iehudáh יהודה dijo:
“Sáquenla y quémenla”.
Gén 38:25 Cuando la estaban sacando, ella le envió este mensaje a
su suegro: “Yo estoy encinta del hombre a quien pertenece esto”. Y agregó:
“Examine esto: ¿A quién pertenecen este sello con cordón y este bastón?”
Gén 38:26Iehudáh יהודה los reconoció, y dijo:
“Ella tiene más razón que yo, siendo que no le di a mi hijo Shelá”. Y no intimó
más con ella.
Gén 38:27 Cuando le llegó el tiempo de dar a luz, había gemelos en
su vientre.
Gén 38:28 Cuando estaba en el parto, uno de ellos sacó la mano, y
la comadrona le ató un cordón rojo en la mano, para indicar que ese había
salido primero.
Gén 38:29 Pero entonces él retrajo la mano, y salió su hermano; y
ella dijo: “¡Qué brecha te has hecho!” Por eso lo llamaron Perets Brecha.
Gén 38:30 Después salió su hermano, que tenía el cordón rojo en la
mano; y lo llamaron Zéraj Iluminado.
Gén 39:1 Cuando llevaron a Iosef יוֹסֵף a Mitsráyim, cierto mitsrita llamado Potifar, cortesano del Faraón y su
mayordomo principal, se lo compró a los Ismaelitas יִשְׁמָעֵאל que lo habían llevado allí.
Gén 39:2 YHVH יְהֹוָה estuvo con Iosef יוֹסֵף, y éste se hizo un hombre de éxito; y se quedó en la
casa del amo mitsrita.
Gén 39:3 Y cuando su amo vio que YHVH יְהֹוָה estaba con él y que YHVH יְהֹוָה le daba éxito a todo lo que él emprendía,
Gén 39:4 le tomó cariño a Iosef יוֹסֵף. Lo hizo su asistente personal y lo puso a cargo de su casa, poniendo en
sus manos todo lo que poseía.
Gén 39:5 Y desde el tiempo en que el mitsrita lo puso a cargo de
su casa y de todo lo que poseía, YHVH יְהֹוָה bendijo su casa
por amor a Iosef יוֹסֵף, de modo que la bendición de YHVH יְהֹוָה estaba sobre todo lo que poseía, en la casa y afuera.
Gén 39:6 Dejó todo lo que tenía en manos de Iosef יוֹסֵף y, con él allí, no se ocupaba más que de la comida que
comía. Sucede que Iosef יוֹסֵף era gallardo y bien
parecido.
Gén 39:7 Después de un tiempo, la esposa de su amo se fijó en Iosef
יוֹסֵף y le dijo: “Acuéstate conmigo”.
Gén 39:8 Pero él se negó. Le dijo a la esposa de su amo: “Mire,
conmigo aquí, mi amo no se ocupa de nada en esta casa, y todo lo que posee lo
ha puesto en mis manos.
Gén 39:9 Él no ostenta más autoridad que yo en esta casa, y no me
ha negado nada excepto a usted misma, porque es su esposa. ¿Cómo entonces
podría yo hacer esa maldad tan grande, y pecar delante de Elohim אֱלהִים?”
Gén 39:10 Y a pesar de lo mucho que ella presionaba a Iosef יוֹסֵף día tras día, él no cedió a su pedido de que se acostara
con ella, y estuviera con ella.
Gén 39:11 Uno de esos días, él entró en la casa a hacer su
trabajo. Como no había nadie de la familia adentro,
Gén 39:12 ella lo agarró por la ropa y dijo: “¡Acuéstate conmigo!”
Pero él le dejó el manto en la mano y se alejó y salió huyendo.
Gén 39:13 Cuando ella vio que le había dejado el manto en la mano
y había salido huyendo,
Gén 39:14 llamó a sus servidores y les dijo: “¡Miren, tuvo que
traer un hebreo para que jugara con nosotros! Éste venía a acostarse conmigo,
pero yo grité fuerte.
Gén 39:15 Y cuando me oyó gritar a todo pulmón, me dejó el manto
en la mano y se alejó y salió huyendo”.
Gén 39:16 Ella retuvo el manto a su lado hasta que regresó su amo
a la casa.
Gén 39:17 Entonces ella le contó la misma historia, diciendo: “El
esclavo hebreo que trajiste a nuestra casa vino aquí a jugar conmigo;
Gén 39:18 pero cuando grité a todo pulmón, me dejó el manto en la
mano y salió huyendo”.
Gén 39:19 Cuando el amo oyó la historia que le contó su esposa, de
lo que supuestamente le hizo el esclavo, se puso furioso.
Gén 39:20 De modo que el amo de Iosef יוֹסֵף lo mandó a la prisión, donde estaban confinados los
prisioneros del rey. Pero aun cuando estuvo allí en la prisión,
Gén 39:21 YHVH יְהֹוָה estuvo con Iosef יוֹסֵף: fue bondadoso con él y le dio al jefe carcelero una
disposición favorable hacia él.
Gén 39:22 El jefe carcelero puso a cargo de Iosef יוֹסֵף a todos los prisioneros que había en aquella prisión, y
él era el que dirigía todo lo que se hacía allí.
Gén 39:23 El jefe carcelero no supervisaba nada de lo que estaba a
cargo de Iosef יוֹסֵף, porque YHVH יְהֹוָה estaba con
él, y en todo lo que él hacía YHVH יְהֹוָה le daba
éxito.
Gén 40:1 Algún tiempo después el copero y el panadero del rey de
Mitsráyim ofendieron a su amo el rey de Mitsráyim.
Gén 40:2 El Faraón se enfureció contra sus cortesanos, el jefe
copero y el jefe panadero,
Gén 40:3 y los puso en custodia, en la casa del jefe mayordomo,
en la misma prisión donde estaba confinado Iosef יוֹסֵף.
Gén 40:4 El jefe mayordomo asignó a Iosef יוֹסֵף a cargo de ellos, y él los atendía. Después de haber
estado en custodia por algún tiempo,
Gén 40:5 ambos –el copero y el panadero del rey de Mitsráyim, que
estaban confinados en la prisión– tuvieron sueños la misma noche, cada cual su
propio sueño y cada sueño con su propio significado.
Gén 40:6 Cuando Iosef יוֹסֵף vino a
ellos por la mañana, vio que estaban perplejos.
Gén 40:7 Les preguntó a los cortesanos del Faraón, que estaban
bajo custodia con él en la casa de su amo: “¿Por qué se ven ustedes abatidos
hoy?”
Gén 40:8 Y ellos le contestaron: “Tuvimos unos sueños y no hay
nadie que los interprete”. Así que Iosef יוֹסֵף les dijo:
“¡Ciertamente Elohim אֱלהִים puede interpretarlos!
Cuéntenme [sus sueños]”.
Gén 40:9 Entonces el jefe copero le contó su sueño a Iosef יוֹסֵף. Le dijo: “En mi sueño había una vid frente a mí.
Gén 40:10 En la vid había tres ramas. Apenas había retoñado cuando
echó flores y sus racimos echaron uvas maduras.
Gén 40:11 La copa del Faraón estaba en mi mano, y yo tomé las
uvas, las exprimí en la copa del Faraón, y le puse la copa en la mano al Faraón”.
Gén 40:12 Iosef יוֹסֵף le dijo: “Esta es la
interpretación: Las tres ramas son tres días.
Gén 40:13 En tres días el Faraón te perdonará y te restaurará a tu
puesto; tú le pondrás la copa en la mano al Faraón, como acostumbrabas antes
cuando eras su copero.
Gén 40:14 Pero acuérdate de mí cuando todo te vaya bien, y hazme
el favor de mencionarme delante del Faraón, para que me libre de este lugar.
Gén 40:15 Porque en verdad a mí me secuestraron de la Aretz de los
hebreos; y tampoco he hecho aquí nada para que me pusieran en el calabozo”.
Gén 40:16 Cuando el jefe panadero vio cuán favorablemente había
interpretado, le dijo a Iosef יוֹסֵף: “En mi sueño, igualmente,
había tres canastas tejidas en mi cabeza.
Gén 40:17 En la canasta de más arriba había toda clase de
alimentos que prepara un repostero para el Faraón; y las aves se lo comían de
la canasta que estaba sobre mi cabeza”.
Gén 40:18 Iosef יוֹסֵף respondió: “Esta es la
interpretación: Las tres canastas son tres días.
Gén 40:19 En tres días el Faraón levantará tu cabeza y te empalará
sobre un poste; y las aves picarán tus carnes”.
Gén 40:20 Al tercer día –el día de su cumpleaños– el Faraón hizo
un banquete para todos sus oficiales, y sacó de la prisión, de entre sus
oficiales, a su jefe copero y a su jefe panadero.
Gén 40:21 Restauró al jefe co-pero a su puesto, y éste continuó
poniéndole la copa en la mano al Faraón;
Gén 40:22 pero al jefe panadero lo empaló –tal como se los había
interpretado Iosef יוֹסֵף.
Gén 40:23 Sin embargo, el jefe copero no pensó en Iosef יוֹסֵף, se olvidó de él.
Gén 41:1 PARASHÁ 10: MIKKETZ
MiKets Significa:
al final - al cabo
BeReshit - Gén_41:1–44:17
Haftarah: Melajim Alef 1Re_3:15-4:1
Brit Hadashá:
Mr_13:1–14:31; Hch_7:9-16
[Aliyá 1] Al cabo de dos
años, Far´óh tuvo un sueño: él estaba parado junto al Río Nilo
Gén 41:2 cuando salieron del Río siete vacas, hermosas y
robustas, y se pusieron a pastar en las hierbas del Río.
Gén 41:3 Pero enseguida, subieron otras siete vacas del Río
detrás de las primeras, feas y flacas, y se pararon junto a las vacas que
estaban a la orilla del río;
Gén 41:4 y las vacas feas y flacas se comieron a las siete vacas
hermosas y robustas. Y el Faraón se despertó.
Gén 41:5 Se durmió y tuvo un segundo sueño: Siete espigas de
grano, sólidas y saludables, crecieron de una sola mata.
Gén 41:6 Pero detrás de ellas crecieron enseguida siete espigas,
flacas y quemadas por el viento oriental,
Gén 41:7 y las espigas flacas se tragaron a las siete espigas
sólidas y llenas. Entonces se despertó el Faraón: ¡y era un sueño!
Gén 41:8 A la mañana siguiente, tenía el ánimo inquieto, y mandó
buscar a todos los magos de Mitsráyim, y a todos sus sabios; y el Faraón les
contó su sueño, pero nadie se lo pudo interpretar al Faraón.
Gén 41:9 Entonces el jefe copero habló y le dijo al Faraón:
“Tengo que hacer mención hoy de mis ofensas.
Gén 41:10 Una vez el Faraón se enojó con sus servidores, y me puso
en custodia en la casa del jefe mayordomo, junto con el jefe panadero.
Gén 41:11 Nosotros tuvimos unos sueños la misma noche, él y yo,
cada uno de nosotros un sueño con su propia interpretación.
Gén 41:12 Había allí con nosotros un joven hebreo, un servidor del
jefe mayordomo; y entonces le contamos nuestros sueños, y él nos los
interpretó, diciéndole a cada uno el significado de su sueño.
Gén 41:13 Y tal como él nos lo interpretó, así sucedió: A mí me
restauraron a mi puesto, y al otro lo colgaron”.
Gén 41:14 Enseguida el Faraón mandó a buscar a Iosef יוֹסֵף, y lo sacaron rápidamente del calabozo. Él se afeitó y
se cambió de ropa, y se presentó ante el Faraón.
Gén 41:15 Y el Faraón le dijo a Iosef יוֹסֵף: “Tuve un sueño, pero nadie puede interpretarlo. Ahora
he oído decir de ti que de oír un sueño dices enseguida su significado”.
Gén 41:16 Iosef יוֹסֵף le contestó al Faraón,
diciendo: “No soy yo. Elohim אֱלהִים le responderá
favorablemente al Faraón”.
Gén 41:17 Entonces el Faraón le dijo a Iosef יוֹסֵף: “En mi sueño, estaba yo parado a la ribera del Río,
Gén 41:18 cuando salieron del Río siete vacas robustas y bien
formadas y se pusieron a pastar entre las hierbas.
Gén 41:19 Enseguida las siguieron otras siete vacas huesudas, mal
formadas, y extenuadas –nunca las había visto igual de feas en toda la Aretz de
Mitsráyim–
Gén 41:20 y las siete vacas secas y feas se comieron a las
primeras siete vacas, las robustas;
Gén 41:21 pero después de haberlas consumido, no se notaba que las
habían consumido, porque seguían viéndose tan mal como antes. Y desperté.
Gén 41:22 En mi otro sueño, vi siete espigas de grano, llenas y
saludables, que crecían en una sola mata;
Gén 41:23 pero inmediatamente detrás de ellas brotaron siete
espigas, marchitas, flacas, y quemadas por el viento oriental.
Gén 41:24 Y las espigas flacas se tragaron a las siete espigas
saludables. Se lo he contado a mis magos, pero ninguno tiene una explicación”.
Gén 41:25 Y Iosef יוֹסֵף le dijo al Faraón: “Los
sueños del Faraón son uno y el mismo: Elohim אֱלהִים le ha dicho al Faraón lo que está a punto de hacer.
Gén 41:26 Las siete vacas saludables son siete años, y las siete
espigas saludables son siete años; es el mismo sueño.
Gén 41:27 Las siete vacas secas y feas que siguieron son siete
años, como lo son también las siete espigas vacías y quemadas por el viento
oriental; representan siete años de hambre.
Gén 41:28 Es tal como le he dicho al Faraón: Elohim אֱלהִים le ha revelado al Faraón lo que está a punto de hacer.
Gén 41:29 En el futuro inmediato hay siete años de gran abundancia
en toda la Aretz de Mitsráyim.
Gén 41:30 Después de ellos vendrán siete años de hambre,
Gén 41:31 ningún rastro de la abundancia quedará en la Aretz por
causa del hambre que vendrá después, porque será muy severa.
Gén 41:32 En cuanto a que el Faraón tuvo el mismo sueño dos veces,
significa que el asunto ha sido determinado por Elohim אֱלהִים, y que Elohim אֱלהִים lo
realizará pronto.
Gén 41:33 “De acuerdo con esto, el Faraón debería buscar un hombre
de discernimiento y sabiduría, y ponerlo sobre la Aretz de Mitsráyim.
Gén 41:34 El Faraón debe tomar medidas para nombrar supervisores
en el país, y organizar el país de Mitsráyim en los siete años de abundancia.
Gén 41:35 Todo el alimento de esos años buenos que vienen debe
almacenarse, y recogerse el grano bajo la autoridad del Faraón como alimento a
ser almacenado en las ciudades.
Gén 41:36 Ese alimento deber ser la reserva para el país para los
siete años de hambre que vendrán sobre la Aretz de Mitsráyim, para que el país
no perezca de hambre”.
Gén 41:37 El plan le agradó al Faraón y a todos sus cortesanos.
Gén 41:38 Y el Faraón les dijo a sus cortesanos: “¿Podremos hallar
a otro como él, un hombre en quien está el Rúaj de Elohim אֱלהִים?”
Gén 41:39 De modo que el Faraón le dijo a Iosef יוֹסֵף: “Siendo que Elohim אֱלהִים te ha dado a
conocer todo esto, no hay nadie con tanto discernimiento y sabiduría como tú.
Gén 41:40 Tú estarás a cargo de mi corte, y por tus órdenes se
dejará llevar todo mi pueblo; solamente con relación al trono seré superior a
ti”.
Gén 41:41 El Faraón le dijo además a Iosef יוֹסֵף: “Mira, te pongo a cargo de toda la Aretz de Mitsráyim”.
Gén 41:42 Y quitándose de la mano el anillo de firmar, el Faraón
se lo puso en la mano a Iosef יוֹסֵף; y lo hizo vestir de ropa
de lino fino, y le puso una cadena de oro en el cuello.
Gén 41:43 Lo hizo montar en la carroza de su segundo en mando, y
gritaban delante de él: “¡Abran paso!” De esta manera lo puso a cargo de todo
el país de Mitsráyim.
Gén 41:44 El Faraón le dijo a Iosef יוֹסֵף: “Yo soy el Faraón; sin embargo, sin ti, nadie levantará una mano ni un
pie en toda la Aretz de Mitsráyim”.
Gén 41:45 El Faraón entonces le puso a Iosef יוֹסֵף el nombre de Tsafnat Panéaj; y le dio por esposa a
Asnat, la hija de Poti Fera, sacerdote de On. De esta manera Iosef יוֹסֵף resultó a cargo de toda la Aretz de Mitsráyim. –
Gén 41:46 Iosef יוֹסֵף tenía treinta años de edad
cuando entró al servicio del Faraón rey de Mitsráyim–. Saliendo de la presencia
del Faraón, Iosef יוֹסֵף viajó a través de toda la Aretz de Mitsráyim.
Gén 41:47 Durante los siete años de abundancia, la Aretz produjo
en grandes cantidades.
Gén 41:48 Y él recogió todo el grano de los siete años que
disfrutó la Aretz de Mitsráyim, y almacenó el grano en las ciudades; en cada
ciudad puso el grano de los campos de alrededor.
Gén 41:49 Así Iosef יוֹסֵף recolectó
el producto en grandísimas cantidades, como las arenas del mar, hasta que cesó
de medirlo, porque no podía medirse.
Gén 41:50 Antes de que llegaran los años de hambre, Iosef יוֹסֵף llegó a ser padre de dos hijos, que le dio Asnat la hija
de Poti Fera, kohen de On.
Gén 41:51 Iosef יוֹסֵף llamó al primogénito
Menasheh Olvido, queriendo decir: “Elohim אֱלהִים me ha hecho
olvidar completamente mi adversidad y mi hogar paterno”.
Gén 41:52 Y al segundo lo llamó Efráyim Fértil, queriendo decir: “Elohim
אֱלהִים me ha hecho fértil en la Aretz de mi aflicción”.
Gén 41:53 Los siete años de abundancia que disfrutó la Aretz de
Mitsráyim llegaron a su fin,
Gén 41:54 y comenzaron los siete años de hambre, tal como Iosef יוֹסֵף había predicho. Hubo hambre en todos los países, pero en
todo el país de Mitsráyim había lejem.
Gén 41:55 Y cuando todo el país de Mitsráyim sintió el hambre, el
pueblo clamó al Faraón pidiendo lejem; y el Faraón les decía a todos los
mitsritas: “Vayan donde Iosef יוֹסֵף; hagan todo lo que él les
diga”. –
Gén 41:56 Por consiguiente, cuando se hizo severa el hambre en la Aretz
de Mitsráyim, Iosef יוֹסֵף abría todo lo que tenían
almacenado, y les racionaba el grano a los mitsritas. El hambre, sin embargo,
se extendió al mundo entero.
Gén 41:57 De modo que todo el mundo venía donde Iosef יוֹסֵף en Mitsráyim para procurarse raciones, porque el hambre
se había vuelto severa en toda la Aretz.
Gén 42:1 Cuando Iaakov vio que se podían conseguir raciones de
alimento en Mitsráyim, les dijo a sus hijos: “¿Por qué se quedan ahí
mirándose?”
Gén 42:2 Y prosiguió: “Ahora oigo que se pueden conseguir
raciones en Mitsráyim. Bajen allá y busquen raciones para nosotros, para que
vivamos y no muramos”.
Gén 42:3 Así que diez de los hermanos de Iosef יוֹסֵף bajaron a buscar raciones de grano en Mitsráyim;
Gén 42:4 porque Iaakov no envió a Binyamín el hermano de Iosef יוֹסֵף con sus hermanos, ya que temía que fuera a enfrentar un
desastre.
Gén 42:5 Así fue como los hijos de Israel ישראל estuvieron entre los que vinieron a procurar raciones,
porque el hambre se extendió hasta la Aretz de Kenaan.
Gén 42:6 Sucede que Iosef יוֹסֵף era el
gobernador del país; era él quien distribuía las raciones a toda la gente del
país. Y vinieron los hermanos de Iosef יוֹסֵף y se
postraron, con sus rostros en el suelo.
Gén 42:7 Cuando Iosef יוֹסֵף vio a sus
hermanos, los reconoció; pero actuó como un extraño con ellos y les habló
severamente. Les preguntó; “¿De dónde vienen ustedes?” Y ellos respondieron:
“De la Aretz de Kenaan, a procurar alimento”.
Gén 42:8 Porque, aunque Iosef יוֹסֵף reconoció a
sus hermanos, ellos no lo reconocieron a él.
Gén 42:9 Recordando los sueños que había tenido acerca de ellos, Iosef
יוֹסֵף les dijo: “Ustedes son espías, han venido a ver la
situación interna del país”.
Gén 42:10 Pero ellos le dijeron: “¡No, mi amo! De verdad que sus
servidores han venido a procurar alimento.
Gén 42:11 Todos nosotros somos hijos de un mismo padre; somos
hombres honrados; sus servidores nunca han sido espías”.
Gén 42:12 Y él les dijo: “¡No, ustedes han venido a ver la
situación interna del país!”
Gén 42:13 Y ellos respondieron: “Nosotros sus servidores éramos
doce hermanos, hijos de cierto hombre en la Aretz de Kenaan; el menor, sin
embargo, está ahora con nuestro padre, y uno ya no existe”.
Gén 42:14 Pero Iosef יוֹסֵף les dijo:
“¡Es tal como les he dicho, ustedes son espías!
Gén 42:15 De esta manera los pondré a prueba: a menos que su
hermano menor venga aquí, donde el Faraón, ¡ustedes no saldrán de este lugar!
Gén 42:16 Que uno de ustedes vaya y traiga a su hermano, mientras
el resto de ustedes permanecen confinados, para poner a prueba sus palabras a
ver si hay verdad en ustedes. ¡De otro modo, para el Faraón, ustedes no son más
que espías!”
Gén 42:17 Y los confinó en la casa de detención por tres días.
Gén 42:18 Al tercer día Iosef יוֹסֵף les dijo:
“Hagan esto y vivirán, porque yo soy un hombre respetuoso de Elohim אֱלהִים.
Gén 42:19 Si ustedes son hombres honrados, que uno de los hermanos
quede retenido en su lugar de detención, mientras el resto de ustedes van y
llevan a sus casas raciones para sus familias hambrientas;
Gén 42:20 Pero tienen que traerme a su hermano menor, para poder
verificar sus palabras y para que no mueran”. Y ellos lo hicieron así.
Gén 42:21 Se dijeron unos a otros: “¡Ay! Estamos recibiendo este
castigo por causa de nuestro hermano, porque vimos su angustia, y no le hicimos
caso cuando nos suplicaba. Por eso es que nos ha venido esta angustia”.
Gén 42:22 Entonces Reubén habló, y les dijo: “¿No se los dije, que
no le hicieran daño al muchacho? Pero ustedes no hicieron caso. Ahora viene el
ajuste de cuentas por su sangre”.
Gén 42:23 Ellos no sabían que Iosef יוֹסֵף entendía, porque había un intérprete entre él y ellos.
Gén 42:24 Él se apartó de ellos y lloró. Pero volvió donde ellos y
les habló; y tomó a Shimeon de entre ellos y lo hizo amarrar delante de ellos.
Gén 42:25 Entonces Iosef יוֹסֵף dio órdenes
de que llenaran sus bolsas de grano, volvieran a poner el dinero de cada cual,
en su saco, y les dieran provisiones para el viaje; y así lo hicieron.
Gén 42:26 De modo que cargaron sus asnos con las raciones y
partieron de allí.
Gén 42:27 Cuando uno de ellos estaba abriendo su saco para dar de
comer a su asno en el campamento nocturno, vio su dinero allí mismo en la boca
de su bolsa.
Gén 42:28 Y les dijo a sus hermanos: “¡Me devolvieron el dinero!
¡Está aquí en mi bolsa!” Sus corazones dieron un salto; y, temblando, se
volvieron unos a otros, diciendo: “¿Qué es esto que nos ha hecho Elohim אֱלהִים?”
Gén 42:29 Cuando llegaron donde su padre Iaakov en la Aretz de
Kenaan, le contaron todo lo que les había pasado, diciendo:
Gén 42:30 “El hombre que es amo del país nos habló severamente y
nos acusó de espiar en el país.
Gén 42:31 Nosotros le dijimos: ‘¡Nosotros somos hombres honrados,
nunca hemos sido espías!
Gén 42:32 Éramos doce hermanos, hijos de un mismo padre; pero uno
ya no existe, y el menor está ahora con nuestro padre en la Aretz de Kenaan.’
Gén 42:33 Pero el hombre que es amo del país nos dijo: ‘En esto
sabré que son hombres honrados: dejen a uno de sus hermanos conmigo, y lleven
algo para sus familias hambrientas y salgan.
Gén 42:34 Y tráiganme a su hermano menor, para yo saber que
ustedes son hombres honrados y no espías. Después les devolveré a su hermano, y
ustedes quedarán libres para moverse en el país.’”
Gén 42:35 Cuando abrieron sus sacos, allí en el saco de cada uno
estaba su bolsa de dinero. Cuando ellos y su padre vieron sus bolsas de dinero,
se alarmaron.
Gén 42:36 Su padre Iaakov les dijo: “Siempre es a mí a quien
ustedes despojan: Iosef יוֹסֵף ya no existe y Shimeon ya
no está, y ahora se quieren llevar a Binyamín. ¡Estas cosas siempre me pasan a
mí!”
Gén 42:37 Entonces Reubén le dijo a su padre: “Puedes matar a mis
dos hijos si no te lo traigo otra vez. Déjalo a mi cargo, que yo te lo
devolveré”.
Gén 42:38 Pero él dijo: “Mi hijo no debe ir contigo, porque su
hermano está muerto y sólo me queda él. Si se encuentra con un desastre en el
viaje que vas a hacer, harás bajar mi cabeza blanca con dolor a la sepultura”.
Gén 43:1 Pero el hambre era severa en el país.
Gén 43:2 Y después que se comieron las raciones que habían traído
de Mitsráyim, su padre les dijo: “Vayan otra vez y procuren algún alimento para
nosotros”.
Gén 43:3 Pero Iehudáh יהודה le dijo.
‘El hombre nos advirtió: “No me presenten la cara a menos que venga su hermano
con ustedes.’
Gén 43:4 Si dejas ir a nuestro hermano con nosotros, bajaremos y
procuraremos alimento para ti;
Gén 43:5 pero si no lo dejas ir, no bajaremos; porque el hombre
nos dijo: ‘No me presenten la cara a menos que su hermano venga con ustedes.’”
Gén 43:6 E Israel ישראל dijo: “¿Por
qué me hicieron esa maldad de decirle al hombre que ustedes tenían otro
hermano?”
Gén 43:7 Ellos contestaron: “Pero el hombre seguía preguntándonos
sobre nosotros y nuestra familia, diciendo: ‘¿Todavía vive su padre? ¿Tienen
algún otro hermano?’ Y teníamos que contestar sus preguntas. ¿Cómo íbamos a
saber que nos diría: ‘Traigan aquí a su hermano?’”
Gén 43:8 Entonces Iehudáh יהודה le dijo a
su padre Israel ישראל: “Envía al muchacho a mi cuidado, y emprendamos el
viaje, para que vivamos y no muramos –tú y nosotros y nuestros hijos,
Gén 43:9 Yo mismo seré su fiador; puedes hacerme responsable; si
no te lo traigo de regreso y te lo pongo delante, yo llevaré la culpa delante
de ti para siempre.
Gén 43:10 Porque ya pudiéramos haber ido y regresado dos veces si
no hubiéramos perdido tanto tiempo”.
Gén 43:11 Entonces su padre Israel ישראל les dijo: “Si tiene que ser así, hagan esto: echen en su equipaje algunos
de los mejores productos de la Aretz, llévenselos como regalo al hombre –un
poco de bálsamo y miel, goma, mirra nueces de pistacho, y almendras.
Gén 43:12 Y lleven el doble del dinero, para que regresen el
dinero que les devolvieron en las bocas de sus bolsas; tal vez fue un error.
Gén 43:13 Lleven a su hermano también; y vuelvan enseguida donde
el hombre.
Gén 43:14 Y que Elohim אֱלהִים Omnipotente
predisponga al hombre a tener compasión de ustedes, para que le devuelva a su
otro hermano, así como a Binyamín. En cuanto a mí, si tengo que estar de duelo,
que esté de duelo”.
Gén 43:15 Así que los hombres tomaron aquel regalo, y llevaron
consigo el doble del dinero, así como a Binyamín. Emprendieron su viaje a
Mitsráyim, donde se presentaron a Iosef יוֹסֵף.
Gén 43:16 Cuando Iosef יוֹסֵף vio a
Binyamín con ellos, le dijo al mayordomo de su casa: “Lleva los hombres a la
casa; sacrifica y prepara un animal, que estos hombres cenarán conmigo esta
tarde”.
Gén 43:17 El hizo lo que le dijo Iosef יוֹסֵף, y llevó a los hombres a la casa de Iosef יוֹסֵף.
Gén 43:18 Pero los hombres estaban asustados porque los llevaron a
la casa de Iosef יוֹסֵף. Pensaron: “Debe ser por el dinero que nos devolvieron
en las bolsas la primera vez que nos han traído a la casa, como pretexto para
atacarnos y tomarnos como esclavos, con nuestros animales de carga”.
Gén 43:19 Así que fueron donde el mayordomo de la casa de Iosef יוֹסֵף y le hablaron a la entrada de la casa.
Gén 43:20 Dijeron: “Si tiene usted la bondad, mi amo, nosotros
bajamos una vez a procurar alimento.
Gén 43:21 Pero cuando llegamos al campamento nocturno y abrimos
nuestras bolsas, allí estaba el dinero de cada uno en la boca de su bolsa, todo
nuestro dinero. Así que lo hemos traído con nosotros.
Gén 43:22 Y hemos traído con nosotros más dinero para procurar
alimento. No sabemos quién puso el dinero en nuestras bolsas”.
Gén 43:23 El respondió: “Todo está bien con ustedes; no tengan
temor. Su Elohim אֱלהִים, el Elohim אֱלהִים de su
padre, les debe haber puesto un tesoro en sus bolsas. Yo recibí el pago de
ustedes”. Y les trajo a Shimeon.
Gén 43:24 Entonces el hombre llevó a los hombres a la casa de Iosef
יוֹסֵף; les dio agua para lavarse los pies, y proveyó alimento
para sus asnos.
Gén 43:25 Ellos descargaron sus regalos para esperar la llegada de
Iosef יוֹסֵף por la tarde, porque habían oído que iban a cenar allí.
Gén 43:26 Cuando Iosef יוֹסֵף llegó a la
casa, le entregaron los regalos que habían traído consigo a la casa,
postrándose hasta el suelo ante él.
Gén 43:27 El los saludó y les dijo: “¿Cómo está su anciano padre
del que me hablaron? ¿Todavía está en buena salud?”
Gén 43:28 Ellos contestaron: “Le va bien a su servidor nuestro
padre; todavía está en buena salud”. Y se postraron e hicieron reverencia.
Gén 43:29 Mirando alrededor, vio a su hermano Binyamín, el hijo de
su madre, y preguntó: “¿Es este su hermano menor del que me hablaron?” Y
prosiguió: “Que Elohim אֱלהִים te favorezca, mi muchacho”.
Gén 43:30 Con lo cual Iosef יוֹסֵף se apresuró
a salir, porque estaba vencido de sentimiento por su hermano y estaba a punto de
llorar; se fue a otro cuarto y lloró allí.
Gén 43:31 Luego se lavó la cara, reapareció, y –ya en control de
sí mismo– ordenó: “Sirvan la comida”.
Gén 43:32 Le sirvieron a él aparte, a ellos aparte, y a los
mitsritas que comían con él aparte; porque los mitsritas no podían comer con
los hebreos, ya que eso era detestable para los mitsritas.
Gén 43:33 A medida que él los dirigía a sentarse, en orden de
edades desde el mayor hasta el menor, los hombres se miraban unos a otros
asombrados,
Gén 43:34 Les sirvieron porciones de la comida de él; pero la
porción de Binyamín era cinco veces mayor que la de cualquier otro. Y bebieron
con él hasta saciarse.
Gén 44:1 Después le dio las siguientes instrucciones al mayordomo
de su casa: “Llena las bolsas de los hombres con alimento, todo el que puedan
llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su bolsa.
Gén 44:2 Pon mi copa de plata en la boca del saco del más joven,
junto con su dinero para las raciones”. Y él hizo lo que le dijo Iosef יוֹסֵף.
Gén 44:3 Con los primeros resplandores de la mañana, despidieron
a los hombres con sus animales de carga.
Gén 44:4 Acababan de salir de la ciudad y no iban muy lejos,
cuando Iosef יוֹסֵף le dijo a su mayordomo: “¡Levántate, ve tras los
hombres! Y cuando los alcances, diles: “¿Por qué pagaron mal por bien?
Gén 44:5 Esta es la copa en la que bebe mi amo y la que usa para
adivinación. ¡Estuvo muy mal de ustedes el hacer eso!’”
Gén 44:6 El los alcanzó y les dijo esas palabras.
Gén 44:7 Y ellos le dijeron: “¿Por qué dice mi amo tal cosa?
¡Lejos esté de sus servidores el hacer algo como eso!
Gén 44:8 Aquí le trajimos de la Aretz de Kenaan el dinero que
encontramos en las bocas de nuestras bolsas. ¿Cómo entonces podríamos haber
robado algún oro o plata de la casa de su amo?
Gén 44:9 Cualquiera de sus servidores en el que se encuentre
morirá; el resto de nosotros, además, nos haremos esclavos de mi amo”.
Gén 44:10 El respondió: “Aunque lo que ustedes proponen está bien,
solamente aquel en el que se encuentre será mi esclavo; pero el resto de
ustedes se irá libre”.
Gén 44:11 Así que cada uno se apresuró a bajar su bolsa al suelo,
y cada uno abrió su bolsa.
Gén 44:12 El rebuscó, comenzando por el mayor y terminando por el
menor; y la copa apareció en la bolsa de Binyamín.
Gén 44:13 Entonces se desgarraron las ropas; y cada cual volvió a
cargar su bestia de carga y regresaron a la ciudad.
Gén 44:14 Cuando Iehudáh יהודה y sus
hermanos volvieron a entrar a la casa de Iosef יוֹסֵף, que estaba aún allí, se tiraron al suelo delante de él.
Gén 44:15 Iosef יוֹסֵף les dijo: “¿Qué es esto que
han hecho ustedes?” ¿No saben que un hombre como yo practica adivinación?”
Gén 44:16Iehudáh יהודה respondió: “¿Qué puedo
decirle a mi amo? ¿Cómo podemos alegar, cómo podemos probar nuestra inocencia? Elohim
אֱלהִים ha descubierto el crimen de sus servidores. Aquí
estamos, pues, los esclavos de mi amo, el resto de nosotros, así como aquel en
cuya posesión se halló la copa”.
Gén 44:17 Pero él respondió: “¡Lejos esté de mí el actuar así!
Sólo aquel en cuya posesión se halló la copa será mi esclavo; el resto de
ustedes vuelvan en paz donde su padre”.
Gén 44:18 PARASHÁ 11: VAYIGASH
VaYigash
Significa: y se acercó
BeReshit -
Gén_44:18–47:27
Haftarah: Iejezkel
Eze_37:15-28
Brit Hadashá:
Mr_14:32–15:5; Hch_7:9-16
[Aliyá 1] Entonces Iehudáh יהודה se acercó a Iosef יוֹסֵף, y dijo:
"¡Por favor, mi adón! Deja que tu sirviente te diga algo en privado; y no
te enojes con tu sirviente, porque tú eres como el mismo Far´óh.
Gén 44:19 Mi amo les preguntó a sus servidores: ‘¿Tienen ustedes
un padre u otro hermano?’
Gén 44:20 Nosotros le dijimos a mi amo: ‘Tenemos un padre anciano,
y hay un hijo de su vejez, el menor; su hermano de padre y madre está muerto,
así que él es el único que le queda a su madre, y su padre lo adora’.
Gén 44:21 Entonces usted les dijo a sus servidores: ‘Tráiganmelo,
para que lo vea’.
Gén 44:22 Nosotros le dijimos a mi amo: ‘El muchacho no puede
dejar a su padre; si lo dejara, su padre moriría’.
Gén 44:23 Pero usted les dijo a sus servidores: ‘A menos que su
hermano menor venga con ustedes, no me dejen verles las caras’.
Gén 44:24 Cuando regresamos donde su servidor mi padre, le
informamos las palabras de mi amo.
Gén 44:25 “Más tarde nuestro padre dijo: “Vuelvan a procurar algún
alimento para nosotros’.
Gén 44:26 Nosotros respondimos: ‘No podemos bajar allá otra vez,
solamente si nuestro hermano menor va con nosotros podemos bajar, porque no
podemos presentarle la cara al hombre a menos que nuestro hermano menor vaya
con nosotros’.
Gén 44:27 Su servidor mi padre nos dijo: ‘Como ustedes saben, mi
esposa me dio dos hijos.
Gén 44:28 Pero uno se me desapareció, y yo dije: ¡Ay, alguna
bestia lo destrozó! Y no lo he visto desde entonces.
Gén 44:29 Si ustedes me quitan a este también, y él confronta
algún desastre, harán bajar mi cabeza blanca con dolor a la sepultura’.
Gén 44:30 “Ahora, si yo voy a su servidor mi padre y el muchacho
no va con nosotros –siendo que su vida está tan ligada a la de él–
Gén 44:31 cuando vea que el muchacho no está con nosotros, se
morirá, y sus servidores harán bajar la cabeza blanca de su servidor nuestro
padre con pesar a la sepultura.
Gén 44:32 Ahora bien, su servidor se ofreció a mi padre en
garantía por el muchacho, diciendo: ‘Si no te lo traigo de regreso, yo llevaré
la culpa delante de mi padre para siempre.’
Gén 44:33 Así que, por favor, permita que su servidor quede como
esclavo de mi amo en lugar del muchacho, y deje que el muchacho regrese con sus
hermanos.
Gén 44:34 Porque ¿cómo puedo volver a mi padre a menos que vaya el
muchacho conmigo? ¡No me obligue a ser testigo de la desgracia que sobrecogería
a mi padre!”
Gén 45:1 Iosef יוֹסֵף ya no se podía controlar
delante de todos sus asistentes, y gritó: “¡Que se alejen todos de mí!” Así que
nadie más estaba presente cuando Iosef יוֹסֵף se dio a
conocer a sus hermanos.
Gén 45:2 Sus lamentos eran tan fuertes que los mitsritas podían
oírlos, y así llegó la noticia al palacio del Faraón.
Gén 45:3 Iosef יוֹסֵף les dijo a sus hermanos:
“Yo soy Iosef יוֹסֵף, ¿está bien mi padre todavía?” Pero sus hermanos no
podían contestarle de tan pasmados que se quedaron a causa de él.
Gén 45:4 Entonces Iosef יוֹסֵף les dijo a
sus hermanos: “Vengan acá”. Y cuando se acercaron, les dijo: “Yo soy su hermano
Iosef יוֹסֵף, el que ustedes vendieron a Mitsráyim.
Gén 45:5 Ahora, no se angustien ni se reprochen por haberme
vendido aquí; fue para salvar vidas que Elohim אֱלהִים me envió antes de ustedes.
Gén 45:6 Ya hace dos años que hay hambre en la Aretz, y todavía
vienen cinco años en los que no habrá ningún producto de la siembra.
Gén 45:7 Elohim אֱלהִים me ha enviado antes que
ustedes para asegurar su supervivencia en la Aretz, y para salvar sus vidas en
una liberación extraordinaria.
Gén 45:8 Así que no fueron ustedes quienes me enviaron aquí, sino
Elohim אֱלהִים; y él me ha hecho un padre para el Faraón, amo de toda
su casa, y gobernante sobre toda la Aretz de Mitsráyim.
Gén 45:9 Ahora, vuelvan pronto donde mi padre y díganle: “Así
dice tu hijo Iosef יוֹסֵף: ‘Elohim אֱלהִים me ha hecho
amo de todo Mitsráyim; ven a mí sin demora.
Gén 45:10 Habitarás en la región de Goshen, donde estarás cerca de
mí –tú y tus hijos y tus nietos, tus rebaños y tus manadas, y todo lo tuyo.
Gén 45:11 Allí yo proveeré para ustedes –porque todavía quedan
cinco años de hambre por venir– para que tú y tu familia y todos los tuyos no
padezcan necesidad.’
Gén 45:12 Ustedes pueden ver por ustedes mismos, y mi hermano
Binyamín por sí mismo, que soy yo mismo el que les está hablando.
Gén 45:13 Y deben decirle a mi padre todo sobre mi alta posición
en Mitsráyim y todo lo que han visto; y traigan aquí a mi padre con toda
prontitud”.
Gén 45:14 Con eso, abrazó a su hermano Binyamín por el cuello y
lloró, y Binyamín lloró en su cuello.
Gén 45:15 Besó a todos sus hermanos y lloró sobre ellos; sólo
entonces pudieron sus hermanos hablarle.
Gén 45:16 Al palacio del Faraón llegó la noticia de que habían
llegado los hermanos de Iosef יוֹסֵף. El Faraón y sus cortesanos
se alegraron.
Gén 45:17 Y el Faraón le dijo a Iosef יוֹסֵף: “Diles a tus hermanos: ‘Hagan esto: carguen sus bestias
y vayan enseguida a la Aretz de Kenaan.
Gén 45:18 Tomen a su padre y a sus familias y vengan a mí; yo les
daré a ustedes lo mejor de la Aretz de Mitsráyim y vivirán de la abundancia de
la Aretz.’
Gén 45:19 Y te invito a que añadas: ‘Hagan esto: lleven de la Aretz
de Mitsráyim unos vagones para sus hijos y sus esposas, y traigan acá a su
padre.
Gén 45:20 Y no se preocupen por sus pertenencias, que lo mejor de
la Aretz de Mitsráyim será de ustedes.’”
Gén 45:21 Los hijos de Israel ישראל lo hicieron
así; Iosef יוֹסֵף les dio vagones como había mandado el Faraón, y les
suplió provisiones para el viaje.
Gén 45:22 A cada uno de ellos, además, le dio una muda de ropa;
pero a Binyamín le dio trescientas piezas de plata y cinco mudas de ropa.
Gén 45:23 Y a su padre le envió lo siguiente: diez asnos cargados
con las mejores cosas de Mitsráyim, y diez asnas cargadas con grano, lejem y
provisiones para su padre en el viaje.
Gén 45:24 Cuando iba a despachar a sus hermanos, les dijo: “No
peleen unos con otros por el camino”.
Gén 45:25 Subieron de Mitsráyim y vinieron a su padre Iaakov en la
Aretz de Kenaan.
Gén 45:26 Y le dijeron: “Iosef יוֹסֵף está vivo
todavía; sí, él es gobernante sobre toda la Aretz de Mitsráyim”. Su corazón se
quedó apagado, porque no les creyó.
Gén 45:27 Pero cuando le repitieron todo lo que Iosef יוֹסֵף les había dicho, y cuando vio los vagones que Iosef יוֹסֵף había enviado para transportarlo, el Rúaj de Iaakov su
padre revivió.
Gén 45:28 “¡Es suficiente!” dijo Israel ישראל, “¡Mi hijo Iosef יוֹסֵף está vivo
todavía! Tengo que ir a verlo antes de que me muera”.
Gén 46:1 Así emprendió viaje Israel ישראל con todo lo suyo, y llegó a Beer Sheva, donde ofreció
sacrificios al Elohim אֱלהִים de su padre Itzjak יִצְחַק.
Gén 46:2 Elohim אֱלהִים llamó a Israel ישראל en visión de noche: “¡Iaakov, Iaakov!” El respondió:
“Aquí estoy”.
Gén 46:3 Y dijo: “Yo soy Él, el Elohim אֱלהִים de tu Padre. No temas bajar a Mitsráyim, porque allí yo
te convertiré en una gran nación.
Gén 46:4 Yo mismo bajaré contigo a Mitsráyim, y yo mismo también
te traeré de regreso; y la mano de Iosef יוֹסֵף cerrará tus
ojos”.
Gén 46:5 Así que Iaakov salió de Beer Sheva. Los hijos de Israel ישראל pusieron a su padre Iaakov y a sus hijos y a sus esposas
en los vagones que el Faraón había enviado para transportarlo;
Gén 46:6 y llevaron consigo su crianza de animales y la riqueza
que habían acumulado en la Aretz de Kenaan. Así entró Iaakov a Mitsráyim y todo
su linaje con él:
Gén 46:7 se trajo consigo para Mitsráyim a sus hijos y nietos, a
sus hijas y nietas –a todo su linaje.
Gén 46:8 Estos son los nombres de Los Bene-Israel בני ישראל, de Iaakov y sus descendientes, que vinieron a
Mitsráyim. El primogénito de Iaakov, Reubén;
Gén 46:9 los hijos de Reubén: Hanok, Palú, Hetsrón, y Karmí.
Gén 46:10 Los hijos de Shimeon: Yemuel, Yamín, Ohad, Yakhín,
Tsojar, y Shaúl el hijo de una kenaanita.
Gén 46:11 Los hijos de Leví: Guershón, kehat, y Merarí.
Gén 46:12 Los hijos de Iehudáh יהודה: Er, Onán,
Shelá, Péretz, y Zéraj, pero Er y Onán habían muerto en la Aretz de Kenaan; y
los Hijos de Péretz fueron Hetsrón y jamul.
Gén 46:13 Los hijos de Yissakhar: Tolá, Puvah, Yob, y Shimrón.
Gén 46:14 Los hijos de Zebulún: Séred, Elón, y Yahleel.
Gén 46:15 Esos fueron los hijos que le dio Leah a Iaakov en Padán
Aram, en adición a su hija Dinah. Personas en total, varones y hembras: treinta
y tres.
Gén 46:16 Los hijos de Gad: Tsifyón, Jaguí, Shuni, Etsbón, Eré,
Arodí, y Arelí.
Gén 46:17 Los hijos de Asher: Imnah, Yishvah, Yishví, y Beriah, y
su hermana Séraj. Los hijos de Beriah: Jéber y Malkiel.
Gén 46:18 Estos fueron los descendientes de Zilpah, la que le
había dado Laván a su hija Leah. Estos le dieron a Iaakov –dieciséis personas.
Gén 46:19 Los hijos de Rajel la esposa de Iaakov fueron Iosef יוֹסֵף y Binyamín.
Gén 46:20 a Iosef יוֹסֵף le nacieron en la Aretz
Mitsráyim Menasheh y Efráyim, los que le dio Asenat la hija de Poti Fera, kohen
de On.
Gén 46:21 Los hijos de Binyamín: Bela, Békher, Ashbel, Guerá,
Naamán, Ejí, Rosh, Mupim, Jupim y Ard.
Gén 46:22 Estos fueron los descendientes de Rajel que le nacieron
a Iaakov – catorce personas en total.
Gén 46:23 El hijo de Dan: Jushim.
Gén 46:24 Los hijos de Naftalí; Yajtseel, Guní, Yétser, y Shilem.
Gén 46:25 Estos fueron los descendientes de Bilhah, la que le
había dado Laván a su hija Rajel. Estos le dieron ella a Iaakov –siete personas
en total.
Gén 46:26 Todas las personas pertenecientes a Iaakov que vinieron
a Mitsráyim –que salieron de él, aparte de las esposas de Iaakov– todas esas
personas sumaban sesenta y seis.
Gén 46:27 Y los hijos de Iosef יוֹסֵף que le
nacieron en Mitsráyim eran dos en total. Así que el total de la familia de Iaakov
que vino a Mitsráyim era de setenta personas.
Gén 46:28 Él había enviado a Iehudáh יהודה adelante donde Iosef יוֹסֵף, para
indicarle el camino a Goshen. Así que cuando llegaron a la región de Goshen,
Gén 46:29 Iosef יוֹסֵף ordenó su carruaje y fue a
Goshen para encontrarse con su padre; se presentó a él y, abrazándolo por el
cuello, lloró sobre su cuello por un buen rato.
Gén 46:30 Entonces Israel ישראל le dijo a Iosef
יוֹסֵף: “Ahora me puedo morir, ya que he visto por mí mismo que
estás vivo todavía”.
Gén 46:31 Entonces Iosef יוֹסֵף les dijo a
sus hermanos y a la familia de su padre: “Subiré y le daré la noticia al Faraón,
y le diré: ‘Han venido a mí mis hermanos y la familia de mi padre, que estaban
en la Aretz de Kenaan.
Gén 46:32 Los hombres son pastores; siempre han sido criadores de
ganado, y han traído con ellos sus rebaños y manadas y todo lo que es de
ellos.’
Gén 46:33 Así que cuando el Faraón los llame y les pregunte cuál
es su ocupación,
Gén 46:34 le responderán: ‘Sus servidores han sido criadores de
ganado desde el principio hasta ahora, tanto nosotros como nuestro padre’ –para
que se puedan quedar en la región de Goshen. Porque los mitsritas aborrecen a
todos los pastores”.
Gén 47:1 Entonces Iosef יוֹסֵף vino a
informar al Faraón, y le dijo: “Mi padre y mis hermanos, con sus rebaños y
manadas y todas sus pertenencias, han venido de la Aretz de Kenaan y están
ahora en la región de Goshen”.
Gén 47:2 Y escogiendo algunos de sus hermanos, se los presentó al
Faraón.
Gén 47:3 El Faraón les dijo a sus hermanos: “¿Cuál es su
ocupación?” Ellos le respondieron al Faraón: “Sus servidores somos pastores,
como también lo fueron nuestros padres.
Gén 47:4 Y agregaron: “Hemos venido a residir como extranjeros en
esta Aretz, porque no hay pasto para los rebaños de sus servidores, y el hambre
es severa en la Aretz de Kenaan. Tenga la bondad, pues, de permitir que sus
servidores se queden en la región de Goshen”.
Gén 47:5 Entonces el Faraón le dijo a Iosef יוֹסֵף: “En cuanto a tu padre y tus hermanos,
Gén 47:6 la Aretz de Mitsráyim está abierta delante de ti:
establece a tu padre y tus hermanos en la mejor parte de la Aretz; deja que se
queden en la región de Goshen. Y si conoces algunos hombres hábiles entre
ellos, ponlos a cargo de mis crianzas”.
Gén 47:7 Iosef יוֹסֵף entonces trajo a su padre Iaakov
y se lo presentó al Faraón; y Iaakov saludó al Faraón.
Gén 47:8 El Faraón le preguntó a Iaakov: “¿Cuántos años tienes?”
Gén 47:9 Y Iaakov le respondió al Faraón: “Los años de mi
peregrinación [sobre la Aretz] son ciento treinta. Pocos y malos han sido los
años de mi vida; ni siquiera se acercan a los lapsos de vida de mis padres
durante sus peregrinaciones”.
Gén 47:10 Entonces Iaakov se despidió del Faraón, y salió de su
presencia.
Gén 47:11 De modo que Iosef יוֹסֵף instaló a
su padre y sus hermanos, dándoles propiedades en la parte más selecta de la Aretz
de Mitsráyim, en la región de Ramesés, como había ordenado el Faraón.
Gén 47:12 Iosef יוֹסֵף mantenía con lejem a su
padre, a sus hermanos, y a toda la familia de su padre, hasta los más pequeños.
Gén 47:13 En aquel tiempo no había lejem en todo el mundo, pues el
hambre era muy severa; tanto la Aretz de Mitsráyim como la Aretz de Kenaan
languidecían por causa del hambre.
Gén 47:14 Iosef יוֹסֵף adquirió todo el dinero que
podía hallarse en la Aretz de Mitsráyim y en la Aretz de Kenaan, como pago por
las raciones que se procuraban, y Iosef יוֹסֵף trajo el
dinero al palacio del Faraón.
Gén 47:15 Y cuando se acabó el dinero en la Aretz de Mitsráyim y
en la Aretz de Kenaan, todos los mitsritas venían donde Iosef יוֹסֵף y le decían: “¡Denos lejem antes de que muramos ante sus
propios ojos; porque el dinero se acabó!”
Gén 47:16 Y Iosef יוֹסֵף decía: “Tráiganme su
ganado, y yo les venderé a cambio de su ganado, si el dinero se acabó”.
Gén 47:17 Así que le traían su ganado a Iosef יוֹסֵף, y Iosef יוֹסֵף le daba lejem
a cambio de sus caballos, de sus existencias de ovejas y ganado, y asnos; así
les proveyó lejem aquel año a cambio de todo su ganado.
Gén 47:18 Y cuando terminó aquel año, acudían a él el siguiente
año y le decían: “No podemos ocultarle a nuestro amo que, con todo el dinero y
los abastos de animales que le entregamos a nuestro amo, no queda nada a la
disposición de nuestro amo excepto nuestras personas y nuestra Aretz de
cultivo.
Gén 47:19 No nos deje perecer ante su vista, tanto nosotros como
nuestra Aretz. Tómenos a nosotros y nuestras Aretzs a cambio de lejem, y
nosotros con nuestra Aretz seremos servidumbre del Faraón; provéanos la
semilla, para que vivamos y no muramos, y que la Aretz no quede desolada”.
Gén 47:20 Así Iosef יוֹסֵף tomó
posesión de toda la Aretz de cultivo de Mitsráyim para el Faraón, todo mitsrita
vendió su campo porque el hambre era demasiada para ellos; así la Aretz pasó al
Faraón.
Gén 47:21 Y él mudaba la población pueblo por pueblo, de un
extremo de la frontera de Mitsráyim hasta el otro.
Gén 47:22 Sólo la Aretz de los Kohen no tomó, porque los Kohen
recibían alimento del Faraón, y vivían del alimento que el Faraón les daba; por
eso no vendieron sus Aretzs.
Gén 47:23 Entonces Iosef יוֹסֵף le dijo al
pueblo: “Siendo que hoy yo los he adquirido a ustedes y sus Aretzs para el Faraón,
aquí tienen semilla para que siembren la Aretz.
Gén 47:24 Y cuando venga la cosecha, le darán la quinta parte al Faraón,
y cuatro quintas partes serán de ustedes como semilla para los campos y como
alimento para ustedes y sus familias, y como manutención para sus hijos”.
Gén 47:25 Y ellos dijeron: “¡Usted nos ha salvado la vida! Estamos
agradecidos a nuestro amo, y seremos servidumbre para el Faraón”.
Gén 47:26 Y Iosef יוֹסֵף hizo de aquello una ley
civil en Mitsráyim, que aún es válida, que una quinta parte se debe dar al Faraón;
solamente la Aretz de los Kohen no vino a ser del Faraón.
Gén 47:27 Así se estableció Israel ישראל en el país de Mitsráyim, en la región de Goshen; allí adquirieron
propiedades, y se hicieron fértiles y aumentaron grandemente.
Gén 47:28 PARASHÁ 12: VAYEJI
VaYejí Significa:
y vivió
BeReshit - Gén_47:28–50:26
Haftarah: Melajim Alef 1Re_2:1-12
Brit Hadashá:
Mr_15:6–16:8; Hch_7:9-16; Israelitas Mesiánicos Heb_11:21-22; 1Kefa 1Pe_1:3-9;
1Pe_2:11-17
[Aliyá 1] Iaakov יַעֲקֹב vivió en la tierra de Mitzrayim por diecisiete años; por
tanto, Iaakov יַעֲקֹב vivió 147 años.
Gén 47:29 Y cuando se le acercaba a Iaakov el tiempo de morir,
llamó a su hijo Iosef יוֹסֵף y le dijo: “Hazme este
favor, pon tu mano bajo mi muslo como promesa de tu constante lealtad: por
favor, no me sepultes en Mitsráyim.
Gén 47:30 Cuando me acueste con mis padres, sácame de Mitsráyim y
sepúltame en el sepulcro de ellos”. El respondió: “Lo haré como lo has dicho”.
Gén 47:31 Y él le dijo: “Júramelo”. Y él se lo juró. Entonces Israel
ישראל se inclinó en la cabecera de la cama.
Gén 48:1 Algún tiempo después le dijeron a Iosef יוֹסֵף: “Tu padre está enfermo”. Así que tomó consigo a sus dos
hijos, Menasheh y Efráyim.
Gén 48:2 Cuando le dijeron a Iaakov: “Tu hijo Iosef יוֹסֵף ha venido a verte”, Israel ישראל hizo acopio de fuerzas y se sentó en la cama.
Gén 48:3 Y Iaakov le dijo a Iosef יוֹסֵף: “'El-Shaday el Poderoso Omnipotente se me apareció en Luz en la Aretz de
Kenaan, y me bendijo,
Gén 48:4 y me dijo: “Te haré fértil y numeroso; te convertiré en
una comunidad de pueblos; y le asignaré esta Aretz a tu linaje venidero como
posesión perpetua.’
Gén 48:5 Ahora, tus dos hijos, que te nacieron en la Aretz de
Mitsráyim antes de que yo viniera a ti a Mitsráyim, serán míos; Efráyim y
Menasheh no serán menos míos que Reubén y Shimeon.
Gén 48:6 Pero la progenie que te nazca después de ellos será
tuya; ellos quedarán registrados en lugar de sus hermanos en su herencia.
Gén 48:7 [Hago esto porque] cuando yo regresaba de Padán, murió
Rajel, para tristeza mía, mientras yo residía como extranjero en la Aretz de
Kenaan, estando aún a cierta distancia de Efratah; y la sepulté allí en el
camino a Efratah” –ahora Bet Léhem.
Gén 48:8 Notando a los hijos de Iosef יוֹסֵף, Israel ישראל preguntó: “¿Quiénes son
estos?”
Gén 48:9 Y Iosef יוֹסֵף le dijo a su padre: “Estos
son mis hijos, que Elohim אֱלהִים me ha dado aquí”. Y él
dijo: “Tráemelos, para bendecirlos”.
Gén 48:10 Para entonces los ojos de Israel ישראל estaban nublados por la edad; no podía ver. Así que [Iosef
יוֹסֵף] se los acercó, y él los besó y los abrazó.
Gén 48:11 E Israel ישראל le dijo a Iosef
יוֹסֵף: “Nunca esperaba volver a verte, y ahora Elohim אֱלהִים me ha permitido ver a tus hijos también”.
Gén 48:12 Iosef יוֹסֵף entonces se los quitó de
las rodillas, y se postró con el rostro en el suelo.
Gén 48:13 Iosef יוֹסֵף los tomó a los dos, a
Efráyim con la mano derecha –a la izquierda de Israel ישראל– y a Menasheh con la mano izquierda –a la derecha de Israel
ישראל– y se los acercó.
Gén 48:14 Pero Israel ישראל alargó su
mano derecha y la puso sobre la cabeza de Efráyim, aunque era el menor, y su
mano izquierda sobre la cabeza de Menasheh cruzando así las manos –aunque
Menasheh era el primogénito.
Gén 48:15 Y bendijo a Iosef יוֹסֵף, diciendo:
“Elohim אֱלהִים en cuyos caminos anduvieron mis padres Avraham y Itzjak יִצְחַק, Elohim אֱלהִים que ha sido mi pastor desde
mi nacimiento hasta este día –
Gén 48:16 el Mensajero que me ha rescatado de todo mal– bendiga a
los muchachos. En ellos se recordará mi nombre, y los nombres de mis padres
Avraham y Itzjak יִצְחַק, y que ellos lleguen a ser grandes multitudes sobre la Aretz”.
Gén 48:17 Cuando Iosef יוֹסֵף vio que su
padre estaba poniendo su mano derecha sobre la cabeza de Efráyim, pensó que se
había equivocado; así que tomó la mano de su padre para moverla de la cabeza de
Efráyim a la de Menasheh.
Gén 48:18 “Así no, padre”, le dijo Iosef יוֹסֵף a su padre, “que el otro es el primogénito; pon tu mano
derecha sobre su cabeza”.
Gén 48:19 Pero su padre objetó, diciendo: “Lo sé, hijo mío, lo sé.
El también llegará a ser un pueblo, y también será grande. Pero su hermano
menor será más grande que él, y su linaje será suficientemente numeroso para
formar naciones”.
Gén 48:20 Así los bendijo aquel día, diciendo: “Por medio de
ustedes invocará Israel ישראל las bendiciones, diciendo:
Que Elohim אֱלהִים te haga como a Efráyim y Menasheh”. Así puso a Efráyim
antes de Menasheh.
Gén 48:21 Entonces Israel ישראל le dijo a Iosef
יוֹסֵף: “Estoy a punto de morir; pero Elohim אֱלהִים estará contigo y te volverá a llevar a la Aretz de tus
padres.
Gén 48:22 Y ahora, yo te asigno una porción más que a tus
hermanos, que le arrebaté a los Amorreos con mi espada y mi arco”.
Gén 49:1 Entonces Iaakov llamó a sus hijos y dijo: “Reúnanse para
decirles lo que les va a suceder en días venideros.
Gén 49:2 Congréguense y escuchen, oh hijos de Iaakov, escuchen a Israel
ישראל su padre.
Gén 49:3 Reubén, tú eres mi primogénito, mi fuerza y primicia de
mi vigor, superior en rango y superior en honor.
Gén 49:4 Inestable como el agua, no superarás más; porque cuando
te subiste a la cama de tu padre, trajiste desgracia. ¡A mi lecho se subió!
Gén 49:5 Shimeon y Leví son una pareja; sus armas son
herramientas de maldad.
Gén 49:6 Que mi persona no se incluya en el concilio de ellos,
que mí ser no se cuente en su asamblea. Pues cuando se enojan matan hombres, y
por capricho mutilan bueyes.
Gén 49:7 Maldita sea su ira tan fiera, y su furor tan implacable.
Yo los dividiré en Iaakov, los dispersaré en Israel ישראל.
Gén 49:8 Tú, Iehudáh יהודה, tus
hermanos te alabarán; tu mano estará en la nuca de tus enemigos; los hijos de
tu padre se postrarán ante ti.
Gén 49:9Iehudáh יהודה es un cachorro de león. De
la caza, hijo mío, has vivido. El acecha, se agazapa como un león, como el rey
de las bestias – ¿quién se atreve a despertarlo?
Gén 49:10 El cetro no se apartará de Iehudáh יהודה, ni la vara de gobernante de entre sus pies; hasta que
venga Shiloh, y el homenaje de los pueblos será suyo.
Gén 49:11 El, amarra su asno a una viña, el burrito de su asna a una
viña selecta; lava sus ropas en vino, su manto en sangre de uvas.
Gén 49:12 Sus ojos son más obscuros que el vino; sus dientes son
más blancos que la leche.
Gén 49:13 Zebulún morará por la orilla del mar; será un puerto
para los barcos, y su costado reposará en Tsidón.
Gén 49:14 "Yissajar ha deseado aquello que es bueno;
descansando entre las herencias.
Gén 49:15 Cuando vio lo buena que era la seguridad, y lo bueno que
era el país, le metió el hombro a la carga, y se hizo un sirviente hacendoso.
Gén 49:16 Dan juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel
ישראל.
Gén 49:17 Dan será una serpiente a la vera del camino, una víbora
a la orilla del sendero, que le muerde los talones al caballo, para que tumbe a
su jinete.
Gén 49:18 ¡Yo espero tu liberación, oh YHVH יְהֹוָה!
Gén 49:19 Gad será invadido por invasores, pero él les irá pisando
los talones.
Gén 49:20 El lejem deAsher será rico, y producirá manjares de rey.
Gén 49:21 Naftalí es una cierva suelta; y pronuncia dichos
hermosos.
Gén 49:22 Iosef יוֹסֵף es un asno salvaje, un asno
salvaje junto a un pozo, con potritos en una colina.
Gén 49:23 Arqueros lo asaltaron duramente; le dispararon y lo
acosaron.
Gén 49:24 Mas su arco se quedó tenso, y sus manos se hicieron
firmes por las manos del Fuerte de Iaakov – por causa del Pastor, la Roca de
Israel–
Gén 49:25 el Elohim אֱלהִים de tu padre
que te ayuda, y el Omnipotente que te bendice con bendiciones del Shamaim
arriba, bendiciones del abismo que yace abajo, bendiciones del pecho y el
vientre.
Gén 49:26 Las bendiciones de tu padre sobrepasan las bendiciones
de mis antepasados, hasta los más lejanos linderos de las colinas eternas. Que
reposen en la cabeza de Iosef יוֹסֵף, en la frente del escogido
entre sus hermanos.
Gén 49:27 Binyamín es un lobo opresor; en la mañana consume al
adversario, y en la noche divide el botín”.
Gén 49:28 Todas estas fueron las tribus de Israel ישראל, doce en número, y esto fue lo que les dijo su padre
cuando los bendijo, bendiciendo a cada uno una bendición adecuada a él.
Gén 49:29 Entonces los instruyó, diciéndoles: “Estoy a punto de
reunirme con mi pueblo. Entiérrenme con mis padres en la cueva que hay en el
campo de Efrón el hitita,
Gén 49:30 la cueva que está en el campo de MakhpElohe, frente a
Mamré, en la Aretz de Kenaan; el campo que Avraham le compró a Efrón el Hitita
para lugar de sepultura –
Gén 49:31 allí enterraron a Avraham y a su esposa Sarah; allí
enterraron a Itzjak יִצְחַק y a su esposa Rivkah; y
allí enterré a Leah–
Gén 49:32 en el campo con la cueva, que se le compró a los hijos
de Jet”.
Gén 49:33 Cuando Iaakov terminó sus instrucciones a sus hijos,
metió los pies en la cama y, exhalando su último aliento, se reunió con su
pueblo.
Gén 50:1 Iosef יוֹסֵף se arrojó sobre el rostro
de su padre y lloró sobre él y lo besó.
Gén 50:2 Entonces Iosef יוֹסֵף ordenó a
los médicos que tenía a su servicio que embalsamaran a su padre, y los médicos
embalsamaron a Israel ישראל.
Gén 50:3 Se requirieron cuarenta días, porque ese es el período
total de embalsamamiento. Los mitsritas lo lloraron por setenta días;
Gén 50:4 y cuando pasó el período de duelo, Iosef יוֹסֵף le habló a la corte del Faraón, diciendo: “Háganme este
favor, y preséntenle esta apelación al Faraón:
Gén 50:5 ‘Mi padre me hizo jurar diciendo: “Estoy a punto de
morir. Asegúrate de sepultarme en el sepulcro que preparé para mí mismo en la Aretz
de Kenaan”. Ahora, por lo tanto, déjenme subir y enterrar a mi padre; luego
regresaré.’”
Gén 50:6 Y el Faraón dijo: “Sube y enAretz a tu padre, según te
hizo prometer bajo juramento”.
Gén 50:7 Así Iosef יוֹסֵף subió a
enterrar a su padre; y con él subieron todos los oficiales del Faraón, los
miembros mayores de su corte, y todos los dignatarios de Mitsráyim,
Gén 50:8 juntos con todos los de la familia de Iosef יוֹסֵף, sus hermanos, y la familia de su padre; solamente sus
niños, sus rebaños, y sus manadas se quedaron en la región de Goshen.
Gén 50:9 Carruajes, también, y jinetes subieron con él; era una
tropa muy grande.
Gén 50:10 Cuando llegaron a Gorén Haatad, que está al otro lado
del Iarden ירדן, tuvieron allí una grande y solemne lamentación; y
observó un período de duelo de siete días por su padre.
Gén 50:11 Y cuando los habitantes kenaanitas vieron el lamento en
Gorén Haatad, dijeron: “Ese es un lamento solemne de parte de los mitsritas”.
Por eso fue que lo llamaron Abel Mitsráyim Lamento de Mitsráyim, que está al
otro lado del Iarden ירדן.
Gén 50:12 De esa manera sus hijos hicieron por él lo que él les
había indicado.
Gén 50:13 Sus hijos lo llevaron a la Aretz de Kenaan, y lo
sepultaron en la cueva del campo de MakhpElohe, el campo cerca de Mamré, el
cual Avraham le había comprado a Efrón el Hitita para lugar de sepultura.
Gén 50:14 Después de sepultar a su padre, Iosef יוֹסֵף regresó a Mitsráyim, él y sus hermanos y todos los que
habían subido con él a enterrar a su padre.
Gén 50:15 Cuando los hermanos de Iosef יוֹסֵף vieron que su padre había muerto, dijeron: “¿Y si Iosef יוֹסֵף todavía guarda rencor contra nosotros y nos paga por
todo el mal que le hicimos?”
Gén 50:16 Así que enviaron este mensaje a Iosef יוֹסֵף: “Antes de su muerte tu padre dejó esta instrucción:
Gén 50:17 Así le dirán a Iosef יוֹסֵף: ‘Te
encomiendo que perdones la ofensa y la culpa de tus hermanos que te trataron
tan mal.’ Por lo tanto, perdona, por favor, la ofensa de los servidores de Elohim
אֱלהִים de tu padre”. YIosef יוֹסֵף lloraba
mientras ellos le hablaban.
Gén 50:18 Sus hermanos fueron donde él en persona, se tiraron
delante de él, y dijeron, “Estamos preparados para ser tus siervos”.
Gén 50:19 Pero Iosef יוֹסֵף les dijo:
“No tengan miedo. ¿Acaso estoy yo en lugar de Elohim אֱלהִים?
Gén 50:20 Además, aunque ustedes se propusieron hacerme mal, Elohim
אֱלהִים se propuso convertirlo en bien, para producir el
resultado presente –la supervivencia de mucha gente.
Gén 50:21 Así que no teman. Yo los mantendré a ustedes y a sus
hijos”. Así los alentó, hablándoles bondadosamente.
Gén 50:22 Así Iosef יוֹסֵף y la
familia de su padre se quedaron en Mitsráyim. Iosef יוֹסֵף vivió ciento diez años.
Gén 50:23 Iosef יוֹסֵף vivió para ver hijos de la
tercera generación de Efráyim; los hijos de Makhir, hijo de Menasheh nacieron
igualmente sobre las rodillas de Iosef יוֹסֵף.
Gén 50:24 Al fin Iosef יוֹסֵף les dijo a
sus hermanos: “Estoy a punto de morir. Elohim אֱלהִים ciertamente tomará nota de ustedes y los llevará de esta Aretz a la Aretz
que le prometió bajo juramento a Avraham, a Itzjak יִצְחַק, y a Iaakov”.
Gén 50:25 Así Iosef יוֹסֵף hizo que
los hijos de Israel ישראל juraran, diciendo: “Cuando Elohim
אֱלהִים tome nota de ustedes, ustedes se llevarán mis huesos de
aquí”.
Gén 50:26 Iosef יוֹסֵף murió a la edad de ciento
diez años; y lo embalsamaron y lo pusieron en un féretro en Mitsráyim.
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